De Morena, al igual que con la gubernatura, casi todos quieren, pero a diferencia de aquella elección, pocos hablan. De los aliados de PT y el PVEM no se vislumbra aspirante, pero es inminente que continuarán en la alianza. El PRI proyecta ir solo, al igual que el derrotado Partido Acción Nacional (PAN).
El gobierno de la Cuarta Transformación que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, que de acuerdo con encuestas de medición, sondeos, estudios y según el pulso de las divididas redes sociales tiene más aprobación que desaprobación, ha implementado políticas públicas y formas de gobernar diametralmente diferentes a los gobiernos del PRI y el PAN.
Américo Villarreal Anaya llegó hace cerca de un mes al Gobierno del Estado tras el saqueo sexenal y los abusos de poder de la pasada administración panista que dejó casi todo en ruinas. 18 días después de su toma de protesta, el presidente Andrés Manuel López Obrador y toda la 4T comenzaron a arroparlo en forma tangible.
Desde la campaña, durante la accidentada transición y al asumir la representación del Ejecutivo del Estado, el doctor Américo Villarreal Anaya ha sido claro al advertir que se investigará y se sancionará a todo aquel servidor público del gobierno cabecista que haya delinquido desde su posición o que haya incurrido en omisiones o irregularidades.
Ahora que Américo Villarreal Anaya gobierna el estado tiene un sinfín de acciones por hacer para llevar a cabo los cambios de raíz que desde su campaña política propuso y concretar así una especie de revolución pacífica, para erradicar la forma en que los panistas cabecistas gobernaron y saquearon durante seis años la entidad.
Emocionado, sonriente, festivo, arropado. El doctor Américo Villarreal Anaya rindió protesta en el Teatro del Pueblo de la capital tamaulipeca como gobernador constitucional, tras hacerlo ante el Congreso, luego de haber sorteado un sinfín de batallas durante 282 días, desde el momento en que las encuestas internas de Morena lo hicieron su abanderado.
En su desesperación, primero porque su candidato a gobernador no avanzaba y posteriormente con el anhelo de echar abajo la elección que perdió por 88 mil 583 votos, el aún gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca recurre a todo.
Hasta poco antes de tener que entregar –por mandato popular y legal- la gubernatura del estado a su sustituto Américo Villarreal Anaya (Morena), el aún mandatario Francisco García Cabeza de Vaca (PAN) enturbia más el ambiente político en el estado, donde, desde las campañas políticas, las elecciones y tras el proceso electoral, mantiene una injerencia para generar incertidumbre y zozobra en Tamaulipas.
En la región existe un déficit de al menos 10 mil operadores para la movilidad comercial, y es que la escasez de choferes de quinta rueda amenaza al autotransporte en la frontera.
Productores agrícolas de Reynosa y la región atraviesan uno de los momentos más complicados de los últimos años. La falta de lluvias oportunas, los elevados costos de producción, la desaparición de programas de apoyo y los bajos rendimientos de las cosechas han provocado que miles de hectáreas permanezcan sin sembrarse.