Estaba un día El Apuntador contemplándose frente al espejo, descubriéndose nuevas arrugas, algunas canas nuevas y… estemmm, bueno, alguna otra cosa debió estar haciendo frente el espejo, pero a este infame columnista ya se le olvidó.
Estaba un día El Apuntador pensando qué paradisíaco destino turístico visitará en esta temporada vacacional cuando de repente se dio cuenta de que soñar no cuesta nada, pero viajar sí, y que con los tres pesos y unas cuantas pelusas que trae en los bolsillos de su pantalón pues no podrá llegar muy lejos.
Estaba un día El Apuntador analizando el mito sobre la existencia de una base extraterrestre en la Playa Miramar, luego del paso de la tormenta tropical Alberto, cuando de repente se puso a analizar también la labor y cobertura periodística del meteoro, la cual generó mucha tela de donde cortar, dejó en evidencia a muchos y puso a cada quien en el sitio en el que corresponde.
Estaba un día El Apuntador reflexionando sobre la pasada contienda electoral del pasado 2 de junio y la cobertura que se le dio en la ciudad, en la que se pudieron encontrar múltiples opciones informativas que se ofrecieron al público.
Estaba un día El Apuntador razonando su voto ante las próximas elecciones de este 2 de junio, pensando cuál de todas las alternativas es la más adecuada, o en su defecto, cual es la menos “pior”, cuando se vio interrumpido por la diversidad de información generada dentro del gremio periodístico.
Estaba un día el Apuntador haciendo un recuento de la pelea de ‘El Canelo’ contra Munguía, cuando se enteró que aquí en esta bella, pero turbulenta ciudad, se armaron los catorrazos casi casi cual pelea por algún cinturón de boxeo.
Estaba un día el Apuntador guardando la cobija “San Marcos” de tigre que tuvo que sacar luego de que el frente frío número 47 trajera un fresquecillo en pleno mes de abril (ok: “febrero loco y marzo otro poco”, dicen las abuelitas pero, ¿y abril?, en fin), cuando de repente se enteró que andan muy intensos todos por estos lares y como consecuencia de eso, pues hay muchos chismecillos, digo, cof, cof, información.
Estaba un día El Apuntador padeciendo el síndrome “post vacaciones”, recordando los bellos momentos que vivió en La Playita porque: ¿a dónde más se puede ir en esta ciudad? cuando se enteró de tremendo chisme, de esos en donde casi casi, hay güamazos incluidos.
Voy a asumir ser el asesor en temas migratorios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para hacerle la siguiente propuesta y que la firme como orden ejecutiva en la Casa Blanca, ahora que anda bien desatado cancelando visas.
En ocasiones el problema no está en toda la casa, aunque desde afuera parezca que todo huele igual. En la Biblia, concretamente en el libro de Josué hay una historia que describe bien este ejemplo.