Desde una plaza, restaurante o sus casas, público en general y familiares de los jugadores mexicanos que participaron en el máximo campeonato de Ligas Pequeñas, apoyaron de manera unánime a los niños peloteritos.
Como ellos, los Juárez Arce se distinguieron por brindar ánimo desde Reynosa a los beisbolistas y nunca dejaron de celebrar cada una de sus jugadas.
En Reynosa el beisbol es casi como una religión. Un deporte de arraigo que ha dado las mayores alegrías que cualquier otro y que hoy vuelve a contagiar de emoción y buenas nuevas a una urbe en la frontera ávida de noticias positivas.
Muy pocas personas en Reynosa festejaron los triunfos de México en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas de Williamsport, pero había un par de abuelitos que con mucho amor e intensidad gritaban porras y ondeaban la bandera tricolor cada vez que los chicos de la Treviño Kelly salían victoriosos.
Tuvieron que pasar ocho años para que un equipo de Reynosa estuviera aquí, en la capital mundial del beisbol infantil y hay que decir que su presencia no pudo ser en mejor momento pues le regalaron a la ciudad y sus habitantes un bronce de clase mundial.
La Serie Mundial de Ligas Menores de Williamsport, Pennsylvania, se creó en 1939.
Fue hasta 1951 cuando se admitieron representativos internacionales en el campeonato...
La Liga Treviño Kelly de Reynosa representará al país en la Serie Mundial de Beisbol de las Ligas Pequeñas a celebrarse en Williamsport, Pennsylvania,...
Aunque no es tiempo de canícula, el primer trimestre del 2026 ya muestra un panorama desolador por la sequía que afectada el sector ganadero; los productores pecuarios reportan falta de alimento y mortandad de reses en Reynosa.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaun anunció que está pensando en una iniciativa de reforma constitucional “Anti-Cabeza de Vaca” que prohibiría a quien aspire a un cargo de elección popular a tener doble nacionalidad.
Tras ingresar a una pandilla a los nueve años, ser encarcelado por narcotráfico a los 17 y de allí sobrevivir casi la mitad de su vida entre prisiones de México y Estados Unidos, Julio Almanza jamás pensó que el próximo Día de Reyes podría estar frente a su pastel de cumpleaños con el número 50.