Asus 61 años, el compositor riobravense Ze Luis disfrutaba las mieles del éxito: varias de sus composiciones gruperas y de banda seguían dejando huella continental; sus novelas, sus producciones musicales, la música, le seguían redituando buenos dividendos. De hecho estaba en Houston, Texas, donde acababa de atestiguar el éxito de la adaptación de una de sus novelas en obra de teatro y proyectaba quedarse seis meses más para concretar otros proyectos.
Tras dos años álgidos por las guerras electorales para la elección de las 43 alcaldías del Estado, la renovación del Congreso Local (2021) y la elección de gobernador (en junio pasado), Tamaulipas está ya inmerso en otro proceso electoral.
La nueva administración gubernamental estatal llegó a Tamaulipas poniendo manos a la obra, tras el accidentado y cuestionado gobierno panista pasado, y a casi dos meses de labores se enfoca en tres estrategias fundamentales: hacer más eficientes los servicios públicos, recuperar la gobernabilidad y también la confianza de sus habitantes.
Tamaulipas defenderá el agua. Son las palabras del gobernador, Américo Villarreal. Empero, la nueva administración estatal tiene detrás de la compuerta un problema que es mayor de lo que se pudiera pensar.
Desde la campaña, durante la accidentada transición y al asumir la representación del Ejecutivo del Estado, el doctor Américo Villarreal Anaya ha sido claro al advertir que se investigará y se sancionará a todo aquel servidor público del gobierno cabecista que haya delinquido desde su posición o que haya incurrido en omisiones o irregularidades.
Emocionado, sonriente, festivo, arropado. El doctor Américo Villarreal Anaya rindió protesta en el Teatro del Pueblo de la capital tamaulipeca como gobernador constitucional, tras hacerlo ante el Congreso, luego de haber sorteado un sinfín de batallas durante 282 días, desde el momento en que las encuestas internas de Morena lo hicieron su abanderado.
Hasta poco antes de tener que entregar –por mandato popular y legal- la gubernatura del estado a su sustituto Américo Villarreal Anaya (Morena), el aún mandatario Francisco García Cabeza de Vaca (PAN) enturbia más el ambiente político en el estado, donde, desde las campañas políticas, las elecciones y tras el proceso electoral, mantiene una injerencia para generar incertidumbre y zozobra en Tamaulipas.
En la región existe un déficit de al menos 10 mil operadores para la movilidad comercial, y es que la escasez de choferes de quinta rueda amenaza al autotransporte en la frontera.
Productores agrícolas de Reynosa y la región atraviesan uno de los momentos más complicados de los últimos años. La falta de lluvias oportunas, los elevados costos de producción, la desaparición de programas de apoyo y los bajos rendimientos de las cosechas han provocado que miles de hectáreas permanezcan sin sembrarse.