Estaba un día El Apuntador preparando maletas, traje de baño, bloqueador solar y todo lo necesario para un maravilloso día en las riberas de La Playita, allá por los rumbos de Reynosa, pues es lo único que completa en estas vacaciones de verano cuando, checando en redes sociales, le cayó el veinte que un importante medio de la frontera tiene una severa crisis de editores.
Estaba un día El Apuntador disfrutando sus vacaciones -¿en dónde más?- Claro que en la Riviera Nayarita, cuando recordó que no solamente en este 2023 Hora Cero cumple su primer cuarto de siglo, sino que también hace 20 años se concretó con éxito un proyecto periodístico único en su tipo llamado El Reto’03.
Estaba un día El Apuntador buscando un buen lugar de tacos de barbacoa cuando le avisaron por Telegram (¿cómo, siguen utilizando WhatsApp?) del relajo que se armó en el Congreso del Estado.
Estaba un día El Apuntador buscando en internet una planta eléctrica barata para poder sobrellevar su vida, con aquello de que los cortes de luz están a la orden del día, cuando se sorprendió con la noticia que acaban de dar los compañeros de la revista Proceso.
Estaba un día El Apuntador buscando un Airbnb en Alaska o el Polo Norte por aquello de que el calor está insoportable cuando recordó que, hablando de cosas calurosas, se enteró de una ex conductora de televisión quien acaba de abrir su perfil de OnlyFans.
Estaba un día El Apuntador aprendiendo a preparar asado de puerco por aquello de que estaba aburrido, cuando checando en sus redes sociales se encontró con una feliz sorpresa.
Estaba un día El Apuntador ordenando sus ideas para ponerse serio (por vez primera) y entrar de lleno a un tema, cuando recordó a un personaje que malamente existe en el ambiente del periodismo de Nuevo León y, aunque no lo crean, de Tamaulipas: Juan Alberto Cedillo, experto en el arte del engaño.
En la región existe un déficit de al menos 10 mil operadores para la movilidad comercial, y es que la escasez de choferes de quinta rueda amenaza al autotransporte en la frontera.
Productores agrícolas de Reynosa y la región atraviesan uno de los momentos más complicados de los últimos años. La falta de lluvias oportunas, los elevados costos de producción, la desaparición de programas de apoyo y los bajos rendimientos de las cosechas han provocado que miles de hectáreas permanezcan sin sembrarse.