Ahora que Américo Villarreal Anaya gobierna el estado tiene un sinfín de acciones por hacer para llevar a cabo los cambios de raíz que desde su campaña política propuso y concretar así una especie de revolución pacífica, para erradicar la forma en que los panistas cabecistas gobernaron y saquearon durante seis años la entidad.
En su desesperación, primero porque su candidato a gobernador no avanzaba y posteriormente con el anhelo de echar abajo la elección que perdió por 88 mil 583 votos, el aún gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca recurre a todo.
En el verano de 2016 el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca gozaba de las mieles de la victoria. Se enfilaba ya, tras el triunfo en las urnas, a la primera alternancia en el poder gubernamental de Tamaulipas, tras 86 largos años de gobiernos emanados del otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Tras la histórica y vergonzosa sesión de los diputados prianistas locales de Tamaulipas del pasado 30 de junio, en el que agandallaron todo los que les ordenó la Secretaría General de Gobierno y el propio Ejecutivo Estatal para tratar de detentar el poder una vez concluido el sexenio y complicar –aún más la administración al gobierno entrante-, y en el que arrebataron, muy a sus estilo, la posiciones en el órgano legislativo, la ley comienza a tumbarles todo su arbitrario entramado carente de razón y legalidad.
Por más que quiera, el abogado Irving Barrios Mojica no podrá borrar ‘El Michoacanazo’ que carga como losa, así como la larga lista de montajes y fabricación de delitos sobre personas que a final de cuentas -algunas apresadas injustamente- han sido absueltas en Tamaulipas.
La Cámara de Diputados, sobre todo, y algunos congresos locales en México, han registrado escenas de agandalles, de aberraciones de aplanadoras –como lo ha hecho el PAN en el de Tamaulipas- de incidentes grotescos y de agarrones similares a las luchas de la triple A y de combates en lodo.
Las acciones en el Congreso del Estado de Tamaulipas no tienen límites. La encarnizada guerra que libran panistas y morenistas por el control en este poder los ha llevado a acciones que además de rayar en el espectáculo, caen en la ilegalidad.
A l Partido Acción Nacional (PAN) de Tamaulipas no le ha quedado claro la expresión mayoritaria de sus gobernados en las urnas. No los quieren ni un día más a partir de la medianoche del 30 de septiembre. No más PAN, no más Cabeza de Vaca, no al Truko Verástegui, no a su clase política.
Voy a asumir ser el asesor en temas migratorios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para hacerle la siguiente propuesta y que la firme como orden ejecutiva en la Casa Blanca, ahora que anda bien desatado cancelando visas.
En ocasiones el problema no está en toda la casa, aunque desde afuera parezca que todo huele igual. En la Biblia, concretamente en el libro de Josué hay una historia que describe bien este ejemplo.