Tamaulipas atraviesa por una molesta, tirando a dolorosa, transición política. Los que se fueron dejaron resentidos por hileras por doquier, y ante ello el arribo de Américo Villarreal Anaya a la gubernatura de Tamaulipas, alentó expectativas que son fáciles de cumplir.
Los delegados de los partidos políticos son por lo general gente mesurada y de talento para sortear conflictos, por eso antes de adoptar decisiones semblantean a los grupos y las figuras para saber qué armas porta cada uno de ellos.
El método mediante el cual el Morena eligió a una parte de sus candidatos al Senado causó estupor y asombro. Sin embargo, no fue ficción, al contrario, y fue a través de la Tómbola de la Suerte.
Una vieja regla del sistema político mexicano consiste en que para mantener el orden y concierto, es menester que los candidatos a gobernador provengan del dedo flamígero del presidente y los alcaldes del índice del gobernador, por lo que, de acuerdo a la lógica y la experiencia por Tamaulipas deberán acatar la precitada regla no escrita.
Es sobradamente explorado en el espectro político, que los gobernadores aparte de ser titulares del Poder Ejecutivo son los jefes políticos de sus respectivas entidades, y por esa circunstancia cuando inicia el proceso para el cambio en la presidencia de México, los mandatarios estatales se ven orillados a tomar partido por alguno de los prospectos.
Desde que asumió la gubernatura de Tamaulipas -octubre de 2022- , se ha querido etiquetar a Américo Villarreal Anaya como alguien que carece de determinación ante los problemas, algo que ya se ha visto, está alejado de la realidad.
Quién iba a calcular que Tamaulipas en solamente siete años se iba a morenizar, y menos cuando a partir de octubre del 2016 el PAN se apoderó del gobierno estatal y de los principales municipios, pero el Hybris por un lado afectó a Francisco García Cabeza de Vaca, y por el otro, Andrés Manuel López Obrador, en la elección presidencial del 2018 hizo pedazos a los partidos políticos.
Voy a asumir ser el asesor en temas migratorios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para hacerle la siguiente propuesta y que la firme como orden ejecutiva en la Casa Blanca, ahora que anda bien desatado cancelando visas.
En ocasiones el problema no está en toda la casa, aunque desde afuera parezca que todo huele igual. En la Biblia, concretamente en el libro de Josué hay una historia que describe bien este ejemplo.