
El efecto de la pandemia cambió el flujo del turismo médico operando en un 30 por ciento a cinco años de la crisis sanitaria; los filtros de seguridad en los puentes fronterizos aquejan a los pacientes del Valle de Texas.
A más de cinco años los servicios médicos en las instituciones privadas adheridas al Consejo Empresarial de Turismo Médico (Cetum), en la ciudad de Reynosa una de las más afectadas en Tamaulipas por la pandemia de Covid-19.
Cuando fue declarada la pandemia del mortal virus un 70 por ciento de consultas se congelaron dando paso a la alerta ‘quédate en casa’, los residentes del Valle de Texas ya no vinieron a esta ciudad para consultar con su médico.
Por el temor de salir y contagiarse o empeorar su infección, los ciudadanos decidieron resguardarse o buscar otras alternativas para dar seguimiento a sus tratamientos médicos.
“Antes de Covid el flujo de pacientes era completamente normal. Durante la Covid tuvimos una caída espectacular de pacientes, porque nadie quería salir por el riesgo de contagio, por el desconocimiento que teníamos de la enfermedad y por la cantidad de muertos que se estaban sumando en el 2020 en la primera etapa de la pandemia. Entonces, eso hizo que hubiese una disminución del flujo de pacientes tanto nacionales como internacionales”, explicó el doctor
y miembro del Cetum en Reynosa, José Gabriel Rosado Triay.
En aquel entonces se registró una afectación del 70 por ciento en las atenciones de salud, y optaron en el uso de la tecnología para interactuar con sus pacientes que residen en los Estados Unidos.
“Hacíamos mucha videollamada, que obviamente no es lo mismo; por ejemplo, en el caso de los niños hacer una videollamada es difícil porque no nos dicen nada, entonces era un poquito difícil esa situación y, ya posteriormente al empezar las vacunas, al disminuir el riesgo de mortalidad por Covid otra vez se empieza a agarrar nuevamente el flujo de pacientes”, refiere el médico.
Después de la pandemia las visitas se fueron recuperando de forma paulatina, desde el inicio del año 2023 de un 30 por ciento alcanzó un 80 por ciento en cuanto atenciones en las consultas médicas del orden privado, números que se mantuvieron a inicios de este año 2025 en diferentes sectores como clínicas, hospitales y consultorios médicos.
En relación a los servicios más demandados por el turismo transfronterizo, señaló que en primer lugar se sitúa el de consulta externa, en segundo los estéticos y en tercero, el trauma.
En el caso particular del doctor Gabriel Rosado, que es pediatra en general brinda la atención al recién nacido, control y desarrollo durante el primer año de edad en los niños, promoción de la lactancia materna, tratar de que los niños se mantengan saludables con peso y tallas adecuados promoviendo el tratamiento contra el sobrepeso y la obesidad.
ES MÁS BARATO CONSULTAR EN MÉXICO
La recuperación en turismo médico se atribuye a los costos más bajos en comparación con los Estados Unidos, es mucho mejor en México, en este caso en la ciudad de Reynosa.
Por ejemplo, hablando de odontología específicamente, un empaste aquí en la frontera de Tamaulipas cuesta 10 pesos y allá cuesta 50 ó 60 dólares.
Mientras que las consultas de pediatría van desde los 700 a mil pesos y 55 dólares, en contraste a lo que ofrecen consultorios de Texas, donde tienen un costo aproximado de 90 hasta 100 dólares.
Existe un diferencial muy grande, más del 50 por ciento de un sobreprecio en Estados Unidos; o sea, para el paciente que no tiene seguro de gastos médicos se vuelve imposible acceder a esa instancia.
RETENES AFECTAN: DOCTOR GABRIEL ROSADO
Es sabido que durante el mes de febrero de este año, el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, comenzó con la estrategia de controlar el tráfico de drogas, armas y trata de personas hacia Estados Unidos, según el acuerdo alcanzado por los presidentes de ambos países.
Pero al paso de los días, los filtros de seguridad han ido presentando obstáculos para los ciudadanos que se ubican en la frontera norte de Tamaulipas, una de las problemáticas más notorias son las filas kilométricas de automovilistas en los puentes internacionales para regresar al Valle de Texas.
Las personas que se disponen a cruzar al Valle de Texas, ya sea para estudiar, trabajar o realizar alguna otra actividad, han demorado hasta 5 ó 6 horas para cruzar por los puentes Anzaldúas, Benito Juárez y Pharr.
“La verdad no es buena idea venir porque una hermana mía se tardó más de cinco horas en regresar, ahorita venimos porque necesitamos atender a los niños con el médico y cortarse el pelo, pero sí es muy tardado para regresar, ¿qué le hacemos?, ni modo”, dijo la señora Marissa, entrevistada en la fila.
Esto quiere decir que los retenes en los cruces internacionales han impactado un 30 por ciento en las visitas a los consultorios médicos principalmente a los que se localizan en la colonia Del Prado en Reynosa.
“Ahorita, nosotros calculamos en un sondeo que hicimos con nuestros asociados, estamos alrededor de un 30 por ciento de baja de pacientes, en base a que los pacientes que vienen del otro lado tienen que pasar tres, cuatro y hasta nos han reportado cinco horas en poder regresar”, expresó el galeno.
Los filtros de seguridad por parte de la Guardia Nacional obviamente desanima a la gente a pesar de tener la necesidad de venir en busca de una consulta médica y en su visita aprovechar para hacer otros quehaceres.
“Nuevamente volvemos a estar en la etapa de videollamada o llamada por teléfono para tratar de solventar problemas menores. Pero sí nos afecta”, aseveró el pediatra Rosado Tray.
Por las afectaciones, el médico hizo un llamado a las autoridades del gobierno federal para que tomen una postura en agilizar las revisiones a los automovilistas que van ‘al otro lado’, ya que este factor impacta al turismo médico con una baja de pacientes en un 30 por ciento y desanima a los pacientes en venir para evitar filas en su regreso.
“Valdría la pena que nos informen el costo-beneficio que ha tenido esa estrategia, si ha valido la pena o no, porque realmente si nos está perjudicando como zona fronteriza porque se pierden de tres a cinco horas en la fila”, presionó el doctor.