Estos son algunos de los testimonios de migrantes que se encuentran refugiados en el noreste de México y que piden al gobierno de Estados Unidos les permita esperar su solicitud de asilo humanitario dentro de ese país. Algunos de ellos fueron secuestrados y extorsionados antes de lograr llegar a la frontera mexicana y aseguran que temen por su vida.
El pasado viernes 23 de agosto, representantes de diferentes sectores de la sociedad se reunieron en conocido hotel de la localidad para escuchar el Primer Informe de Actividades de Carlos Luis Peña Garza al frente del DIF.
Juan José Recio se acomoda unas gafas oscuras y un sombrero de poliéster un viernes por la mañana. El sol arremete groseramente desde temprano sobre el noreste mexicano.
Ellos no eligieron desplazarse del lugar donde nacieron, sólo reciben órdenes: despertarse, caminar, no alejarse, no hablar con desconocidos, portarse bien, irse a dormir y dejar de llorar.
En la actualidad Internet dispone de aplicaciones casi para todo tipo de usos desde la correspondencia, los trámites burocráticos, la navegación, el comercio, la industria manufacturera, petrolera, médica, educativa, militar y minera, pasando por las cuestiones más simples hasta las más complejas.
En un abrir y cerrar de ojos un joven residente de Reynosa quedó ensangrentado, moribundo sobre el asfalto de la carretera Reynosa–Matamoros frente a la colonia Almaguer, al oriente de la ciudad.
Para los inmigrantes Reynosa, Tamaulipas, es el último punto hacia el “sueño americano” y es en sus límites donde se refleja una demora desesperada en busca de obtenerlo.
Aparentemente por un corto circuito, los tripulantes de una furgoneta que se incendió la tarde del miércoles 10 de julio en las calles Marsella y J. B. Chapa de la colonia El Maestro, a unos pasos de la IV Jurisdicción Sanitaria, estuvieron a punto de morir.
En la región existe un déficit de al menos 10 mil operadores para la movilidad comercial, y es que la escasez de choferes de quinta rueda amenaza al autotransporte en la frontera.
Productores agrícolas de Reynosa y la región atraviesan uno de los momentos más complicados de los últimos años. La falta de lluvias oportunas, los elevados costos de producción, la desaparición de programas de apoyo y los bajos rendimientos de las cosechas han provocado que miles de hectáreas permanezcan sin sembrarse.