En un bar de Helsinki, dos hombres jóvenes, un sirio y un iraquí, observan seriamente a un par de guitarristas mientras, en silencio, parecen preguntarse: “¿Qué diablos hago aquí?”.
La personalidad de Tonya Harding es fascinante: es una bella y virtuosa patinadora sobre hielo, con nivel olímpico, que vive en un estado permanente de crisis moral, en el que no sabe distinguir entre lo correcto y lo equivocado.
En una enorme mansión medieval, en la campiña italiana vive un hombre con su hijo pequeño, que ha enmudecido desde que murió su madre. Para remediar el mutismo del chico llega contratada la joven enfermera Verena (Emilia Clarke), que tiene un “don” curativo.
Para salvar al mundo se reúnen los superhéroes de DC, Batman, Mujer Maravilla, Flash, Cyborg y Aquaman, y conforman la Liga de la Justicia (Justice League, 2017).
Presentada como una cinta del subgénero de catástrofe, en realidad, la mayor hecatombe la representa la misma producción de altísimo presupuesto, que despilfarra recursos en una historia prácticamente inexistente, que transcurre en medio de espectaculares efectos especiales huecos.
En Blade Runner 2049 (2017), el futuro presenta un escenario atemorizante: la tecnología ocupa cada espacio, automatizando todos los procedimientos. La vida se hace más sencilla y confortable, pero las colectividades están conformadas por individuos aislados. Los nexos interpersonales son, prácticamente inexistentes.
La propuesta original de Stephen King, en su ya célebre novela It (Eso), indicaba que el miedo se alimenta del miedo y crece en dimensión y horror, cuando atrapa al individuo. La idea fue bien explotada con una miniserie de 1990, en la que Tim Curry representaba al grotesco payaso Pennywise, que subyacía en el inconsciente colectivo de una comunidad donde menudeaban las desapariciones de niños.
A mediados de la quincena de mayo, en Reynosa se registró un destape predestinado en pro de la senadora Maki Ortiz Domínguez, como virtual candidata a gobernadora de Tamaulipas.
Voy hacia los 38 años en el periodismo y no sé por dónde empezar para enumerar por qué estoy tan satisfecho en haber elegido esta carrera profesional, egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL.
Estaba un día El Apuntador contando cuántos días faltan para el inicio del Mundial de Futbol 2026, para ver en dónde sale más barato comprar su playera de la Selección de México, porque una cosa es que el grupo de jugadores dirigido por Javier Aguirre no gane más que para puras vergüenzas y no se esperen grandes cosas en esta justa futbolera, y otra es que no dejemos de apoyar poniéndonos la verde.
El pasado 15 de mayo la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el lanzamiento del llamado “Detector de Mentiras Extendido”, un programa semanal encabezado por la consejera jurídica Luisa María Alcalde, la explicación oficial sostiene que las aclaraciones de los miércoles en la conferencia matutina “dejan mucho tiempo” para que circulen noticias falsas o imprecisas. Pero detrás de este nuevo despliegue de recursos públicos no parece existir un genuino combate a la desinformación, sino algo mucho más terrenal: la desesperación por contener un descontento digital que ya no pueden administrar desde Palacio Nacional.
“La deuda es de 10 billones de pesos. Nada más para pagar el servicio de esa enorme deuda tenemos que destinar del presupuesto alrededor de 800,000 millones de pesos. Por eso ya no va a aumentar la deuda pública. Ese es nuestro compromiso”, expresó el expresidente Andrés Manuel López Obrador cuando tomó protesta el 1 de diciembre de 2018 en la Cámara de Diputados.