Pega a los malls comercio en línea

Pese a que las grandes cadenas departamentales como Macy’s y Sears anuncian el cierre masivo de tiendas al interior de la Unión Americana y se reorganizan con un repunte de ventas “online”, en la frontera texana se construye uno de los mayores complejos de ofertas ‘outlets’ de los últimos años, aún y cuando la moneda mexicana sigue depreciándose.

Las cifras que el Departamento de Comercio estadounidense sigue ponderando son por el crecimiento sostenido del negocio electrónico “e-commerce” en ese país, pero también establecen una tendencia declinante en cuanto a las ventas de las cadenas departamentales.
Eso ha sido orillado en parte por la Gran Recesión de 2008, que hasta hoy en día se ha hecho acompañar por numerosos recortes de personal a lo largo y ancho de Estados Unidos, pero también tienen que ver las nuevas tendencias tecnológicas del “.com”, es decir, ahora son más quienes utilizan instrumentos en línea para adquirir productos y servicios.
Esta pauta representa casi una décima parte de los 1.2 billones de dólares en ventas alcanzadas en el segundo trimestre de 2016, lo cual supuso un aumento de 4.5 por ciento de las adquisiciones en línea con respecto a los primeros tres meses de ese año.
Para ser exactos, el 8.1 por ciento del volumen de minoristas tiene que ver con un servicio electrónico en la web, cuya progresión se ha mantenido cada año al alza.
Muestra de ello es amazon.com, una
página de comercio electrónico que ha llevado a su propietario, Jeff Bezos, a ser el tercer hombre más rico del mundo.
El balance de cifras entre 2015 y 2016 es aún más alentador para el “e-commerce”, que registró un récord del 14.6 por ciento de aumento en las ventas por Internet y
esto parece que seguirá engullendo a los establecimientos no virtuales.

PUNTO DE QUIEBRE
Pero también es un hecho que si los consumidores no se apersonan en las tiendas para realizar las compras de sus productos, éstas van a terminar sus operaciones físicas y asimismo despedirán empleados.
Por ejemplo, Macy’s ya hizo oficial que cerraría 100 establecimientos, lo cual provocó en algunos sectores laboristas estupor y sorpresa.
También se ven afectados otra clase de bienes y servicios relacionados con los empleados de las compañías.
Siendo la Unión Americana el país que encabeza la lista de naciones que mayor cantidad de dinero gastan en promedio “online”, los cambios que se avecinan pueden ser aún más vertiginosos.
El “top five” lo completan Inglaterra, Suecia, Francia y Alemania.
Otra de las marcas departamentales estadounidenses por excelencia, Sears, dijo que cerraría 150 tiendas y puso su filial herramentista Craftsman a la venta para hacer caja y reconfigurar sus ingresos.
Es un hecho que estas grandes cadenas no pueden asumir los gastos millonarios por operar tiendas que han dejado de ser visitadas.
Kmart es otra de las firmas de Sears que suma más de un centenar de almacenes puestos fuera de operación. JCPenney y Kohl’s tampoco han podido salir avantes ante este fenómeno de la era digital.

¿UN ESCENARIO DISTINTO?
Lejos de los grandes centros financieros de la Unión Americana, situados al suroeste y noreste del país (California y Nueva York, respectivamente), los establecimientos comerciales representados de forma directa por los fabricantes parecen contar una historia distinta.
En Laredo Texas, muy cerca de la frontera con México, la empresa The Outlet Shoppies tiene ya programado el arranque de un complejo de 100 negocios para el mes de marzo.
Sin importar la dispareja paridad de la moneda estadounidense con la mexicana, la construcción de este centro continúa firme.
Estarán tiendas como Tommy Hilfiger, Fossil, Banana Republic, Nike, Guess y Michael Kors, entre otras y será un recinto con dos niveles dedicados únicamente para la operación de las mismas, y uno más que dispondrá de cajones de estacionamiento, área de alimentos y diversiones.
Situado en una ubicación geográfica clave para los miles de visitantes que recibe Laredo, Texas, principalmente desde Monterrey, Nuevo León, el proyecto es ambicioso y buscará atraer más de 100 millones de dólares en ventas cada año.
Pero, aunque se llevan múltiples mejoras de infraestructura, para este gigante comercial, será este 2017 cuando inicie sus operaciones y tendrá una prueba de fuego, debido a la cotización de 22 pesos que enfrenta el peso frente al dólar estadounidense.
El concepto de plazas comerciales también ha sido replicado en México con un enorme éxito, y éste se afianza, principalmente en la zona metropolitana de Monterrey; sin embargo, con economías diferentes y recursos tecnológicos distintos, no es difícil pronosticar que el “e-commerce” en Estados Unidos seguirá desbancando el uso de tiendas y dejando personas desempleadas, al menos es lo que dicen las cifras del Departamento de Comercio.