A principios de este año, en el Foro Económico de Davos, el primer ministro canadiense Mark Carney, puso otra vez de moda la frase “Si no estás en la mesa, estás en el menú”, que en materia política infiere que en situaciones de negociación, poder o negocios, o participas activamente en la toma de decisiones ("la mesa"), o te conviertes en la víctima o el objetivo de esas decisiones ("el menú”).
En 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador hizo campaña para la presidencia, nunca habló de que a su llegada a Palacio Nacional buscaría “destruir” el marco jurídico y a las instituciones por las cuales él mismo luchó desde la oposición; el candidato AMLO jamás manifestó en campaña su deseo de reformar al Poder Judicial y mucho menos de cambiar las reglas electorales que permitieron su llegada al poder.
Todo parece indicar que ya está por presentarse ante el Congreso de la Unión una reforma electoral que, según lo que se ha publicado en distintos medios, podría cambiar varias reglas importantes del sistema político mexicano.
En la historia política moderna de México no han sido muchos los líderes carismáticos que han sabido leer el pulso social y convertir el descontento en capital político. Vicente Fox fue uno de ellos en campaña, y sin duda, Andrés Manuel López Obrador, pero con una diferencia clave: pocos han dominado con tanta eficacia el arte de la demagogia como AMLO.
Querido lector, querida lectora.He de comenzar esta columna como muchas otras que he publicado, diciendo que los acontecimientos políticos son una vorágine en los...
Mediante boletín publicado el día 15 de junio del año en curso, el Morena dio a conocer que la Comisión Nacional de Elecciones es la encargada de proponer al Comité Ejecutivo Nacional las convocatorias y organizar los procesos electorales internos. O sea, es quien recibirá, analizará, valorará y calificará las solicitudes de todos aquellos que pretendan participar como candidatos en los procesos de insaculación (una manita santa, dicho de otra forma).
Por su ubicación geográfica, Tamaulipas ha sido, prácticamente desde siempre, un dominio de grupos de poder que dificultan el ejercicio democrático. Con escasas excepciones, el interés personal o de camarilla se impone sobre la voluntad popular. Con harta frecuencia se repite la voz venida desde la época colonial, “lo que el amo diga”, dejando de lado los principios que han hecho del hombre el ser superior: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Estaba un día el Apuntador haciendo unas banderitas de papel de China con los colores de México adornar y poner un poquito de ambiente mundialista, ya que si se han dado cuenta en la frontera prácticamente ha pasado desapercibido este evento, que, hablando deportivamente, es el más importante a nivel mundial y México tiene el honor de ser sede (junto a Estados Unidos y Canadá) por tercera ocasión, algo que no todos los países pueden presumir.
Con una parte del Mundial de Futbol desarrollándose en casa y nuestra Selección Nacional sumando ya dos victorias consecutivas al momento de que escribo esta columna, el ánimo colectivo anda por las nubes. Por fin tenemos un tema capaz de unir a medio país sin necesidad de insultarnos en redes sociales. Ahora se entiende mejor por qué, desde el arranque del torneo, el gobernador de Nuevo León Samuel García, decidió declararse en "Modo Party".
El 1 de octubre de 1949, luego de 22 años de guerra civil, Mao Zedong llegó al poder tras derrotar a las tropas nacionalistas del Kuomintang, lideradas por Chiang Kai-shek, e instauró la República Popular China, un gobierno comunista inspirado en el marxismo.