En los días 21, 22 y 23 de abril Reynosa vivió días muy aciagos. Los marinos traían entre ceja y ceja al hoy famoso comandante Toro al que tras peliculesca persecución finalmente le echaron el guante, aunque más bien fueron tres disparos los que hicieron que pasará a formar parte de la lista de un capo menos, pero dejando tras de sí una estela de comercios y vehículos incendiados así como bloqueo de calles y avenidas, con los consecuentes daños que los afectados no saben ni a cuál oficina acudir para la correspondiente reclamación.
La detención del ex gobernador Tomás Yarrington Ruvalcaba arrojó sobre la arena política nacional algunas percepciones que ponen a pensar a muchos sobre el mensaje (ni tan) cifrado que trae consigo el hecho.
Cuando en Reynosa ya habíamos acumulado tres semanas de estar bajo intensa metralla y con los helicópteros zumbando por las azoteas, arribó nada menos que Rigoberta Menchú, el Premio Nobel de la Paz, que representaba una espléndida oportunidad para promocionar su visita y así enviar al mundo mensajes contrastantes con las frecuentes noticias de violencia que generan no solamente Reynosa sino también las principales ciudades de Tamaulipas, y por lo anterior esa visita obligaba a difundirla previamente en los periódicos, en la televisión, en los magazines, en la radio y en el Facebook live.
Si las cosas siguen en Tamaulipas como van hasta ahora, se antoja que para el año próximo la ola lopezobradorista llegue, por decirlo de alguna forma simple y llana: avasallante.
Los temas violentos no son información habitual de Hora Cero y menos de este espacio, pero los hechos registrados en Reynosa rebasaron la nota roja porque fueron de una trascendencia que tuvieron implicaciones económicas y sociales, tan así que todavía no se sabe qué tanto afectarán, o lo que es lo mismo, de qué tamaño fue el daño, sin embargo, esta ciudad es mucho más que violencia y esto habrá de mostrarse.
Por el tenebroso mundo de la grilla en el que la ficción supera a la realidad, la fotografía en la que aparecen fundidos en fraternal abrazo el representante de gobierno del Estado y la alcaldesa Maki Ortiz, causó estupefacción en algunos y júbilo en otros.
Después de celebrar el triunfo, el gobierno electo deberá comenzar a valorar quiénes lo rodean y barrer lo que no les sirve pues sin duda, al nuevo gobernador no le conviene quedarse con los traidores del PRI, del PRD, de los que se dicen “independientes”, de los sectores obrero, campesino, popular y hasta empresarial.
Nadie duda que este 5 de junio Tamaulipas vivirá la más grande de las batallas políticas en su historia donde, literalmente, se definirá el rumbo que tendrá el Estado en los próximos cinco años.
Voy a asumir ser el asesor en temas migratorios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para hacerle la siguiente propuesta y que la firme como orden ejecutiva en la Casa Blanca, ahora que anda bien desatado cancelando visas.
En ocasiones el problema no está en toda la casa, aunque desde afuera parezca que todo huele igual. En la Biblia, concretamente en el libro de Josué hay una historia que describe bien este ejemplo.