“Que quede claro, no descansaremos hasta que se haya hecho justicia…” sentenciaba Ernesto Zedillo Ponce de León durante su toma de protesta en mil novecientos noventa y cuatro -con letra, para tardarme en escribir ese número-.
Hace algunos días compartía vía Twitter: “Ya quiero que inicien las campañas políticas en Tamaulipas para no perderme las efemérides de los candidatos”. Más allá del sarcástico comentario, vale la pena reflexionar acerca de las tradicionales estrategias electorales. El empoderamiento de las redes sociales ha atiborrado de “buenos deseos”, “buenos días/tardes/noches”, así como el traslado de las fechas conmemorativas de la Secretaria de Educación Pública a las cuentas de redes de los candidatos.
La llegada del nuevo gobierno a partir del primero de diciembre dejó un vacío en el sistema político mexicano. Vacante cooptada de manera natural, durante dos sexenios, por quien despacha hoy en Palacio Nacional. El desgaste indiscutible que genera la postura del gobierno fue capitalizado por una sola figura, acompañado de un nuevo instituto político, esto sin demérito a su perseverancia y agudeza política.
Tengo muy poco que dejé de usar la pesera, me cuenta mi papá que en esta frontera, pero en la de antes, esa que le tocó disfrutar a él, era el medio más seguro de transportarse, no pasaba de que jugaran algunas retas los choferes para ganarle el pasaje a otra ruta, incluso iban a comprar mandado y subían las bolsas derribando gente por su estrecho pasillo.
Hablar de una Fiscalía Autónoma nos obliga a hacer referencia a la organización “México Evalúa”, institución que ha logrado aglutinar información de temas de interés nacional, de la mano de un grupo de expertos que realizan análisis de fondo que les permitió dar testimonio de los principales problemas que aquejan a nuestro país y acompañados de una serie de propuestas debidamente documentadas en un libro descargable denominado: “Léase si quiere gobernar (en serio)”.
En la región existe un déficit de al menos 10 mil operadores para la movilidad comercial, y es que la escasez de choferes de quinta rueda amenaza al autotransporte en la frontera.
Productores agrícolas de Reynosa y la región atraviesan uno de los momentos más complicados de los últimos años. La falta de lluvias oportunas, los elevados costos de producción, la desaparición de programas de apoyo y los bajos rendimientos de las cosechas han provocado que miles de hectáreas permanezcan sin sembrarse.