Soy amigo de un futbolista profesional retirado. Tuvo éxito principalmente en un equipo de renombre de la Liga Mexicana, y se retiró apaciblemente entre elogios y aplausos de reconocimiento de sus camaradas y del público.
En el futbol es bien sabido que el negocio se divide en tres secciones: taquilla, esquilmos y derechos de transmisión. Los ingresos que llegan en partes iguales dan un todo que ha derramado el equivalente a un río caudaloso de pesos dólares y euros a los involucrados en la lucrativa actividad. Son el futbol y las telenovelas (o series de streaming ahora) las grandes mercancías que pueden ofrecer los empresarios de la TV mexicana a los consumidores, tan ávidos de emociones para ver en una cancha, y de la esperanza que provocan esos dramones en los que, al final, ganan los buenos.
En el futbol es bien sabido que el negocio se divide en tres secciones: taquilla, esquilmos y derechos de transmisión. Los ingresos que llegan en partes iguales dan un todo que ha derramado el equivalente a un río caudaloso de pesos dólares y euros a los involucrados en la lucrativa actividad. Son el futbol y las telenovelas (o series de streaming ahora) las grandes mercancías que pueden ofrecer los empresarios de la TV mexicana a los consumidores, tan ávidos de emociones para ver en una cancha, y de la esperanza que provocan esos dramones en los que, al final, ganan los buenos.
A mediados de la quincena de mayo, en Reynosa se registró un destape predestinado en pro de la senadora Maki Ortiz Domínguez, como virtual candidata a gobernadora de Tamaulipas.
Voy hacia los 38 años en el periodismo y no sé por dónde empezar para enumerar por qué estoy tan satisfecho en haber elegido esta carrera profesional, egresado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL.
Estaba un día El Apuntador contando cuántos días faltan para el inicio del Mundial de Futbol 2026, para ver en dónde sale más barato comprar su playera de la Selección de México, porque una cosa es que el grupo de jugadores dirigido por Javier Aguirre no gane más que para puras vergüenzas y no se esperen grandes cosas en esta justa futbolera, y otra es que no dejemos de apoyar poniéndonos la verde.
El pasado 15 de mayo la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el lanzamiento del llamado “Detector de Mentiras Extendido”, un programa semanal encabezado por la consejera jurídica Luisa María Alcalde, la explicación oficial sostiene que las aclaraciones de los miércoles en la conferencia matutina “dejan mucho tiempo” para que circulen noticias falsas o imprecisas. Pero detrás de este nuevo despliegue de recursos públicos no parece existir un genuino combate a la desinformación, sino algo mucho más terrenal: la desesperación por contener un descontento digital que ya no pueden administrar desde Palacio Nacional.
“La deuda es de 10 billones de pesos. Nada más para pagar el servicio de esa enorme deuda tenemos que destinar del presupuesto alrededor de 800,000 millones de pesos. Por eso ya no va a aumentar la deuda pública. Ese es nuestro compromiso”, expresó el expresidente Andrés Manuel López Obrador cuando tomó protesta el 1 de diciembre de 2018 en la Cámara de Diputados.