Estaba un día El Apuntador buscando en dónde diablos guardó su visa por aquello de que finalmente van a abrir las fronteras y ya va a poder lanzarse al “choping” cuando un contacto de Ciudad Victoria le preguntó cómo veía el relevo de mandos en la Comunicación Social del Congreso del Estado.
Estaba un día El Apuntador checando precios de boletos de avión para Nueva Zelanda, Islandia o cualquiera otro de los países que no tienen broncas con el coronavirus cuando se acordó que no tiene ni para la pesera, por lo que mejor se puso a checar en sus grupos de WhatsApp qué novedades le tenían sus múltiples contactos.
Fue entonces cuando un par de ellos, con residencia en Ciudad Victoria y quienes están muy, pero muy cerquita de la fuente de gobierno le confirmaron algo que muy pronto va a convertirse en una bomba.
Estaba El Apuntador disfrutando unas merecidas vacaciones en las aguas color turquesa de Las Bahamas, (¿a poco hay otras sin sargazo?), cuando supo el desgarriate que se armó en Twitter causado por José Ramón Fernández que se le tiró a la yugular a Miguel Angel Arizpe, ex subdirector de la sección Cancha de El Norte.
Estaba un día El Apuntador poniéndose serio pues lo que está pasando en Reynosa no es un chiste cuando, le cayó el veinte que además de todo el dolor que muchas personas están viviendo, hay que agregar la gravísima desinformación que ha prevalecido en los últimos días.
Voy a asumir ser el asesor en temas migratorios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para hacerle la siguiente propuesta y que la firme como orden ejecutiva en la Casa Blanca, ahora que anda bien desatado cancelando visas.
En ocasiones el problema no está en toda la casa, aunque desde afuera parezca que todo huele igual. En la Biblia, concretamente en el libro de Josué hay una historia que describe bien este ejemplo.