El edificio de Hora Cero, en Reynosa, se erige como un enorme ladrillo alargado color blanco, a un costado de la Carretera Ribereña. Su fachada está deslavada y pálida, con las ventanas del segundo piso clausuradas. En lo alto, se despliega el enorme anuncio de letras rojas que alguna vez se encendían por las noches, y que ahora están permanentemente apagadas.
Conocí a Javier Ramírez Nava hace treinta años, en la época en que era un fumador compulsivo y de hábitos singulares. En su escritorio de Prensa de Reynosa, a un lado de la Macintosh donde escribía, había un cenicero atiborrado de cigarros Benson & Hedges dorados extralargos. Pero cada uno estaba consumido a la mitad. Adivinaba que la tensión que le provocaba la conducción diaria del periódico, lo hacía que prendiera un cigarro tras otro. Pero, de pura ansiedad, los apagaba a medio consumir. Y así, en cada jornada se echaba a los pulmones dos cajetillas que, para efectos prácticos, eran una.
Aunque no es tiempo de canícula, el primer trimestre del 2026 ya muestra un panorama desolador por la sequía que afectada el sector ganadero; los productores pecuarios reportan falta de alimento y mortandad de reses en Reynosa.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaun anunció que está pensando en una iniciativa de reforma constitucional “Anti-Cabeza de Vaca” que prohibiría a quien aspire a un cargo de elección popular a tener doble nacionalidad.
Tras ingresar a una pandilla a los nueve años, ser encarcelado por narcotráfico a los 17 y de allí sobrevivir casi la mitad de su vida entre prisiones de México y Estados Unidos, Julio Almanza jamás pensó que el próximo Día de Reyes podría estar frente a su pastel de cumpleaños con el número 50.