Hace unos días Hora Cero Encuestas publicó los resultados de un trabajo que revela que, al menos en la zona metropolitana de Monterrey, la hegemonía de la televisión como líder de opinión es cosa del pasado.
A siete meses del proceso electoral donde se renovará la gubernatura, las alcaldías y el Congreso del Estado, el panorama en Coahuila vislumbra una posible alternancia con el Partido Acción Nacional encabezando las preferencias de los votantes.
En el Museo del Noreste acaba de concluir una gran exposición denominada “La Batalla de Monterrey. La Invasión Norteamericana” donde se cuentan detalles de la guerra entre México y Estados Unidos, misma que generó que nuestro país perdiera más de la mitad de su territorio hace más de siglo y medio.
La nota no apareció en la portada de ningún periódico. Es más, apenas estuvo un par de horas en la sección de noticias destacadas de los portales de Internet.
Sin embargo, eso no quiere decir que no sea importante y que no debamos de estar muy pendientes de este tema.
Debo reconocer que aunque pocos, mi padre me ha dado algunos valiosos consejos en la vida. “No te juntes con los tontos, lo pen… se pega”, es uno de ellos.
Esta reflexión viene al tema al observar la reciente cascada de errores que ha cometido el presidente de la República, Enrique Peña Nieto que, ahora sí, se encuentra en caída libre con respecto a su popularidad frente a los mexicanos.
Contrario a lo que podría esperarse, la noticia de que los congresos de Jalisco y Veracruz convirtieron a estas entidades en las primeras de la República en retirarle el fuero al gobernador, alcaldes, legisladores locales y secretarios gubernamentales, no ha dominado el tráfico en las redes sociales.
En la región existe un déficit de al menos 10 mil operadores para la movilidad comercial, y es que la escasez de choferes de quinta rueda amenaza al autotransporte en la frontera.
Productores agrícolas de Reynosa y la región atraviesan uno de los momentos más complicados de los últimos años. La falta de lluvias oportunas, los elevados costos de producción, la desaparición de programas de apoyo y los bajos rendimientos de las cosechas han provocado que miles de hectáreas permanezcan sin sembrarse.