Los deportes profesionales requieren una preparación integral, que no solamente reclama el cuidado diario de las potencias físico-atléticas de los participantes, sino también una atención detallada del aspecto mental de éstos. Pero en el último rubro es donde fallan algunos protagonistas de las canchas, las duelas, el ring o cualquier otro escenario de competencia deportiva, especialmente cuando se avecina el momento del retiro o cuando se atraviesa cualquier imponderable que señala el final de un ciclo. Y ocurre así por varias razones, ya sea por querer seguir gozando del jugoso dinero que da un contrato y de la fama o reflectores de los medios y de sus seguidores.
S i a mis 80 años de edad, en el Mundial del 26 alguien me ofreciera reportear de tiempo completo la mayoría de los 80 partidos, seguramente no se decepcionaría por mi pasión por el periodismo y mi afición viajera. Oiga usted, ir y venir de Toronto a San Francisco o Los Ángeles, Houston, Dallas y Atlanta, es un banquetazo como para decir que este trabajo no es trabajo sino premio de la vida. Estar en Vancouver y Nueva York para cubrir todas las incidencias y ambiente de los juegos que ahí se celebrarán, es para sentirse bendecido de ser tomado en cuenta en tan afortunada página de la historia deportiva. Pero no hay como vivir intensamente las correrías que representa una justa de éstas en tu propio país. No hay como pulsar la emotividad de la gente en torno a este suceso que hace repercutir el nombre de México en todo el mundo: por sus tres estadios elegidos, sí, pero sobre todo por lo que representa la marca en muchos órdenes de la globalización.
Los que ejercimos el periodismo en el último cuarto del siglo pasado fuimos severamente descalificados y denostados cuando señalábamos en la prensa el tufo de la pestilencia oficial de algunos políticos que escalaban la cumbre del poder de la mano del PRI, al que calificábamos de corrupto y corruptor. No olvido que su exigencia siempre era la presentación de las pruebas y no solamente la exhibición de denuncias anónimas surgidas dentro del mismo sistema o de las filtraciones a los medios de parte de funcionarios honestos y, la mayoría de las veces, surgidas de personas resentidas que habían sido despedidas de las altas esferas gubernamentales. Era “Fuego amigo”, se decía y se sigue diciendo.
París concentra una vieja y poderosa nostalgia cultural. Buena parte de nuestro imaginario a ese respecto se labró mediante influencias francesas. A fines del siglo XIX no había mexicano (inclusive los pobres en sus sueños) que no deseara viajar a Francia, pues su arte era el atractivo sinigual y su Torre Eiffel en su ciudad capital empezaba a ser el hechizo por excelencia. El destierro de Porfirio Díaz lo llevó inclusive a ser enterrado en el cementerio de Montparnasse y a él se debe que la arquitectura del país galo se retratara en el paisaje del centro de México. Igualmente, no pocos nos cultivamos leyendo a los filósofos y escritores franceses de fama mundial. Es más, hay jóvenes que aun hoy anhelan conocer el Barrio Latino por muchas razones, pero sobre todo al enterarse cómo Gabriel García Márquez se refugió en 1955 en un hotelucho de aquí para dar salida a su fértil inspiración y vivir con el deseo de saludar a Ernest Hemingway cuando lo veía cruzar las calles. Otros se posesionan de lo que Guadalupe Loaeza describe en su libro "Siempre estará París" o de la anécdota que sostiene que el poeta César Vallejo anticipó su muerte aquí.
Vacaciones es un término que evoca descanso. Y en sentido estricto, significa dejar de hacer aquello que ordinariamente hacemos bajo un régimen estricto de...
Mediante boletín publicado el día 15 de junio del año en curso, el Morena dio a conocer que la Comisión Nacional de Elecciones es la encargada de proponer al Comité Ejecutivo Nacional las convocatorias y organizar los procesos electorales internos. O sea, es quien recibirá, analizará, valorará y calificará las solicitudes de todos aquellos que pretendan participar como candidatos en los procesos de insaculación (una manita santa, dicho de otra forma).
Por su ubicación geográfica, Tamaulipas ha sido, prácticamente desde siempre, un dominio de grupos de poder que dificultan el ejercicio democrático. Con escasas excepciones, el interés personal o de camarilla se impone sobre la voluntad popular. Con harta frecuencia se repite la voz venida desde la época colonial, “lo que el amo diga”, dejando de lado los principios que han hecho del hombre el ser superior: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Estaba un día el Apuntador haciendo unas banderitas de papel de China con los colores de México adornar y poner un poquito de ambiente mundialista, ya que si se han dado cuenta en la frontera prácticamente ha pasado desapercibido este evento, que, hablando deportivamente, es el más importante a nivel mundial y México tiene el honor de ser sede (junto a Estados Unidos y Canadá) por tercera ocasión, algo que no todos los países pueden presumir.
Con una parte del Mundial de Futbol desarrollándose en casa y nuestra Selección Nacional sumando ya dos victorias consecutivas al momento de que escribo esta columna, el ánimo colectivo anda por las nubes. Por fin tenemos un tema capaz de unir a medio país sin necesidad de insultarnos en redes sociales. Ahora se entiende mejor por qué, desde el arranque del torneo, el gobernador de Nuevo León Samuel García, decidió declararse en "Modo Party".
El 1 de octubre de 1949, luego de 22 años de guerra civil, Mao Zedong llegó al poder tras derrotar a las tropas nacionalistas del Kuomintang, lideradas por Chiang Kai-shek, e instauró la República Popular China, un gobierno comunista inspirado en el marxismo.