Apenas escuché en la radio de que el presidente regresó a sus monólogos matutinos el lunes 8 de febrero -sin cubrebocas y con justificaciones- luego de dos semanas en aislamiento por supuestamente haberse contagiado de Covid-19, me puse de mal humor y me cayó mal el desayuno.
Las “merecidas vacaciones” playeras de fin de año del subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, despejaron cualquier duda de que el manejo de la pandemia en México ha sido un juego político y que está en las peores manos.
¿Se ha preguntado por qué México está dónde y cómo está, con una pandemia desenfrenada. Con un brote nunca domado de Covid-19 que ya rebasó los diez meses, y vamos a superar los 120 mil muertos al finalizar el año?
¿César murió el 11 de julio tras 21 días internado y 18 días intubado con altas y bajas en su salud. Y aunque ya había dado negativo al Covid-19 dentro del hospital 270 del IMSS de Reynosa, el virus había deteriorado pulmones y riñones.
Hace muchas semanas que no escribía sobre el Covid-19, pero creí prudente hacerlo cuando México rebasó los 100 mil muertos. Una cifra inimaginable desde que empezó la pandemia en marzo y estamos por llegar a los nueve meses de luto.
Si algo me da gusto de la derrota de Donald Trump es que después de cuatro años volvería a vacacionar más allá del retén de Falfurrias, Texas, donde los turistas mexicanos tenemos que mostrar el permiso que nos autoriza llegar a San Antonio por carretera.
El domingo 18 de octubre en Coahuila e Hidalgo “desaparecieron” del padrón electoral los adultos mayores de 65 años y más, las madres solteras, los estudiantes, los jóvenes construyendo el futuro, los discapacitados y los campesinos, entre otros, la mayor apuesta de MORENA en los programas sociales para ganar los comicios.
Mediante boletín publicado el día 15 de junio del año en curso, el Morena dio a conocer que la Comisión Nacional de Elecciones es la encargada de proponer al Comité Ejecutivo Nacional las convocatorias y organizar los procesos electorales internos. O sea, es quien recibirá, analizará, valorará y calificará las solicitudes de todos aquellos que pretendan participar como candidatos en los procesos de insaculación (una manita santa, dicho de otra forma).
Por su ubicación geográfica, Tamaulipas ha sido, prácticamente desde siempre, un dominio de grupos de poder que dificultan el ejercicio democrático. Con escasas excepciones, el interés personal o de camarilla se impone sobre la voluntad popular. Con harta frecuencia se repite la voz venida desde la época colonial, “lo que el amo diga”, dejando de lado los principios que han hecho del hombre el ser superior: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
Estaba un día el Apuntador haciendo unas banderitas de papel de China con los colores de México adornar y poner un poquito de ambiente mundialista, ya que si se han dado cuenta en la frontera prácticamente ha pasado desapercibido este evento, que, hablando deportivamente, es el más importante a nivel mundial y México tiene el honor de ser sede (junto a Estados Unidos y Canadá) por tercera ocasión, algo que no todos los países pueden presumir.
Con una parte del Mundial de Futbol desarrollándose en casa y nuestra Selección Nacional sumando ya dos victorias consecutivas al momento de que escribo esta columna, el ánimo colectivo anda por las nubes. Por fin tenemos un tema capaz de unir a medio país sin necesidad de insultarnos en redes sociales. Ahora se entiende mejor por qué, desde el arranque del torneo, el gobernador de Nuevo León Samuel García, decidió declararse en "Modo Party".
El 1 de octubre de 1949, luego de 22 años de guerra civil, Mao Zedong llegó al poder tras derrotar a las tropas nacionalistas del Kuomintang, lideradas por Chiang Kai-shek, e instauró la República Popular China, un gobierno comunista inspirado en el marxismo.