Ningún familiar de Nilda Perales Ramos, la anciana que fue localizada a la orilla de una carretera en Matamoros, ha aparecido para hacerse cargo. Este caso, que mantiene en alerta a las autoridades de Matamoros, causó gran conmoción en Tamaulipas.
La impactante imagen de una frágil abuelita postrada en silla de ruedas, abandonada en un sector enmontado a merced del frío y el viento que se colaba entre las ramas de los arbustos, se volvió viral en cuestión de minutos. La gran pregunta sigue siendo cómo alguien era capaz de dejar a su suerte a un ser indefenso.
A un mes del hallazgo, las interrogantes siguen en el aire. A raíz de las investigaciones se determinó que Nilda Perales Ramos de 84 años de edad, no cuenta con ningún familiar vivo que la resguarde y tampoco recuerda cómo pasó de estar en la seguridad de su hogar a un paraje desolado.
Por esta razón, una vez que sea dada de alta del hospital general de Matamoros, “Dr. Alfredo Pumarejo”, donde permanece internada desde su rescate, será trasladada a la Casa del Adulto Mayor en Ciudad Victoria, donde recibirá los cuidados asistenciales que necesita para tener una vida digna el resto de sus días.
Su historia está marcada por la soledad, en gran parte por elección, pero este exilio voluntario en su vejez se convirtió en un enemigo que la llevó a caminos insospechados, mostrando la vulnerabilidad del humano cuando decide no forjar lazos con la comunidad.

RECUENTO DEL HALLAZGO
La tarde del pasado 16 de diciembre una llamada que ingresó al Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), notificó la presencia de un adulto mayor del sexo femenino en el kilómetro 15 de la carretera Lauro Villar, que conduce a la playa Bagdad, abandonada en medio de las inclemencias del tiempo provocadas por un sistema frontal.
Paramédicos de la Cruz Roja respondieron al llamado y arribaron al lugar para brindar los primeros auxilios a la paciente que a simple vista se veía inconsciente. Tras realizar las primeras maniobras fue trasladada al Hospital General de Matamoros en donde fue internada para ser estabilizada y posteriormente realizarle los análisis que definieran su estado real y en respuesta, darle los tratamientos necesarios.
El diagnóstico inicial fue un cuadro severo de deshidratación, desnutrición y desorientación, síntomas que con los medicamentos y el paso de las horas fueron disminuyendo, permitiendo a la mujer recuperar la consciencia. Pese a encontrarse en estado de abandono, no presentaba huellas de violencia.
En las primeras versiones trascendió que la mujer se encontraba bajo el influjo de algún estupefaciente que la mantenía sedada, no obstante con el paso de las horas esta línea se desvaneció una vez que sus médicos negaron haber encontrado rastro de alguna sustancia en los análisis que se le realizaron, tras los resultados, atribuyeron sus problemas de orientación al cuadro de deshidratación severo que padecía al momento del hallazgo.
Entre sus pocas pertenencias no portaba ninguna credencial, tarjeta o documento que diera pistas de su identidad, por lo que médicos y empleados de Trabajo Social esperaron hasta que pudieron entablar una conversación para conocer el nombre de la señora.
Con algunas dificultades propias de su mermado estado de salud y la demencia característica de la vejez, la paciente logró identificarse como Nilda Perales Ramos, también pudo decir que nació en 1941 y que es originaria de Nuevo Laredo, Tamaulipas, dato que a pesar de su condición tiene muy presente.
El estado débil les impidió obtener más datos de primera instancia, por lo que dejaron que la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Matamoros realizara las indagatorias correspondientes para obtener más información.

UN CASO SOSPECHOSO
En entrevista con Hora Cero Tamaulipas, el procurador del DIF Matamoros, Héctor Hugo Gutiérrez Treviño, dijo que tras las primeras entrevistas con la paciente, advirtió que este abandono se dio en condiciones diferentes a los casos que suelen atender, por ello pidieron la intervención de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas (FGJT) para ayudar a resolver el enigma, y en su caso, promover una sanción contra los responsables.
“Son cuestiones muy sospechosas porque es una señora que no la conocían por ahí, se ve una persona cuidada, no está maltratada, simplemente está inconsciente, está en silla de ruedas”, declaró respecto al caso de la anciana.
Al corte del 12 de enero, la paciente se encuentra físicamente estable, con algunos síntomas de debilidad relacionados a su complexión y su edad; de acuerdo con el director del hospital general, Gerardo García Salinas, ya está en condiciones de ser dada de alta y solamente se esperan las indicaciones de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas y el Sistema DIF Tamaulipas para definir la fecha de su traslado a la casa hogar, a no ser que antes de finalizar el trámite aparezca algún amigo o familiar lejano, panorama que parece poco probable.
“Los médicos ya la dieron de alta, ya mandamos los oficios y nada más esperar que todo se haga conforme a derecho y las autoridades estatales nos indiquen qué hacer con ella”, recalcó García Salinas.

CASO NILDA PERALES, UNA INCÓGNITA
De acuerdo con Itzel Aranda Urquiza, miembro del departamento de Trabajo Social del Hospital General de Matamoros, el caso de Nilda no es el único, ya que existen muchos ancianos que quedan completamente solos al no haber tenido descendencia ni tener hermanos, tíos u otros familiares con vida, sin embargo, su historia sí es una incógnita, pues hasta la fecha ella no ha logrado recordar cómo llegó a ese paraje, su último recuerdo es encontrarse en su hogar donde vivía sola, después, despertó en el nosocomio rodeada de extraños y sin saber qué pasó.
“Ella dice recordar estar tranquilamente en su casa y no sabe cómo llegó a ese lugar, no tiene recuerdos, ya le hemos preguntado, hemos buscado que intente recordar pero no puede, dice que es muy raro como llegó ahí”, enfatizó la trabajadora social.
Las investigaciones que ahora están a cargo de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas tampoco han dado una luz clara respecto a este acontecimiento.
Una vez que Nilda recuperó la consciencia plenamente, las autoridades involucradas en la investigación continuaron las indagatorias para tratar de encontrar a algún familiar que se haga cargo de ella ya que no puede caminar y por ende, tampoco atender sus necesidades básicas por sí sola, a pesar de ser su deseo el regresar a su hogar.
En las primeras indagatorias se dijo que existía un reporte de desaparición en Laredo, Texas, pero al paso de los días esa versión se descartó ya que no se pudo corroborar con las autoridades del vecino país.
Nilda no concibió hijos, sus padres y hermanos ya fallecieron y las únicas amigas a las que logró recordar dijo tener mucho tiempo sin saber de ellas, y no proporcionó detalles suficientes que ayuden a rastrearlas.
Héctor Hugo Gutiérrez Treviño, titular de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes destacó que por el rumbo que llevan las investigaciones se piensa que Nilda fue víctima de un delito, es por ello que la mantienen bajo estricta vigilancia; a quienes han llamado diciendo ser amigas de la paciente se les solicitó acudir en primera instancia a la Fiscalía para verificar su identidad y que aporten datos que puedan ayudar a saber qué pasó, sin embargo, ninguno de los interesados ha cumplido con este requisito.
“No es un caso común, con ella se ve que hubo dolo, que se quiso hacer daño dejándola abandonada, como si hubiera intereses atrás, en otros casos los abuelitos están abandonados en sus casas, pero ella no es de Matamoros, alguien la trajo y la abandonó, hay un presunto delito que seguir”, expuso el procurador.
El equipo de Hora Cero Tamaulipas solicitó el diálogo con Nilda para poder conocer de primera mano su historia y su sentir ante esta controversia, y con ello ayudar a difundir detalles que puedan facilitar la localización de amigos o parientes lejanos que puedan asumir su cuidado, pero por seguridad de la paciente y la discreción que requieren las indagaciones que realiza la Fiscalía, no se permitió el diálogo.
Sin embargo, fuimos testigos de la presencia de las autoridades que procuran su seguridad, el trato del personal médico y el cariño con que platica con sus cuidadores. Se le vio estable a pesar de su avanzada edad y delgadez, ingiriendo gustosa los alimentos que le proporciona el hospital.

CONFIRMAN ORFANDAD DE NILDA
Las investigaciones que derivaron de la primera línea de investigación llevaron a que la policía texana realizara pesquisas y entrevistas con conocidos de Nilda, uno de ellos fue Francisco Alejandro, residente de Laredo, Texas, quien dio testimonio de la orfandad de Nilda Perales, a quien conoció cuando tenia ocho años de edad.
Por muchos años, la madre de Francisco trabajó para la familia de Nilda, cuando ambas familias vivían en Nuevo Laredo, Tamaulipas. A ellos los describe como personas bien acomodadas y muy respetuosas, al punto que al terminar la relación laboral la amistad continuó, hasta que con los años cada quien tomó un camino diferente.
Al igual que en las versiones de las autoridades, relató que Nilda solo tenía a su madre, un hermano y una hermana, mismos que ya fallecieron. Ni ella ni su hermana Hilda tuvieron hijos ni se casaron, y si tuvo parejas nadie los conoció pues Nilda siempre fue muy reservada. Del hermano desconoce si tuvo descendencia ya que él se independizó desde muy joven del núcleo familiar.
Tras el fallecimiento de la matriarca Alicia, las hermanas Hilda y Nilda vivieron juntas hasta que la primera falleció.
La familia era tan pequeña y hermética que cuando Hilda murió hace cinco años, solamente Nilda, la familia de Francisco y el encargado de la funeraria estuvieron presentes en el velorio y sepelio.
“Esta señora era muy tranquila, muy pacífica, no era nada problemática, inclusive muy reservada, mi señora la llevaba a comprar mandado pero era tan reservada que no entraba, dejaba las cosas en su puerta; no tiene familia, por eso me preocupa que dicen que están buscando familiares porque no va a salir nadie, ella comentaba de un sobrino más nunca lo vi, nunca supe quién era, a lo mejor hijo de alguna prima”, explicó.
La última vez que Francisco y su esposa vieron a Nilda fue hace tres años, en la vivienda donde habitaba junto a su hermana en Laredo, Texas.
Constantemente la esposa de él pasaba por Nilda para ir al supermercado pero al regresar nunca fue invitada a pasar al hogar; la personalidad tímida de Nilda mantenía su privacidad bien resguardada.
Al enterarse que fue abandonada sintió una sacudida, pues conociendo su forma de ser no se imagina que alguien tuviera alguna razón para causarle ese sufrimiento.
“Cuando supe sentí shock, ¿cómo es posible que una persona que no le hace nada a nadie, tan reservada, tan respetuosa, porque no era ni de voz alta, que alguien le quisiera hacer ese daño?, no tiene corazón una persona así”, relató.
Dudó que por su edad avanzada hubiera solicitado algún tipo de asistencia ya que hasta que perdió el contacto, siempre fue autosuficiente.
Francisco ofreció su testimonio con la intención de que las autoridades no vayan a ser manipuladas por terceros que busquen obtener alguna ganancia económica de Nilda ya que cuenta con solvencia gracias a la herencia de sus padres, y al confirmar que ya no tiene familiares con vida, busca que se le resguarde en un asilo donde pueda vivir dignamente el resto de sus días.
“Yo no busco ningún beneficio, me dolió verla, no entiendo cómo llegó allá”, puntualizó.
PACIENTE ENTRAÑABLE
A lo largo de su estancia en el hospital Dr. Alfredo Pumarejo, Nilda Perales ha logrado ganarse el cariño de las enfermeras, los médicos y los trabajadores sociales. Con una sonrisa los recibe cada que se acercan a verificar su estado y pregunta cuándo se podrá ir a casa, a lo que sus cuidadores responden con otra sonrisa a sabiendas que, si no se presenta un familiar o amigo que compruebe su identidad, no podrá regresar a su antiguo hogar.
“Ella es muy simpática, no manifiesta tristeza, se ve muy tranquila, no ha generado ningún problema”, destacó entre sonrisas la trabajadora social Itzel Aranda.
El director del nosocomio coincidió en que la paciente logró ganarse rápidamente el corazón del personal de salud, no solo por la triste historia que la rodea, sino por la forma de desenvolverse con cada uno de ellos.
“A mí lo primero que me dijo es que estaba muy rica la comida, con la señora ha habido un trato de ganarse el cariño porque es una persona que responde inclusive con cariño”, apuntó el doctor García Salinas.
En redes sociales múltiples usuarios ofrecieron su ayuda y acompañamiento para Nilda, sin embargo, por el proceso legal no se les permitió convivir con la paciente que, con solo su imagen, se ganó la empatía de la comunidad matamorense.
