Facilitan redes sociales y aplicaciones digitales construcción de redes virtuales de protección comunitaria ante violencia real y rezago informativo desde canales oficiales en la frontera.
Reynosa, Tam.
La escasez de instrumentos oficiales eficaces para informarse de situaciones de riesgo en la localidad, ha llevado a la ciudadanía a crear sus propios canales de comunicación para buscar mantenerse a salvo.
Es así que se han creado decenas de grupos en redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea en donde los propios reynosenses se van alertando día a día de accidentes, robos y por supuesto, balaceras.
El problema es que estos grupos son un arma de doble filo. Quienes participan en ellos se exponen al compartir la información desde sus perfiles personales, quedando a merced de delincuentes cibernéticos que aprovechan para cometer extorsiones y fraudes.
Desde Reynosa, autoridades municipales buscan que la Secretaría de Seguridad Pública fortalezca sus líneas de comunicación con la población, desde emitir alertas más inmediatas en la Vocería de Seguridad o regresar al Ayuntamiento la facultad de ser otro canal oficial de información de esta naturaleza, a fin de que los ciudadanos no tengan la necesidad de vulnerarse en grupos anónimos.


NACIMIENTO DE GRUPOS DE ALERTA
La jornada violenta del 17 de febrero del 2009 marcó un antes y un después para los reynosenses.
A partir de ese evento, la comunidad buscó la forma de mantenerse informada sobre los acontecimientos violentos para tratar de evadirlos, sin embargo, los medios convencionales tardaban varias horas o hasta un día en compartir los detalles, y aquellos que ya tenían presencia en la red digital tenían poco alcance ya que el acceso a internet era limitado para las familias reynosenses.
A la mano solo se encontraban las llamadas y mensajes de texto, que permitían la comunicación con familiares y amigos, manteniendo los datos reducidos a unos pocos sectores de la ciudad.
El 11 de febrero del 2008, la red social Facebook llegó a México, convirtiéndose en un método de comunicación adicional a los que ofrecían las compañías telefónicas.
Aquellos que empezaban a usar Facebook, vieron la oportunidad de alertar a sus contactos a través de esta plataforma. Al principio con “estados” y con el paso de los años con la formación de grupos tanto públicos como privados.
A principios del 2009, la llegada de Twitter a México hizo más ágil la transmisión de la información. En esta red donde los mensajes breves son la norma, los usuarios locales empezaron a compartir la información a su alcance, creando poco a poco nuevos canales de comunicación enfocados a la seguridad. En poco tiempo posicionaron el hashtag #reynosafollow, convirtiéndolo en una de las fuentes de información más consultada por los reynosenses.
Con el paso de los meses los usuarios de las redes se fueron organizando. Bajo seudónimos, usuarios se convirtieron en el referente a seguir para estar informados en materia de jornadas violentas, ejemplo de ello son Reynosa Código Rojo, Valor por Tamaulipas o Valor por Reynosa, perfiles que se convirtieron en fuente indispensable en la materia.
Esta forma de comunicación fue evolucionando. La llegada de otras redes sociales y servicios de mensajería instantánea han desplazado a los perfiles originales, aunque no han desaparecido del todo.
Ahora la tendencia es informarse a través de grupos de Telegram o WhatsApp, en donde las alertas llegan en tiempo real, permitiendo a los usuarios tomar decisiones inmediatas en su día a día para evadir al peligro.
Los grupos en Facebook continúan vigentes y ahora no hay perfiles exclusivos para emitir alertas. Grupos de tianguis, emprendedores y hasta creadores de contenido publican detalles de accidentes, presencia de ponchallantas, detonaciones y situaciones de riesgo en proceso.


DESAPARECEN SEMÁFOROS DE RIESGO
OPERADOS POR AYUNTAMIENTOS
Ante el aumento de las situaciones de riesgo en la frontera, los gobiernos vieron la necesidad de compartir información fidedigna a la comunidad para ayudarla a mantenerse a salvo.
Por ello fueron creados los semáforos de riesgo. A través de cada color alertaban de diversas situaciones para que la comunidad pudiera tomar las previsiones necesarias.
Por ejemplo, con el color verde daban a conocer cuando una vialidad estaría cerrada por reparaciones o construcción de nuevas obras y con el amarillo cuando alguna arteria se veía afectada por algún accidente, de modo que al encontrarse con dificultades para circular por el área, los conductores supieran que no corrían ningún riesgo.
Los colores naranja y rojo estaban destinados a alertar cuando había situación de riesgo. El naranja se ocupaba para manifestar un posible ataque o detonaciones cercanas, mientras que el rojo confirmaba las agresiones armadas.
El 9 de mayo del 2017 el Congreso de Tamaulipas aprobó un punto de acuerdo en el que se estableció que solamente la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas tendría la facultad de alertar a la población ante situaciones de riesgo, quitando esta atribución a los gobiernos municipales.
Si bien los Ayuntamientos tenían algunos retrasos al momento de emitir los semáforos de riesgo, eran la única fuente oficial con la que los ciudadanos podían comparar la información vertida en las cuentas de particulares.
Tras la desaparición de los semáforos de riesgo nació la Vocería de Seguridad de Tamaulipas como fuente oficial. Esta herramienta implementó el uso de códigos por colores similares al anterior prototipo, sin embargo, este medio presentó aún más retrasos que la herramienta local, por lo que la comunidad no tomó a esta figura como una buena referencia.
Aunque hubo alternancia en el gobierno estatal, no hubo mejoras en la forma de operar de la Vocería, lo que ha provocado que los grupos de alerta informales sigan siendo la primera opción de la ciudadanía.
Ante esta falta de confianza en las instituciones, la comisión de Gobierno y Seguridad Pública del gobierno de Reynosa ha solicitado en varias ocasiones a través de las mesas de seguridad que regresen al municipio la facultad de informar, indicó el regidor Joaquín Ramírez Martínez, miembro de dicha comisión.
GRUPOS DE ALERTA Y FUENTE DE VÍCTIMAS PARA DELINCUENTES
Si bien las redes sociales y las aplicaciones de mensajería han jugado un papel importante en la procuración de seguridad, también son un arma de doble filo que puede ser utilizada por los propios delincuentes para abusar de la ciudadanía a través del robo de información para cometer delitos como secuestro virtual, fraude o extorsión.
Muchos usuarios utilizan sus datos reales en sus perfiles, exponiendo nombres completos, fechas de cumpleaños, datos de la escuela o empresa a la que acuden, y muchas veces, ubicación en tiempo real a través de fotografías, reels o historias, quedando vulnerables al mal uso de toda esa información.
Para tratar de combatir estos riesgos nació la figura de la Policía Cibernética en la Secretaría de Seguridad de Tamaulipas. Entre otras funciones monitorea constantemente la red en busca de peligros y da seguimiento a las denuncias que recibe, sin embargo, no hay legislación suficiente para sancionar todos los comportamientos de riesgo que existen en internet.
“La ingeniería social es el arte del engaño y de la manipulación. Los ciberdelincuentes se aprovechan de esa exposición en redes sociales para tener datos tuyos, para hacer una ingeniería social. Digamos que tú reportaste una situación de riesgo, expusiste tus cuentas y ellos te analizan, buscan cómo hacerte la ingeniería social y a partir de ese momento te pueden tratar de extorsionar, te pueden amenazar, hacer un fraude, o robar tus cuentas para suplantar tu identidad y hacerte una extorsión”, explicó el Policía tercero, Luis Marín, actual encargado de la Guardia Estatal Cibernética, de la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas.
Esa falta de precaución al alertar situaciones de riesgo en grupos de desconocidos pone en riesgo a los usuarios, corriendo un peligro similar al que habrían enfrentado si tal vez no hubieran consultado esta herramienta.
“Ellos aprovechan para poderte manipular, para chantajear y aprovecharse porque está demostrado que en base al miedo se le puede obligar a las personas a hacer lo que no quieren, y es así es como ellos actúan, como pueden vulnerar a un ciudadano, y así es como normalmente inician o se cometen los delitos cibernéticos”, añadió el policía.
USO SEGURO DE LAS REDES COMO FUENTE DE INFORMACIÓN
Pese a los peligros, difícilmente la ciudadanía dejará de utilizar los grupos virtuales para informarse ante la falta de otras herramientas, por ello es importante tomar algunas medidas para hacerlo de la forma más segura posible.
El principal consejo es no ingresar a grupos donde participan personas desconocidas. Es mejor formar una comunidad con familiares, amigos o incluso los grupos de vecinos vigilantes para alertarse de situaciones de peligro en un ambiente controlado.
También es recomendable restringir primero el perfil antes de ingresar a grupos con desconocidos, o en su defecto evitar compartir datos sensibles como nombres completos del titular y sus familiares, dirección del hogar, el trabajo o la escuela, fotografías de los hijos menores de edad o ubicación en tiempo real. Mantener el perfil privado y dentro de lo posible, tener como contactos solo a personas confiables.
Otro peligro que se corre al informarse a través de terceros, es la posibilidad de entrar en pánico y no saber como actuar, poniéndose en un riesgo mayor.
Ante ello la recomendación es mantener la calma y buscar otros perfiles para verificar la información antes de tomarla por cierta.
“No todo lo que vemos en redes sociales es real, hay mucha desinformación. En México no es un delito el generar ese tipo de contenidos, muchos aprovechan de esas situaciones porque solo buscan obtener likes o público que siga sus redes. No se dejen llevar por una captura de pantalla inmediata, porque nos ganó la ansiedad, nos alertamos e inmediatamente publicamos cualquier tipo de noticia. Hay que ser conscientes, hay que analizar un poco más a detalle la información”, exhortó el policía Marín.
Y en caso de reportarla ante las autoridades es indispensable que sea información que el usuario haya corroborado para evitar una movilización inútil de las fuerzas policiacas.
“Es importante el uso de las redes sociales para dar a conocer algún hecho delictivo, nada más solicitar que lo hagan con responsabilidad para que no alerten y no gastemos tiempo y no distraigamos a las fuerzas de seguridad de las funciones que realmente realizan”, enfatizó el regidor Joaquín Ramírez.
Los usos que se le dan a las redes sociales siguen evolucionado, pero los riesgos también siguen creciendo. Los delincuentes se han modernizado y hoy la violencia tiene una fuerte presencia en el mundo digital. Por ello es indispensable no bajar la guardia, y mantenerse en alerta en la vida real y en la virtual.
