Lo que debería ser uno de los sitios de recreación por excelencia para los reynosenses se ha vuelto un espacio de peste e infección y se encuentra en estado crítico. La laguna La Escondida está sufriendo los estragos del descuido institucional y de los propios visitantes.
UUna de las siete áreas naturales protegidas de Tamaulipas se encuentra en franco declive.
La laguna La Escondida, declarada como zona protegida el 31 de mayo de 1997 muestra condiciones que no solo son desagradables a la vista, la contaminación que existe en el cuerpo de agua representa un foco de infección para las familias que residen cerca del manto acuífero y merma la calidad de vida de las especies que habitan en ella; además, el olor que despide es tan penetrante que desmotiva a la ciudadanía de seguir realizando actividades cerca de ella.
Esta situación ha movilizado a autoridades y sociedad civil que, a partir de julio, han puesto manos a la obra para formular el rescate de la laguna, una faena que tomará varios meses y millones de pesos para poder cristalizarse.
“Las acciones ya están en camino, el proceso de diagnóstico lleva su tiempo, sin embargo, esto no quiere decir que nos vamos a olvidar, a la par vamos a estar realizando actividades, son acciones que ya están sucediendo y que hemos incrementado su ritmo a partir de julio, hay una excelente participación de autoridades y sociedad, eso habla de que nos importa la laguna La Escondida”, apuntó Daniel Peñaloza Medellín, Director de Recursos Naturales y Manejo de Áreas Naturales Protegidas dentro de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, uno de los encargados de coordinar a las partes involucradas en el nuevo saneamiento que se realizará en La Escondida.

REHABILITACIÓN PREVIA
La Escondida ya había sido intervenida con el objetivo de convertirse en el centro recreativo por excelencia de la ciudad.
Tras años de trabajo en papel con el desarrollo de estudios técnicos y proyectos ejecutivos, en el 2011 los tres niveles de gobierno destinaron 227 millones de pesos para las tareas de restauración que realizaron en conjunto con Petróleos Mexicanos, organismo que aportó otros 313 millones de pesos. El proyecto integral contempló acciones de remediación en las 320 hectáreas que componen el recinto, que en ese entonces estaba catalogado como parque urbano.
Por parte de Pemex se comenzaron los trabajos de rescate con el trazo, nivelación, construcción de camino de acceso y área de maniobras, así como el retiro de líneas a un costado del desarenador y el dragado del área protegida. La obra fue desarrollada en un lapso de aproximadamente dos años por la compañía Transportaciones y Construcciones Tamaulipeca e Inmobiliarios Mexicanos, bajo la supervisión del Activo Integral Burgos perteneciente a la Subdirección Región Norte de PEMEX Exploración y Producción.
A través de un comunicado al concluir los trabajos, PEMEX dio a conocer detalles de la obra que también tenía como objetivo evitar inundaciones en al menos 30 colonias aledañas al dren El Anhelo.
“El cuerpo lagunar La Escondida cuenta con una estructura denominada desarenador construida con concreto armado en un área de 2.8 hectáreas, con capacidad de captación de 160 mil metros cúbicos de agua, esto le ayuda a retener y almacenar el sedimento, que es arrastrado por el agua que se desplaza por el dren El Anhelo. Adicionalmente construyó un vertedero que permite la evacuación de aguas al río Bravo y a mantener el nivel de agua de la laguna”, se lee en el documento.
Además de la obra, se saneó el área natural protegida donde quedaron cuatro islas destinadas al descanso de las aves migratorias y especies de fauna local, como garzas, pelícanos y patos, estos espacios además de preservar a la fauna servirían como atractivo para los visitantes del Parque Cultural.
Tras años de trabajo, la obra fue entregada el 28 de junio del 2013 por autoridades federales como Emilio Lozoya Austin, director de PEMEX; Juan José Guerra Abud, Secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente; Alfonso Navarrete Prida, Secretario del Trabajo y Previsión Social, y el ex gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú.

CONDICIONES ACTUALES
Actualmente, visitar la laguna La Escondida es un reto que muy pocos se aventuran a enfrentar. Aún a metros de llegar a la laguna, el olor que desprende es insoportable, lo que vuelve una tarea complicada el permanecer cerca del lugar.
A espaldas del Parque Cultural la imagen de la laguna no es tan desagradable, pero es imposible ignorar la presencia de todo tipo de basura flotando en el lugar, sirviendo como descanso para las tortugas que sobreviven en el caudal. En esta zona el aroma del agua es tolerable, aunque no lo suficiente para incentivar el desarrollo de actividades alrededor.
En el olvido quedaron las actividades y venta de alimentos en el corredor del malecón por las condiciones insalubres del cuerpo de agua, aquellos que se animan a recorrer el malecón hasta el final descubren otra vista que no solo es nauseabunda, sino que entristece a cualquiera.
En el punto donde desemboca el canal de salida A (mapa de zonificación) se acumulan desechos de todo tipo. Resaltan a la vista electrodomésticos como refrigeradores, partes de lavadoras, hieleras, neumáticos, juguetes y cientos de botellas de plástico. También se logra apreciar una capa de lama formada por los residuos y aguas negras que arrastra el dren hacia este punto, además de un poco de vegetación nociva como el lirio acuático. Toda esta basura ha formado mini islas en las que las aves aprovechan para descansar, creando un paisaje grotesco que mezcla la belleza de la fauna con la inmundicia humana.
El olor que despide este punto es difícil de describir pero resulta insoportable, permanecer algunos minutos en la zona son suficientes para que la ropa quede impregnada del hedor a podredumbre. Este corredor, antes preferido por familias y deportistas ahora es evitado a toda costa, mientras que los conductores que utilizan esta vía no bajan los vidrios ni por error.
Pese a la contaminación evidente la flora y fauna nativa sobrevive, aunque todavía se desconoce el impacto que las condiciones actuales les han generado o el daño que podrían generar a largo plazo si no se toman acciones inmediatas.
PRIMERA ETAPA: DIAGNÓSTICO
Daniel Peñaloza Medellín, Director de Recursos Naturales y Manejo de Áreas Naturales Protegidas, dijo que actualmente se encuentran trabajando en la primera etapa del saneamiento, que es el diagnóstico de las condiciones en que se encuentra la laguna para, en base a los resultados, trazar las líneas de acción y definir a qué instancia competerá cada actividad.
Entre las primeras acciones realizadas se encuentra la toma de muestras de agua de la laguna para determinar las sustancias que se encuentran en ella.
En la primera ronda de análisis de laboratorio se detectó la presencia de algunos metales pesados, aunque la autoridad prefirió no mencionar cuáles mientras salían los resultados de la siguiente tanda de exámenes.
Peñaloza Medellín evitó contestar datos específicos de los elementos encontrados en el agua, en cambio, optó por señalar que las sustancias encontradas no ponen en riesgo la vida de los animales y plantas que habitan en la laguna.
“Estamos llevando a cabo un estudio en conjunto con la Universidad Autónoma de Tamaulipas donde se va a identificar el problema que estamos viendo, sabemos que hay un problema porque lo vemos, olemos y sentimos, pero la investigación nos va a decir qué tan profundo es el problema y de ahí poder establecer líneas estratégicas; hay evidencia de una contaminación y se establecen parámetros de la misma, pero tenemos que profundizar más”, argumentó.
Precisó que la presencia de especies no autóctonas es lo que está perjudicando a las especies de plantas y animales que habitan en el lecho de la laguna, por ejemplo, dijo que se tienen reportes del avistamiento de pez diablo, sin embargo, se trabajará en la búsqueda activa de la especie para tener suficiente evidencia de su impacto y plantear soluciones para controlar su población.
Además del análisis al cuerpo de agua se realizarán muestreos de la tierra en el perímetro de la laguna, ya que ahí también puede haber contaminantes que se deben tratar.
A la par de los primeros estudios científicos se ha trabajado en el aspecto técnico. Parte de ello es la conformación de un consejo de administración donde se busca congregar a diferentes actores clave de la sociedad para buscar soluciones puntuales y delegar acciones a cada uno de ellos para un manejo integral de la problemática.
En la conformación de este consejo han participado dependencias como la Comisión Nacional del Agua, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, Cámara de Comercio, Confederación Patronal de la República Mexicana, Cámara de la Industria de la Construcción, Asociación de Hoteles, Universidad Autónoma de Tamaulipas, Universidad Tecnológica de Tamaulipas, diputados locales y activistas apasionados por la conservación del medio ambiente.
Como parte de la primera etapa de rehabilitación del ahora parque estatal, se formó un grupo de trabajo denominado “Guardianes de la Laguna de la Escondida”, mismo que a finales de septiembre llevó a cabo a cabo una jornada de reforestación en la que se plantaron especies nativas de la región para favorecer su supervivencia.
Por parte de las dependencias del gobierno municipal, Aarón de la Cruz Chávez, director de Ecología y Medio Ambiente, ha sido el encargado de estar presente en las reuniones y dirigir actividades para abonar al saneamiento de la laguna.
Entre las primeras acciones implementadas se encuentran rondines de vigilancia por parte de la policía ecológica en colaboración con los vecinos de los asentamientos aledaños a La Escondida. Mientras los residentes denuncian los sitios con mayor acumulación de basura, las autoridades realizan recorridos para impedir que se acumulen nuevos residuos.
Por su parte, Servicios Públicos Primarios realiza limpieza en áreas cercanas para evitar que más desechos sean arrastrados a la laguna; los residuos recolectados son transportados a Las Anacuas donde son procesados antes de ser enterrados en el relleno sanitario.
Aunque se ha detectado a múltiples personas tirando basura en la laguna, solamente se ha logrado interceptar a 50 de ellas in fraganti, a quienes se les aplicaron las multas correspondientes al daño provocado. Las sanciones empiezan desde las 20 Unidades de Medida y Actualización (UMAS), y escalan dependiendo de la cantidad y características de los desechos vertidos.
Respecto a la contaminación por aguas negras que llegan a esta zona, De la Cruz Chávez dijo que durante las inspecciones realizadas no se han detectado descargas directas, pero hay varios canales que desembocan en la laguna y a su paso arrastran materiales contaminantes.
“No es que haya descargas de aguas negras como tal, lo que pasa es que muchos canales llegan ahí, aparte como es una pendiente natural, si hay una inundación y sale el drenaje obviamente va a caer en la laguna”, recalcó.

PELEAN CUSTODIA DEL PARQUE CULTURAL
En septiembre del 2022 se publicó en el Periódico Oficial del Estado el cambio de denominación de La Escondida, pasando de ser parque urbano a ser un parque estatal, conservando su clasificación de área natural protegida, a partir de entonces, compete al gobierno del Estado “establecer y promover la protección, preservación, conservación y recuperación de la zona núcleo”, entre otras responsabilidades.
Ante la urgente necesidad de rehabilitar el espacio, el presidente municipal Carlos Peña Ortiz, dio a conocer que desde agosto se solicitó la entrega en comodato del recinto del Parque Cultural al Ayuntamiento a fin de tener la facultad de intervenir en la recuperación del edificio principal, el Centro de Convenciones y la zona lagunar.
“Queremos que dependa del municipio para que podamos darle mantenimiento constante y poder limpiar las áreas aledañas, hemos mandado oficios a las áreas correspondientes para ver de qué manera administrativamente nos lo pueden entregar, para que ya no haya fallas de luz, para que se le dé mantenimiento y que la laguna no esté en tan malas condiciones”, declaró el edil.
Sin embargo, actores políticos como el diputado local Humberto Prieto Herrera cuestionaron la petición, señalando que por meses existió colaboración del Municipio para realizar la limpieza sin que se pidiera poder administrativo sobre el lugar, y en tiempos recientes, este trabajo coordinado dejó de existir.
“Todos los años siempre estuvo limpio ese parque porque el Municipio lo limpiaba, de repente lo dejaron de hacer, si están usando el comodato como excusa o presión para no limpiar, eso es muy desafortunado, lo digo con mucho respeto, creo que se puede limpiar con Servicios Primarios como siempre lo hicieron y las gestiones necesarias ya sabrán las autoridades pertinentes, pero eso no es excusa para que esté sucio el parque”, señaló.

MESES DE TRABAJO POR DELANTE
Si bien las autoridades han empezado ya con actividades de remediación que al ojo de la comunidad todavía son imperceptibles, la jornada de trabajo tomará muchos meses hasta alcanzar la meta.
De acuerdo con Daniel Peñaloza, será hasta el 2026 cuando las tareas de saneamiento sean más tangibles, una vez que el diagnóstico quede terminado y se hayan definido responsabilidades entre los integrantes del consejo de administración, así como se hayan trazado líneas de acción claras y se consiga el presupuesto necesario para licitar las obras que se requieran, para la renta de maquinaria y el pago del personas que realizará las faenas.
Mientras tanto, corresponde a los reynosenses poner su granito de arena para hacer realidad esta limpieza, empezando por tener un manejo adecuado de los desechos domésticos, evitando tirarlos en la vía pública para que no sean arrastrados a la laguna, colaborar con la denuncia que quienes sigan realizando practicas contaminantes así como participar en las jornadas que llegue a convocar la autoridad.
