Lo que debería de funcionar como una red de drenaje, ha sido convertido por algunas personas en un basurero y las interminables complicaciones que de ahí derivan, provocan que en la ciudad se presenten caídos, inundaciones y suspensión en el servicio de agua.
Un basurero ubicado en el Ejido Las Anacuas, al sur de la ciudad, representa una “minita” de oro para cientos de familias, quienes entre desechos encuentran su sustento diario.
Brindando servicio a las 38 colonias que componen el sector de Rancho Grande, la sucursal Ribereña de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) de Reynosa que funciona de forma integral desde el 13 de julio, ofrece inmediatez a los más de 16 mil usuarios del sector.
La cifra de adultos mayores que arriban solos, enfermos y con dificultad al Hospital de Zona Número 15 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Reynosa, alarma a las autoridades de la institución que ven cómo las familias de estas personas parece no interesarles lo que les suceda.
Luego de que le diagnosticaron cáncer lo que obligó a los médicos a extraerle la vesícula, los ovarios, la matriz y posteriormente, el seno, Blanca Virginia del Angel no sólo sobrevivió, sino que ahora es es un ejemplo de vida.
Roberto Garza, padre de dos hijos y sustento de su esposa, se dedica a la recolección de basura desde hace 20 años, un empleo al que le apoya toda su prole y donde apenas alcanzan a obtener un promedio de 60 pesos diarios, apenas lo suficiente para comer y medio vestirse.
En la región existe un déficit de al menos 10 mil operadores para la movilidad comercial, y es que la escasez de choferes de quinta rueda amenaza al autotransporte en la frontera.
Productores agrícolas de Reynosa y la región atraviesan uno de los momentos más complicados de los últimos años. La falta de lluvias oportunas, los elevados costos de producción, la desaparición de programas de apoyo y los bajos rendimientos de las cosechas han provocado que miles de hectáreas permanezcan sin sembrarse.