Lo que debería de funcionar como una red de drenaje, ha sido convertido por algunas personas en un basurero y las interminables complicaciones que de ahí derivan, provocan que en la ciudad se presenten caídos, inundaciones y suspensión en el servicio de agua.
Un basurero ubicado en el Ejido Las Anacuas, al sur de la ciudad, representa una “minita” de oro para cientos de familias, quienes entre desechos encuentran su sustento diario.
Brindando servicio a las 38 colonias que componen el sector de Rancho Grande, la sucursal Ribereña de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) de Reynosa que funciona de forma integral desde el 13 de julio, ofrece inmediatez a los más de 16 mil usuarios del sector.
La cifra de adultos mayores que arriban solos, enfermos y con dificultad al Hospital de Zona Número 15 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Reynosa, alarma a las autoridades de la institución que ven cómo las familias de estas personas parece no interesarles lo que les suceda.
Luego de que le diagnosticaron cáncer lo que obligó a los médicos a extraerle la vesícula, los ovarios, la matriz y posteriormente, el seno, Blanca Virginia del Angel no sólo sobrevivió, sino que ahora es es un ejemplo de vida.
Roberto Garza, padre de dos hijos y sustento de su esposa, se dedica a la recolección de basura desde hace 20 años, un empleo al que le apoya toda su prole y donde apenas alcanzan a obtener un promedio de 60 pesos diarios, apenas lo suficiente para comer y medio vestirse.
Aunque no es tiempo de canícula, el primer trimestre del 2026 ya muestra un panorama desolador por la sequía que afectada el sector ganadero; los productores pecuarios reportan falta de alimento y mortandad de reses en Reynosa.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaun anunció que está pensando en una iniciativa de reforma constitucional “Anti-Cabeza de Vaca” que prohibiría a quien aspire a un cargo de elección popular a tener doble nacionalidad.
Tras ingresar a una pandilla a los nueve años, ser encarcelado por narcotráfico a los 17 y de allí sobrevivir casi la mitad de su vida entre prisiones de México y Estados Unidos, Julio Almanza jamás pensó que el próximo Día de Reyes podría estar frente a su pastel de cumpleaños con el número 50.