Cuando apenas tenía tres meses de nacido, un accidente automovilístico cambió la vida de Oscar Hernández Hernández, ya que debido al fuerte impacto del percance, quedó con una parálisis cerebral.
La intensidad del traumatismo que recibió en la cabeza afectó sus habilidades psicomotoras, de lenguaje y desarrollo. Hoy, este niño de seis años de edad, está completamente inmóvil.
Su madre, Angélica Hernández Demetrio, narró que el menor permaneció dos semanas en coma en el área de terapia intensiva.
Y aunque logró sobrevivir a pesar de las severas lesiones, las complicaciones que llegaron después del accidente perturbaron la vida del pequeño durante el resto de su vida.
“Al paso del tiempo nos percatamos que mi hijo no podía caminar, moverse ni hablar. Fue después de varios estudios que nos dijeron los doctores que era consecuencia del choque”, mencionó.
En los primeros años, Angélica contaba con el apoyo del padre de Oscar, sin embargo, desde hace tres años los abandonó, sin importarle la enfermedad y necesidades de su hijo.
“En un principio evadió la responsabilidad de otorgarle manutención, al paso del tiempo interpuse una demanda contra mi esposo para que le diera pensión alimenticia, sin embargo, renunció de su trabajo para ya no brindarle el apoyo económico”, indicó.
Desde hace tres años el padre de Oscar no ha vuelto a acercarse a él y mucho menos se ha preocupado de sus terapias, avances o complicaciones.
“Cuando trabajaba me decía que no tenía tiempo para ir a verlos y ya jamás se hizo cargo de ellos. Nunca preguntó cómo estaban o qué necesitaban, ni siquiera acudió a visitarlos.
“Quiero que se acuerde que tiene un hijo discapacitado, que necesita de su apoyo moral y económico, además de nuestro otro hijo pequeño”, mencionó entre lágrimas.
SOLOS A SU SUERTE
Durante el año 2012, se recibieron cinco casos de abandono de menores con capacidades diferentes en la Procuraduría de la Defensa del Menor, la Mujer y la Familia del DIF Reynosa, informó la titular de la dependencia, Norma de la Cruz Villaman.
“Acuden ya sea el padre o la madre para denunciar que no recibe la atención alimenticia, económica o médica adecuada de alguna de las partes. En el 2012 además de las denuncias de abandono y maltrato, cinco quejas fueron de abandono de los padres a menores con capacidades diferentes”, indicó.
Señaló que a los padres o madres que se desatendieron primero son invitados a acudir de manera conciliatoria en el DIF, si no acude entonces se inicia un proceso penal en su contra.
“Una situación de este tipo puede llegar hasta lo legal, ya que si el padre o la madre irresponsable firma un convenio y no lo cumple se inicia un proceso penal y hasta civil para quitarle los derechos que como progenitor le corresponden”, explicó.
La funcionaria añadió que durante el procedimiento se hace un dictamen psicológico, tanto de los padres como del menor, para conocer el grado de daño que le puede generar el abandono del padre o la madre.
“En el Sistema DIF estamos para apoyar de forma gratuita y confidencial a las familias con atención psicológica, conciliatoria y jurídica, además de referirnos al Centro de Rehabilitación Integral para su diagnóstico y recuperación dependiendo de la gravedad de su enfermedad”, externó.
Además, el DIF proporciona a las víctimas una representación legal para que actué a su favor.
De la Cruz Villaman exhortó a los padres para que cumplan con su obligación legal y moral de atender a sus hijos, sobre todo cuando tienen una capacidad distinta.
“Y los padres o madres que estén pasando por una situación así los invitamos para que acudan al Sistema DIF al área de Procuraduría para apoyarlos y guiarlos a fin de que reciban la atención adecuada”, puntualizó.
LA LUCHA DE ANGELICA
Angélica mensualmente gasta cerca de dos mil pesos en las necesidades de Oscar, pero con el salario que percibe en su trabajo en una empresa maquiladora no le alcanza, afortunadamente su madre y hermano le ayudan a solventar algunos gastos.
“El apoyo que recibo de mi familia es fundamental, muy grande y me fortalece, sin ellos sería más complicado. En la maquiladora apenas alcanzo a cobrar 600 pesos, lo cual es insuficiente para todos los gastos”, mencionó.
Con nostalgia la mujer explicó que lucha constantemente por sacarlos adelante trabajando durante el tercer turno en la empresa.
Para sostener el hogar, la atención médica con especialistas, alimentación, medicamentos y pañales de Oscar, así como lo que requiere su hijo menor, trabaja dobles turnos sin descuidar las terapias y citas de Oscar.
“Tengo que luchar doble por mis hijos. En el CRI observo que acuden ambos padres, que se apoyan el uno al otro y eso es muy bonito, que entre los dos saquen adelante a su hijo. Mi caso es muy diferente pero no por eso me voy a dejar vencer”, expuso.
La aguerrida madre de familia desde hace ocho meses lleva a Oscar al Centro de Rehabilitación Integral del Sistema DIF Reynosa donde recibe terapias físicas que le ayudan a tener mejor calidad de vida.
A las 6:30 de la mañana sale del trabajo y llega a su casa por Oscar de seis años para llevarlo al CRI a que reciba las terapias.
“No importa todos los sacrificios que tenga que hacer por él, para que se pueda valer por el mismo. Vamos a seguir luchando por mi hijo porque va creciendo y un día no me tendrá a mí a su lado”, dijo entre lágrimas.
Desvelada y cansada, Angélica recorre las calles de la colonia Balcones de Alcalá empujando la carriola que transporta a Oscar, ya que a las 7:30 de la mañana toma el camión especial de la Ruta Integra del Sistema DIF que los traslada hasta el CRI para que Oscar sea atendido profesionalmente.
“Antes llevaba a mi hijo en el transporte público, lo cargaba pero ahora ya es muy pesado; después con la carriola era muy difícil subir, pero ahora la ruta del CRI nos ayuda muchísimo y no nos cobran nada”, indicó.
Angélica se siente contenta de que Oscar este presentando mejoría en sus movimientos gracias a las terapias que le imparten tres veces por semana.
“Mi niño mueve más las piernas, antes estaba muy rígido y no tenía movimiento, ahora ya le podemos poner zapatos. Son pasos pequeños pero muy significativos, me da mucha alegría ver que mi hijo se va desarrollando mejor”, expresó.
AFECTACIONES PSICOLOGICAS
Psicológicamente el abandono de los padres afecta en muchos aspectos a los menores, mayormente cuando tienen capacidades distintas, aseguró el psicólogo del Sistema DIF Reynosa, Emilio Soto Rubio.
“Desde luego por ser niños diferentes y contar con alguna discapacidad, van a requerir una atención mayor que una persona que está completamente sana y que se puede valer más por sí misma”, indicó.
Señaló que si los padres se muestran negligentes y no atienden las necesidades de sus hijos, entonces habrá un retraso mayor en el menor, dependiendo de la discapacidad.
“Una situación de este tipo afecta al desarrollo en el lenguaje, relaciones interpersonales, intelectuales y capacidades de funciones mentales”, mencionó.
El especialista resaltó que al tener el menor una desventaja congénita, los padres deben de tener la capacidad de atender a los niños especiales con dedicación, paciencia y amor.
“Aunque es complicado sí se puede, primeramente se requiere la aceptación de los padres, es necesario reconocer que tienen una responsabilidad más grande, además de comprometerse a esforzarse para atender las necesidades del niño”, detalló.
Resaltó que los padres que se enfrentan al problema de un hijo con discapacidad y no tienen la suficiente madurez intelectual se sentirán frustrados, con sentimientos de culpa y comportamiento de reproche a la pareja por desconocer de donde provenga la discapacidad, sin embargo, se puede superar buscando ayuda profesional.
“En la mayoría de los casos afortunadamente los padres desarrollan amor hacia sus hijos y buscan la forma de tener los mejores medios para superarse”, expresó.
Soto Rubio indicó que cuando madres y padres coinciden correctamente buscan orientación para estimular a sus hijos y dotan de aprendizajes para que desarrollen una vida normal.
“Existen escuelas de educación especial, centros de rehabilitación integral y diversos medios para proporcionarles un ambiente adecuado; además del amor y comprensión hacia sus hijos que tienen alguna capacidad distinta, en el DIF se les otorga ayuda refiriéndoles a un lugar adecuado. Afortunadamente existe una conciencia humana que hace recapacitar a los padres para sacar adelante a sus hijos”, puntualizó.
EXISTE UNA ESPERANZA
La coordinadora de Centro de Rehabilitación Integral (CRI), Reyna Arjona de Alexandre, lamentó que se presenten casos de abandono por parte del padre o la madre cuando tienen un hijo con capacidades diferentes.
“Aquí nos llegan casos de padres que abandonan a sus hijos discapacitados por frustración, por vergüenza o falta de amor. En el CRI tratamos de sacarlos adelante con sus familias, concientizándolos e integrándolos para que todos colaboren en la rehabilitación de los menores”, mencionó.
Otra forma de descuido es que no le brindan la atención necesaria desde pequeños para darse cuenta de que no se están desarrollando de una forma normal.
“Los padres y madres deben de estar conscientes del estado de salud de sus hijos. No se queden a llorar en casa, salgan a ver al médico especialista o acérquense al CRI. No se deben de cerrar que el niño tiene una discapacidad y que no quieren que los vean. Aquí tratamos de apoyarlos y sensibilizarlos”, comentó.
Resaltó el compromiso de los padres responsables que hacen el esfuerzo de llevar a sus hijos hasta el centro, además de no faltar a sus sesiones y seguir las indicaciones, herramientas y bases para sacarlos adelante.
En el Centro de Rehabilitación Integral actualmente se atienden 380 pacientes diarios por medio de horarios con la finalidad de brindarles una atención integral.
