Una fuga de sulfuro de hidrógeno que no ha sido debidamente atendida mantiene al filo del peligro a decenas de personas que habitan en la colonia Unidad Obrera. Mientras las autoridades se pasan la responsabilidad unos a otros, los residentes siguen expuestos a emanaciones que podrían cobrarles la vida.
Reynosa, Tam.
Literalmente, una bomba se está gestando en las entrañas de la avenida Zacatecas en la colonia Unidad Obrera. La acumulación de sulfuro de hidrógeno en las tuberías del drenaje está generando un entorno que pone en peligro constante a los habitantes de este sector.
No solo corren el riesgo de una explosión repentina, a diario, respiran este contaminante que está generando daños que están debilitando lentamente su organismo.
Las autoridades han confirmado el peligro, sin embargo, nadie ha implementado una solución definitiva. Justificándose con falta de recursos han aplicado una “curita” mientras las familias siguen padeciendo las consecuencias de esta omisión.


PELIGRO LATENTE
Desde inicios del 2026 un olor penetrante ha invadido a una buena parte de la colonia Unidad Obrera, al menos ocho cuadras reciben los aromas que emite el drenaje del sector.
Los vecinos que habitan las viviendas cercanas a la avenida Zacatecas, entre las calles De la Solidaridad y Cuarta, tienen que convivir a diario con esta situación. Sin embargo, los que viven entre las calles Décima y Séptima son los que perciben una mayor concentración y además de la incomodidad, han tenido que lidiar con afectaciones a su salud y a su propiedad.
Una de las afectadas que prefirió mantenerse en el anonimato, relató que al notar que el problema estaba empeorando decidió buscar una solución.
Armada con fotografías de los daños a sus pertenencias y firmas de otros vecinos afectados, acudió a poner reporte tras reporte ante COMAPA para que una cuadrilla pudiera revisar el lugar, encontrar el problema y brindar una solución; pero los días pasaron y la respuesta nunca llegó.
“Este olor empezó a filtrarse desde las alcantarillas hacia el exterior y también por donde se va el agua de la regadera se metía al interior de las casas. En ese tiempo mi mamá presentó daños a la salud, me la pasaba yo día y noche con ella poniéndole oxígeno porque pensábamos que tenía problemas de bronquios, pero ahora me doy cuenta que no eran bronquios asmáticos ni nada de eso, esto empezó por el olor del sulfuro del hidrógeno”, externó.
Al ser ignorada reiteradamente decidió también pedir el apoyo de Protección Civil (PC) y la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS).
El viernes 10 de julio un equipo de Protección Civil acudió para realizar las primeras indagatorias. A pocos minutos de permanecer en la zona llegaron a la conclusión de que se trataba de emanaciones de gas metano, sin embargo, al no contar con las herramientas para brindar una solución, se limitaron a notificar a COMAPA y dejar constancia del riesgo a través de un reporte a la línea de emergencia.
Gracias al parte oficial emitido por PC, el domingo 12 de julio una cuadrilla de COMAPA acudió a evaluar la situación. Sin embargo tampoco dieron solución. Coincidieron con Protección Civil respecto a la presencia de gas metano, pero atribuyeron a ellos la responsabilidad de tomar acción.
Incrédulos, los vecinos volvieron a insistir en su petición de ayuda.
Al día siguiente, volvió personal de COMAPA. Un trabajador con un aparato multigas se acercó a la zona. A varios metros de la alcantarilla ubicada en la intersección de la avenida Zacatecas con calle Décima la herramienta comenzó a sonar, confirmando la presencia de sulfuro de hidrógeno fluyendo desde el drenaje.
De forma extraoficial, el trabajador advirtió a los vecinos del riesgo inminente que representa el gas, recalcándoles que respirarlo constantemente pone en peligro su vida. Quedó de reportarlo a sus superiores, sin embargo, nada pasó.
“Ellos me indican que es como un gas de lo que se descompone de toda esa agua que corre, pero no debería de estar saliendo al exterior, y que eso es un daño nocivo para la salud, y es altamente explosivo; muchas personas de la Unidad Obrera ignoran esto que está pasando, solamente los de la avenida Zacatecas y gente que a veces pasa por ahí detecta el olor, pasan y se tapan las narices porque no soportan el olor; de hecho los trabajadores de COMAPA que fueron ese día tampoco soportaban mucho el olor, hasta se fueron, no duraron ni siquiera ocho minutos”, señaló la denunciante.
Angustiados por la falta de respuestas los vecinos decidieron pedir el apoyo a Hora Cero para difundir su situación. Posteriormente otros medios de comunicación se sumaron a la difusión.
Tras la denuncia mediática, el sábado 18 de julio otra vez se hizo presente el equipo de COMAPA. Por varias horas estuvieron trabajando en lo que parecía el desazolve de la tubería y posteriormente sellaron el hueco que había en el pavimento con concreto, minimizando el espacio por donde podrían emanar los gases.
Los trabajadores señalaron a los habitantes que habían hecho lo que estaba a su alcance pero reconocieron que no tenían presupuesto suficiente para ofrecer una solución definitiva, incluso les recomendaron buscar otra opción de vivienda para dejar de estar expuestos a este peligro latente.
“El trabajador me dijo: si ustedes siguen respirando ese olor, de repente van a quedar inconscientes y van a perder la vida”, externó la denunciante.
Con el trabajo realizado se esperaba que la emanación se controlara, sin embargo, eso no pasó. Para el martes 21 de julio el aroma era aún más insoportable.
Tras el llamado de los residentes, de nueva cuenta asistió personal de Protección Civil, quienes se limitaron a confirmar que la fuga de sulfuro continuaba activa y procedieron a delimitar la alcantarilla con una cinta para advertir del peligro.
“Ahora lo que nos preocupa es esa acumulación de gas y si llega a explotar, porque tanto Protección Civil me lo ha dicho como COMAPA, que es altamente explosivo, si no arreglan bien ahí, llega a explotar, quién se va a hacer responsable”, lamentó.
Cabe destacar que no es la primera vez que los habitantes de la Unidad Obrera han padecido por los malos olores que despide el drenaje. Del 2020 al 2022 tuvieron una lucha similar. En ese entonces no hubo respuestas de las autoridadades locales y fue hasta que la denuncia se hizo llegar al gobierno del estado cuando se obtuvo una respuesta que apuntaba a ser permanente, sin embargo, a principios del 2026 la problemática regresó.



COMPLICACIONES DE SALUD
Y PÉRDIDA DE BIENES
El diagnóstico de fuga de sulfuro de hidrógeno apenas se confirmó durante julio, sin embargo, la emisión inició hace varios meses, dejando múltiples daños, algunos que se perciben a simple vista y otros que aún se desconoce su magnitud.
Sobre las pérdidas materiales, varios vecinos testificaron que a partir de que empezó a percibirse el mal olor también comenzaron a presentarse daños en sus pertenencias, sobre todo las de metal.
En primera instancia las tuberías de cobre de las tomas de agua comenzaron a tornarse negras y a filtra el agua y los propietarios optaron por cambiar a PVC para preservar sus tuberías. No obstante, en otros equipos no se pudo suplir el material por lo que los residentes han tenido que desembolsar recursos reiteradamente para reponer partes de sus automóviles, de sus aires acondicionados y de otros enseres de metal.
“Fui a checar mi carro porque empezó de que lo prendía y no quería meter el cambio o no prendía las luces del tablero, entonces cuando lo pude prender lo llevé inmediatamente como mecánico, él se da cuenta que todos los cables de mi carro no estaban funcionando porque ya estaban podridos, se pusieron negros por el olor; le hice el cambio de los cables, volvió a funcionar, sin embargo, pasaron entre siete y diez días y ahorita otra vez ya están del mismo color y lo que es el radiador también está negro, las monedas se ponen negras en menos de 24 horas”, señaló la fuente anónima.
Otra de las afectadas manifestó que este problema no es reciente, aunque sí se agravó durante el 2026. Durante su estancia en la colonia ha tenido que reemplazar sus aires acondicionados debido a que la corrosión provocada por la fuga se los ha dañado en varias ocasiones. Ante el calor que hace en Reynosa y la imposibilidad de abrir las ventanas para ventilar el hogar por el desagradable olor, no ha tenido más remedio que gastar en reponer los aparatos.
“Ya llevo cuatro aires acondicionados que he cambiado, no me duran ni un año, un refrigerador lo acabo de sacar por lo mismo, y cuando vienen y me checan me dicen que es porque tiene fuga y el aluminio está picado, el refri tenía 12 fugas, y todas las tuberías están negras; yo tengo 30 años aquí y siempre ha sido así, antes era menos, pero ahora se siente más fuerte”, compartió.
Pero los daños materiales de una u otra forma se reponen, lo grave es que la fuga de sulfuro está provocando perjuicios a la salud, especialmente a las vías respiratorias de los habitantes de este sector.
A decir de la denunciante anónima, los integrantes de su familia frecuentemente despiertan con resequedad nasal que les provoca sangrados, malestar en la garganta, infecciones oculares e inclusive infecciones urinarias que consideran pudieran estar relacionadas a las emanaciones tóxicas que entran por el drenaje hacia el interior de las viviendas.
“No sé si sea por ese olor que entra por el baño pero mi nieta trae infección urinaria y está sangrando, la acabamos de llevar a un laboratorio para que nos digan que bacteria es; ese olor tiene años, habían limpiado y mejoró pero ahorita está otra vez”, añadió María del Carmen Medina, residente del sector.
A las quejas se sumó María Elena Sustaita quien tiene a familiares con padecimientos más graves y que atribuye a la exposición a esta sustancia nociva: “Este olor a gas no nos deja dormir, día y noche está, nos está dañando todo en nuestras casas, hasta los automóviles, y esperamos una solución pronto, ha habido muchas enfermedades, dentro de nuestra cuadra hemos tenido problemas de cáncer, no sé hasta que punto lleguemos con esta situación, tenemos mucho buscando solución y no hay respuesta”.
Marco Antonio González Aguilar, coordinador regional de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS), quien fue una de las autoridades que recibió querellas por esta fuga y cuyo equipo constató el riesgo en la Unidad Obrera, recomendó a las familias afectadas acudir a los centros de salud y nosocomios públicos de la localidad para que se les practiquen los análisis que sean necesarios y que permitan identificar la causa de sus padecimientos, a fin de que quede constancia en expedientes si estos daños fueron provocados por el sulfuro de hidrógeno.
“Determinamos que efectivamente hay un riesgo a la salud por estar aspirando estos olores; necesitamos que acudan a las unidades de salud lo más pronto posible para que determinen los médicos, pero el aspirar un gas con una cierta toxicidad puede provocar problemas, por eso es importante que acudan para que les digan cual es el alcance de todo esto”, señaló el funcionario.
Mientras tanto, González Aguilar recomendó a las familias utilizar cubrebocas el mayor tiempo posible para reducir la exposición al sulfuro así como redoblar la higiene con el lavado constante de manos y de los artículos de uso personal como platos, vasos y cubiertos ya que pudieran quedar impregnados de las emanaciones.
PROBLEMA AÑEJO
Si bien es normal que los desechos que circulan por el drenaje de la ciudad generen gases tóxicos, lo correcto es que las tuberías cuenten con una ingeniería que permita que esas sustancias permanezcan contenidas sin poner en riesgo a la ciudadanía, pero en este caso no se cumple con este criterio.
El olor fétido no es algo nuevo para quienes habitan sobre la avenida Zacatecas en la colonia Unidad Obrera. Varias administraciones ha pasado y aunque han aplicado medidas el problema vuelve a regresar.
Dora Alicia Nieto quien lleva viviendo varias décadas en la Unidad Obrera señaló que recuerda que viven este conflicto al menos desde la admnistración estatal de Eugenio Hernández Flores, época en la que se instalaron unos tubos verdes de los que nunca supieron su función pero que notaron que a raíz de su colocación los problemas de drenaje se agravaron.
Durante este lapso han sospechado que la fuga proviene de viejos ductos de Petróleos Mexicanos o de las maquiladoras que se han asentado en la región, sin embargo, no han obtenido un dictamen claro de ninguna autoridad.
“La vecina tenía a su mamá muy mal, que hasta falleció la señora, vomitaba negro; decían que era responsabilidad de Petróleos, ellos decían que no que Protección Civil, que COMAPA, realmente no sabemos si sean ductos que vienen de las fábricas, pero la verdad estamos en un peligro, y estamos viendo a ver quien nos hace caso, ya fuimos hace años a Victoria y se tiran la pelotita unos a otros pero no nos solucionan nada”, señaló Dora.
Durante estos años diferentes partidos han gobernado a Tamaulipas sin que esto signifique un cambio para las familias; durante sexenios se han culpado unos a otros pero la fuga de sulfuro de hidrógeno permanece activa, envenendando lentamente a los habitantes de la Unidad Obrera, quienes solo rezan para que no llegue la tragedia.
“Ellos saben el daño que nos está causando y sin embargo están están tomando todo a la ligera, saben que ese gas se está acumulando y es explosivo y no le están dando importancia, están poniendo en riesgo la vida de las personas”, finalizó la afectada.
