Entre la expectativa y la confusión, los aspirantes a una casa del Bienestar en Reynosa buscan conocer los verdaderos requisitos y opciones de pago para acceder a una vivienda del programa federal.
Reynosa, Tam.
Desde su anuncio, el Programa de Vivienda para el Bienestar se ha convertido en una de las estrategias de vivienda más comentadas del país. Para miles de familias representa la posibilidad de acceder por primera vez a una casa propia; para otros, surgen cuestionamientos sobre el tamaño de las viviendas, los desarrollos de “condominios” y las condiciones de financiamiento.
En Reynosa, donde la aspiración a una vivienda económica continúa en aumento, el programa ha despertado gran interés entre trabajadores que buscan dejar de pagar renta y construir un patrimonio. Sin embargo, conforme avanzan los proyectos habitacionales, también crecen las dudas sobre quiénes pueden ser beneficiarios y, sobre todo, si estas viviendas realmente se adquieren sin intereses.
La incertidumbre no es menor. En redes sociales y conversaciones sociales circulan versiones encontradas que han llevado a muchos ciudadanos a creer que todas las Viviendas del Bienestar se entregarán bajo las mismas condiciones financieras. La realidad es que existen distintas modalidades dentro de la estrategia nacional de vivienda impulsada por el Gobierno Federal.

UN PROGRAMA CON METAS HISTÓRICAS
La administración de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, planteó como una de sus principales metas en materia social la construcción de 1.2 millones de viviendas durante el sexenio, enfocadas principalmente en sectores de bajos ingresos.
Dentro de este plan, Tamaulipas figura entre las entidades con una importante participación, con una proyección de decenas de miles de viviendas distribuidas en municipios como Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Río Bravo, Ciudad Victoria, Altamira y El Mante.
El objetivo es ampliar el acceso a la vivienda para personas que históricamente han enfrentado dificultades para obtener un crédito hipotecario tradicional debido a sus ingresos o condiciones laborales. La diferencia que pocos conocen: CONAVI e INFONAVIT.
Una de las principales fuentes de confusión radica en que las Viviendas del Bienestar pueden desarrollarse mediante distintos esquemas institucionales.
Por un lado, existen los proyectos impulsados por la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), dirigidos principalmente a personas que no cuentan con seguro social o que trabajan por cuenta propia. En este esquema, el Gobierno Federal ha anunciado mecanismos de financiamiento con condiciones preferenciales y orientados a facilitar el acceso a la vivienda para sectores vulnerables.
Por otro lado, están los proyectos desarrollados a través del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT), dirigidos exclusivamente a derechohabientes que cotizan ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En Reynosa, gran parte de la oferta habitacional actualmente promocionada como Vivienda del Bienestar se encuentra vinculada al esquema de INFONAVIT, situación que ha generado dudas entre los interesados, ya que a la fecha, al menos en este municipio, no se han anunciado casas de CONAVI.

¿SE PAGAN INTERESES?
La respuesta en torno a la posibilidad de intereses depende del tipo de programa al que acceda cada persona.
Aunque las viviendas promovidas mediante CONAVI han sido anunciadas con esquemas sin intereses, las viviendas adquiridas mediante créditos de INFONAVIT sí contemplan una tasa de interés, aunque generalmente menor a la ofrecida por instituciones financieras privadas.
De acuerdo con información proporcionada por asesores que promueven desarrollos de Vivienda del Bienestar en Reynosa, los créditos pueden manejar tasas preferenciales dependiendo del nivel de ingresos del trabajador.
“Toda vivienda tiene intereses, pero aquí manejamos unos intereses muy bajos, cerca del 4.5 por ciento. En cualquier otro crédito hipotecario difícilmente encuentras tasas similares”, explicó un asesor que comercializa viviendas del programa en esta frontera.
El asesor señaló que las tasas de interés dentro de INFONAVIT son variables y se determinan conforme al ingreso de cada trabajador, por lo que las condiciones pueden cambiar de un beneficiario a otro.
En el caso de las viviendas promovidas mediante INFONAVIT, los requisitos básicos incluyen ser derechohabiente activo del IMSS, contar con relación laboral vigente, cumplir con los criterios de precalificación establecidos por INFONAVIT, no tener un crédito hipotecario incompatible con el programa y ajustarse a los rangos de ingresos establecidos para cada esquema de vivienda.
Gran parte de las viviendas en desarrollo están dirigidas a trabajadores de bajos ingresos, particularmente aquellos que perciben entre uno y dos salarios mínimos, aunque la elegibilidad final depende de la evaluación realizada.
“Aquí sí se puede aplicar con seguro social porque nosotros trabajamos con INFONAVIT. Muchas personas se confunden con los programas de CONAVI. Ellos atienden a quienes no tienen seguridad social, mientras que nosotros trabajamos con derechohabientes”, explicó uno de los promotores consultados.

¿CUÁNDO FUERON ANUNCIADAS LAS VIVIENDAS DEL BIENESTAR?
El Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar fue presentado oficialmente el 14 de octubre de 2024 por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como una de las principales estrategias sociales de su administración para atender el déficit habitacional en el país. El plan, según informó, contempla la construcción de un millón de viviendas nuevas, la regularización de un millón de escrituras y el mejoramiento de cientos de miles de hogares durante el sexenio.
Durante la presentación, la mandataria señaló que el objetivo era garantizar la vivienda como un derecho y no únicamente como un producto de mercado.
“No es construir viviendas por construir viviendas”, afirmó la presidenta al explicar que el programa está enfocado en atender a los sectores con mayores dificultades para acceder a una casa propia.
Posteriormente, el 25 de octubre de 2024, desde Baja California Sur, Sheinbaum dio el arranque formal al Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar y declaró que “la vivienda es un derecho, no una mercancía”, al anunciar la construcción de desarrollos destinados tanto a derechohabientes como a personas sin seguro social.
En lo que respecta a Reynosa, hasta junio de 2026, este municipio concentra una de las mayores cantidades de Viviendas para el Bienestar en Tamaulipas.
Al menos en esta localidad se proyecta la construcción de 12 mil 300 viviendas del INFONAVIT durante el sexenio, lo que representa aproximadamente una quinta parte de todas las casas que se edificarán en el estado.
En cuanto a los desarrollos habitacionales ya anunciados, se tienen identificados al menos tres grandes complejos: Casas del Bienestar Puerta Grande, donde se contempla la construcción de 4 mil 480; el Desarrollo Nuevo México, al poniente de Reynosa, con alrededor de 2 mil y en el Desarrollo Florencia, dentro del fraccionamiento privado, mil 078 viviendas.
Cabe mencionar que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acudió a Reynosa a inicios de año para entregar las primeras 44 viviendas, donde reiteró que “la vivienda debe ser un derecho y no un negocio”.
Cabe resaltar que la cifra de 12 mil 300 viviendas para Reynosa corresponde a la meta sexenal, por lo que muchas aún se encuentran en distintas etapas de construcción, planeación o contratación. Incluso, aunque muchas casas ya se encuentran bajo el sello de “vendidas” éstas aún no son habitadas.

¿CÓMO SON LAS VIVIENDAS?
Las casas del programa tienen una superficie cercana a 60 metros cuadrados, altura interior de 2.7 metros, que están distribuidos en dos recámaras, sala, comedor, baño completo y área de lavandería o patio trasero, según el sector en el que se adquiera.
La expectativa generada por las Viviendas del Bienestar ha colocado a Reynosa entre las ciudades donde existe mayor interés por conocer los alcances reales del programa.
Para Lucy, quien es madre de familia, la expectativa de tener una vivienda propia la ha motivado a acercarse a obtener informes de este programa federal, sin embargo, ella refiere que la ubicación de estas casas le parecen poco atractivas y funcional para su rutina diaria.
“Estas se encuentran en sectores poco céntricos, y pensar en el traslado de mis hijos a sus escuelas es algo que me detiene a querer ser parte de este programa de viviendas, además que aquí se están construyendo sólo condominios, y la idea de vivir así no me agrada del todo”, mencionó.
Para muchas familias, la posibilidad de adquirir una vivienda representa una oportunidad que parecía inalcanzable hace algunos años. Sin embargo, especialistas coinciden en que es fundamental que los interesados consulten directamente las convocatorias oficiales y verifiquen los requisitos específicos de cada modalidad antes de iniciar cualquier trámite.
La diferencia entre un esquema operado por CONAVI y uno financiado mediante INFONAVIT puede significar cambios importantes en aspectos como requisitos, mensualidades y tasas de interés.
Mientras continúan avanzando los proyectos habitacionales en Tamaulipas, la principal recomendación para los aspirantes sigue siendo la misma: informarse a través de fuentes oficiales y comprender que no todas las Viviendas del Bienestar funcionan bajo las mismas condiciones de financiamiento.
