Ni las campañas de prevención o la legislación vigente han sido suficientes para erradicar el acoso escolar en las aulas tamaulipecas. Las autoridades recientemente han reforzado las campañas con la esperanza de cerrar el actual ciclo escolar con mejores resultados.
Reynosa, Tam.-
El acoso escolar o bullying es una problemática que se investiga formalmente desde la década de los 70’s a nivel internacional. Con el paso de los años los legisladores en México han formulado leyes para prevenir y sancionar esta violencia, mientras que los gobiernos y magisterio han impulsado infinidad de campañas con el propósito de erradicarlo.
Sin embargo, pese a un mayor acceso a la información, a la promoción del cuidado de la salud mental y la legislación vigente, los casos de bullying siguen siendo el pan de cada día en Tamaulipas, desde las palabras ofensivas hasta las heridas físicas que han puesto en peligro la vida de la comunidad escolar.
El reto sigue siendo el mismo, combatir esta dinámica de violencia hasta que logre ser erradicada de las aulas tamaulipecas.

ANTECEDENTES
El término bullying fue acuñado por el psicólogo sueco Dan Olweus en la década de los setentas como parte del desarrollo del estudio sobre la explosión de casos de violencia en la escuela, solicitado por el gobierno de Noruega.
Esta investigación dio origen al término, cuya definición más aceptada es la siguiente: “Un alumno está siendo maltratado o victimizado cuando él o ella está expuesto repetidamente y a lo largo del tiempo a acciones negativas de otro o un grupo de estudiantes”.
Como fruto de su investigación, Olweus publicó en 1998 el libro “Conductas de acoso y amenazas entre iguales” en el que describe lo que es el acoso escolar, una guía para detectarlo y una serie de recomendaciones para que docentes y familiares puedan combatirlo.
Aunque es una palabra de origen anglosajón, el término se ha popularizado y en la actualidad la gran mayoría comprenden el significado que encierra la palabra bullying.
LEYES EN TAMAULIPAS
El 17 de septiembre del 2013 fue publicada en el Periódico Oficial del Estado de Tamaulipas la Ley para la Prevención de la Violencia en el Entorno Escolar del Estado de Tamaulipas.
Consta de 60 artículos que contemplan definiciones de acoso escolar, agresor, cómplice, víctima, entre otros conceptos; se estipula que los encargados de hacer valer esta ley son las secretarías de Educación, Salud, Seguridad Pública, Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas (FGJT), los Ayuntamientos, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de Tamaulipas y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas; también se desglosan los tipos de violencia catalogados como bullying, los medios de denuncia, las sanciones, entre otros detalles.
Los castigos autorizados de acuerdo a esta legislación que no ha sido reformada desde su aprobación, consisten en amonestación privada de forma verbal y por escrito, suspensión de clases, transferencia a otra escuela cuando haya reincidencia, y en casos de mayor gravedad con consecuencias penales, estos son turnados a la autoridad competente para que se realice una investigación exhaustiva.
CASOS AUMENTAN
Aunque el bullying se presenta en cualquier época del año, el Secretario de Educación en Tamaulipas, Miguel Ángel Valdez García, destacó que su experiencia de más de 30 años como docente le ha permitido detectar que coincidiendo con la llegada de la primavera, los casos de violencia escolar aumentan durante el tercer trimestre del ciclo escolar; por ello se acordó reforzar las actividades preventivas en los planteles, con un especial énfasis en los que forman parte de la educación media superior, al ser la preparatoria el nivel académico con mayor número de casos.
Por su parte, la jefa del Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE) en Reynosa, Alicia Pizaña Navarro, destacó que en el nivel de educación básica es en la secundaria donde se presentan más situaciones de violencia pero sin llegar a los mismos números que en los bachilleratos.
Aunque los récords históricos apuntan a que el bullying es un problema que prevalece en la etapa de la adolescencia, la primera semana de marzo del 2026 fueron reportados dos casos de agresión entre alumnos de primaria, lo que encendió las alertas en la Secretaría de Educación.
Además de preocupar las lesiones físicas que se puedan llegar a infligir, las autoridades temen que las consecuencias psicológicas del bullying aumenten, pues en lo que va del ciclo escolar 2025-2026 se ha tenido conocimiento de al menos cuatro casos de intento de suicidio entre estudiantes, además, los psicólogos que colaboran con las instituciones han reportado un fuerte aumento de ansiedad y depresión en los jóvenes y en los niños.

CASO REYNOSA
El pasado 25 de marzo se viralizó un caso de agresión escolar en la primaria Lauro Aguirre, ubicada en la calle Héroes de Reforma en la colonia Benito Juárez, en la ciudad de Reynosa.
La historia comenzó como una presunta agresión armada perpetrada por un padre de familia de dicha institución. Al paso de las horas los testimonios de los presentes fueron dando luz al caso, aclarando que aunque no hubo armas involucradas, sí hubo una discusión entre el padre de un niño víctima de bullying y los padres de la presunta agresora.
La primera versión llevó a que se las autoridades de la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas y la Guardia Estatal acudieran a la primaria para desarrollar un operativo preventivo y entrevistarse con personal docente, administrativo y los involucrados en la discusión.
Horas más tarde, el padre del menor afectado decidió exponer su versión a través de un video publicado en sus redes sociales. En él, explicó que su hijo llevaba aproximadamente tres años siendo víctima de agresiones físicas y verbales por parte de una compañera de mayor complexión.
Aunque reportó la situación ante la docente responsable del grupo no hubo medidas correctivas que detuvieran el comportamiento de la menor, lo que llevó a que la discusión escalara a los adultos.
Actualmente el caso ha escalado al igual que las acusaciones del padre del menor agraviado, quien incluso a acusado de delitos de alto impacto a varios docentes de este plantel. La situación es investigada tanto por los autoridades de la FGJT como por la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET).
El caso de la primaria Lauro Aguirre es uno de los siete que se han reportado ante el CREDE Reynosa, pero existen otros casos que se tratan de forma interna, por lo que la estadística no es completamente fiel a la realidad.
Alicia Pizaña destacó que este caso se reportó una vez que se volvió mediático, sin embargo, aunque el padre del menor afectado habla de que existen múltiples casos dentro de la misma primaria, ninguno ha sido notificado ante la Secretaría de Educación.
PROTOCOLO DE ATENCIÓN
Pizaña explicó que cada escuela elabora su propio protocolo para prevenir y atender el bullying de manera interna.
Entre las primeras acciones se encuentra la llamada de atención al alumno, seguida de una reunión con los padres de familia si hay reincidencia. En los casos donde el bullying incluye violencia física o verbal más agresiva, los directivos pueden optar por pedir la intervención del Sistema DIF, Derechos Humanos o la Fiscalía General de Justicia.
También se contemplan sanciones como la suspensión de actividades presenciales o la expulsión definitiva de la escuela.
“Ya si el alumno tiene demasiado problema en esa institución, y depende del caso, pues ya se le busca o se le hace una transferencia a otra institución educativa, siempre y cuando el padre de familia sepa y esté de acuerdo en que es por el bien del alumno, que es lo que nosotros como maestros buscamos”, enfatizó la funcionaria.
Reportar ante el Centro Regional de Desarrollo Educativo no es obligatorio pero sí recomendable, esto ayuda a tener una estadística más fiel a la realidad y permite a la Secretaría de Educación impulsar las medidas necesarias para una prevención más eficiente.
CAMPAÑA DE PREVENCIÓN
Ante la llegada del periodo más conflictivo del ciclo escolar, la Secretaría de Educación de Tamaulipas determinó realizar al menos una vez al mes la jornada estatal por la paz contra el bullying, el abuso, la violencia y contra las adicciones, a fin de crear conciencia entre los estudiantes y ofrecerles alternativas para atender los problemas que los llevan a sacar su frustración a través de la violencia contra sus compañeros.
“Mucho sucede en casa y el alumno se desquita en la escuela; hemos detectado que son alumnos que no participan ni en los clubes deportivos, ni artísticos, ni sociales, también hemos detectado que son niños, niñas o adolescentes que de algún modo son excluidos en la escuela, que no encuentran una referencia en la comunidad; entonces no los aceptan en su casa y luego no se les acoge en la escuela, no participan en las actividades y esto provoca que tengan estas conductas violentas”, abundó el Secretario de Educación Miguel Valdez.
Estas jornadas también se estarán desarrollando con los padres de familia pues muchos de los factores que desencadenan el acoso escolar tienen origen en el hogar.
Otro factor que mantiene vivo al bullying, es el aumento de la depresión y ansiedad en la niñez y juventud, problemas de salud mental que se atribuyen al uso descontrolado y sin supervisión de las redes sociales. Para tratar de frenar esta problemática, los docentes se están asesorando para pedir al Congreso que se legisle para prohibir el uso de celulares al menos dentro de las aulas, reduciendo el tiempo que los menores permanecen expuestos a estos dispositivos.
Aunque Valdez García se mostró optimista ante los resultados que se lograrán con estas jornadas por la paz, la realidad es que los casos de bullying que han escalado a la violencia física no se pueden omitir. Ante esta realidad, la SET ha solicitado el apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública para que los elementos de la Guardia Estatal realicen rondines periódicos por las escuelas para inhibir las peleas en los horarios de entrada y salida, reduciendo la posibilidad de ataques físicos.
Casi trece años han pasado desde que Tamaulipas formuló la ley contra el bullying y a pesar de las sanciones contempladas, estas son insuficientes para que los alumnos dejen esta práctica en el olvido, por lo que es momento de que todas las partes involucradas empiecen a trabajar para fortalecer y actualizar tanto las leyes como las campañas preventivas a fin de que puedan generar mejores resultados que se reflejen en una convivencia más sana en las aulas, asimismo, las familias tienen que trabajar en la promoción de la comunicación y los valores fundamentales para que los menores se sientan respaldados por sus seres queridos, que aprendan a gestionar sus emociones adecuadamente y que privilegien el respeto por sus semejantes.
