En un momento clave para buscar fortalecer la región binacional de Tamaulipas y Texas, el Consejo de Negocios Regional organizó un importante Foro de Negocios en Reynosa, en el cual se realizaron páneles de opinión y conferencias que reunieron en una convocatoria sin precedentes: diferentes sectores, empresas, promotores de inversiones y generadores de empleo.
Este encuentro permitió el intercambio de diferentes visiones -siendo la de RIOPLEX una de ellas- que buscan el interés común y las oportunidades para detonar aún más la inversión y generación de empleos, así como el desarrollo de proveeduría en la región fronteriza binacional de la región de Reynosa-Rio Bravo y todo el Valle de Texas.
Desde la perspectiva gubernamental, Reynosa entiende que el crecimiento económico no se decreta, se debe construir generando las condiciones ideales, y ese proceso se ha llevado a cabo basado en tres pilares fundamentales: atracción de inversiones, mejora regulatoria y movilidad social.
El resultado ha sido un ambiente para hacer negocios más competitivo, observable con una creciente llegada de empresas nacionales y extranjeras, algunas de ellas que se habían ausentado de Reynosa y otras de reciente llegada, así como el establecimiento de franquicias, nuevos comercios y servicios que aprovechan el buen momento económico de la región, trayendo consigo nuevas oportunidades laborales para miles de familias.
Estos esfuerzos además se reflejan en resultados medibles recientemente mencionados por el alcalde Carlos Víctor Peña Ortiz en su más reciente Informe de Gobierno. Pues de acuerdo con indicadores del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Reynosa avanzó del 5º al 2º lugar nacional en el Indicador de Mercado de Trabajo Eficiente (2021–2024); avanzó cuatro posiciones en el Indicador de Innovación Económica en el mismo periodo, escaló también tres lugares en el Indicador de Diversidad Económica, reflejando un ecosistema productivo más amplio y equilibrado, sin dejar de mencionar las seis posiciones que avanzó en el Indicador de Sistema Político, lo que habla de mayor estabilidad y capacidad institucional.
Por lo ya dicho, no es casualidad que en dicho foro, diversos participantes coincidieran en que Reynosa se ha consolidado como un polo de desarrollo diversificado en el noreste del país en la última década, y que es necesario consolidarlo aún más viendo hacia el futuro en el contexto de competitividad y productividad regional.
Eventos como éste reafirman una verdad esencial: el desarrollo regional no puede desligarse del contexto nacional, pero tampoco debe depender exclusivamente de él. Reynosa ha demostrado que con visión, liderazgo y colaboración, es posible transformar la economía local y sentar las bases de un mejor futuro.
La esperanza de un México más equilibrado y con mayores oportunidades para todos depende necesariamente del fortalecimiento de sus diferentes regiones, pero depende aún más de aquellas regiones como la de Reynosa, que por su historia con diferentes etapas productivas y su paso por diferentes vocaciones, se demuestran resilientes a los cambios y encuentran su paso a la diversificación.

