La forma en la que se presenta la lectura en las etapas educativas iniciales puede ser uno de los factores para que no se continúe con este hábito cuya práctica ha descendido considerablemente, según datos del INEGI.
La lectura y los libros son un tema recurrente y algo que se dice mucho es que en la actualidad las personas no leen, lo cual en gran parte, dicen que se debe a los dispositivos electrónicos, pues contenidos en audio, video y hasta los “memes” resultan mucho más atractivos, pero, ¿esto es realmente cierto?, ¿qué dicen las estadísticas?
Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el hábito lector en México atraviesa uno de sus momentos más delicados, mientras que el Fondo de Cultura Económica (FCE) lo confirma y lanza diversas estrategias para contrarrestarlo.
Esta última instancia afirma que, en el país, solo el 69.6 por ciento de la población alfabeta mayor de 18 años declaró haber leído algún material durante el último año, entre lo que se encuentran libros, revistas, periódicos, historietas y páginas web; lo cual representa una reducción significativa si se compara con 2015, cuando el porcentaje ascendía al 84.2 por ciento.
Esta caída de 14.6 puntos porcentuales revela un deterioro generalizado del hábito lector.
El tiempo dedicado por la ciudadanía a la lectura también es preocupante, pues cada sesión en promedio dura aproximadamente 41 minutos; mientras que el número de libros leídos al año descendió de 3.6 a 3.2 ejemplares en menos de una década.
Los materiales que “se salvan” y se consideran los más leídos son los libros y contenidos digitales, tales como páginas de Internet o blogs, siendo preferidos por 41.8 por ciento y 39.4 por ciento de la población lectora, respectivamente.
LA LECTURA COMO DERECHO CULTURAL
Ante esto, el Fondo de Cultura Económica difundió en el Diario Oficial de la Federación su Programa Institucional 2025–2030, un documento que busca reforzar la educación mediante libros accesibles y de calidad, además de promover que la lectura deje de ser esporádica para convertirse en una actividad cotidiana.
La institución reconoce que existe una crisis lectora que afecta de manera particular a las generaciones más jóvenes, por lo que plantea la necesidad de impulsar una política sostenida que favorezca la formación de públicos lectores más sólidos.
Por ello, el programa del FCE se orienta a mejorar la oferta de libros educativos y recreativos, a incentivar la lectura por placer como camino para fortalecer la cultura de paz y los lazos comunitarios, así como a ampliar los canales de distribución de publicaciones del gobierno federal para que lleguen a más rincones del país a bajo costo.
También considera necesario optimizar los procesos editoriales para consolidar una producción más eficiente y diversa que responda a las necesidades actuales.
El organismo afirma que la lectura es un derecho cultural y que su acceso debe garantizarse desde la infancia, especialmente en zonas marginadas o en comunidades hablantes de lenguas indígenas, donde las oportunidades educativas suelen ser más limitadas.
Para ello, propone fortalecer las bibliotecas digitales y populares, promover clubes y salas de lectura y facilitar la adquisición de libros mediante alianzas con instituciones públicas y privadas que permitan ofrecerlos a precios accesibles.

TAMAULIPAS POR MÁS LECTORES
El 12 de noviembre, el Centro de Arte y Cultura del Parque Cultural Reynosa llevó a cabo el Festival Tamaulipas Lee, una iniciativa estatal que impulsa el gusto por la lectura, la escritura y la expresión oral.
La inauguración se realizó a la par del Día Nacional del Libro, fecha instaurada en 1979 por decreto presidencial para conmemorar el nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, considerada una de las escritoras más importantes de la época colonial, y de las más emblemáticas del siglo XVII.
Este programa se lleva a cabo del 10 al 22 de noviembre en cinco municipios de la entidad, y se reune a talleristas, promotores de lectura y a más de 20 autores, en su mayoría tamaulipecos con trayectoria a nivel nacional e internacional.
En Reynosa, las actividades se realizaron del 12 al 14 de noviembre.
La constante de estas presentaciones de libros, conversatorios, recitales, mesas de lectura y encuentros con escritores; además de talleres de poesía, narrativa, edición literaria y narración oral, con el propósito de acercar a distintos públicos.
Con el propósito de despertar el interés por la lectura entre niñas, niños y jóvenes, el Instituto Reynosense para la Cultura y las Artes (IRCA) reforzó sus recorridos por instituciones educativas de distintos niveles mediante el Programa Didáctico de Literatura, iniciativa que se ha convertido en uno de los ejes principales para acercar los libros a la comunidad estudiantil.
En el Instituto Reynosense para la Cultura y las Artes (IRCA) se lleva a cabo el Programa Didáctico de Literatura, el cual se desarrolla en jardines de niños, primarias, secundarias, preparatorias y universidades, con la intención de sembrar el gusto por los textos literarios desde los primeros años de formación.
Esto teniendo como finalidad que la presencia constante en los planteles permita que los estudiantes tengan un contacto más cercano con actividades de fomento lector, lo que, según el instituto, contribuye a fortalecer sus habilidades de comprensión, análisis y creatividad.
Ahí, su directora, María Esther Camargo de Luebbert y el maestro de Literatura, Damián González, buscan fortalecer el hábito lector en la ciudad, reforzar la comprensión lectora y promover una relación más cercana entre los estudiantes y los libros.

TODA UNA VIDA FOMENTANDO LA LECTURA
Mercedes Varela, está dedicada a promover la literatura entre niños, adolescentes y jóvenes; y ha sido reconocida como la primera mediadora de lectura en Tamaulipas, contando con 28 años de trayectoria dentro de un programa que existe desde hace tres décadas.
Y aunque mencionó que no vive de la lectura, esto nació como una vocación que ha sostenido por convicción.
Destacó que, cuando se presenta ante un grupo, procura que la experiencia sea vivencial y cercana; y aunque reconoce que en ocasiones, los adolescentes suelen llegar con poca emoción, durante la plática cambian por completo y se muestran receptivos y hasta entusiastas.
Su método para “romper el hielo”, dijo que, comienza con el decálogo de Daniel Pennac, en el que se enumeran los derechos del lector, los cuales van desde hojear un libro sin compromiso hasta abandonarlo si no genera interés.
Comentó que, cuando explica que no existe la obligación de leer, muchos estudiantes “abren los ojos sorprendidos”, pero todo esto expresó que tiene como propósito liberarles la presión y mostrar que la lectura es un espacio personal.
También introduce el concepto de bobarismo, inspirado en Madame Bovary, para explicar la capacidad de la literatura para permitir soñar, identificarse con personajes o vivir otras vidas.
“Por eso la gente sigue disfrutando las telenovelas, porque nos gusta sentirnos protagonistas”, apuntó.
Dejó en claro que, obligar a las personas a que lean no es una buena estrategia, pues no se logrará lo deseado que es, que lean: “Si les dices lo que tienen que hacer, inmediatamente dicen ‘no’; todo debe surgir desde la invitación”.
Platicó que, es necesario estar en contacto con los padres de familia para enseñarles estrategias que acerquen a los hijos a los libros, pero sin imposiciones; por lo que, una de sus recomendaciones es sembrar curiosidad dejando textos a su alcance o fingiendo desinterés para estimular la exploración espontánea.
Recientemente impartió una charla titulada ¿Por qué no quieres leer?, a estudiantes del Instituto Tamaulipeco de Capacitación para el Empleo(ITACE) en esta ciudad, en la que, contrario a lo que pudiera pensarse, obtuvo una gran respuesta.
Ahí los jóvenes participaron, estuvieron atentos a las lecturas presentadas y se mostraron entusiasmados por una nueva visita.
Al hablar del formato, sostiene que la lectura en papel ofrece una experiencia distinta a la que ofrecen los dispositivos electrónicos; además, describe al libro como un objeto siempre dispuesto, que puede subrayarse, releerse y acompañar al lector sin depender de baterías; incluso lo define como “una experiencia erótica”, sensorial y cercana.
Sin duda alguna, es en los primeros años de estudio donde las personas tienen los acercamientos iniciales con la lectura, por lo que la también escritora, sugiere que los docentes destinen al menos media hora semanal al fomento a la lectura entre sus alumnos, sobre todo a los de primaria.
Incluso, expresó que la lectura en voz alta permite nivelar la comprensión y enganchar incluso a quienes no suelen acercarse a los libros.
Mercedes Varela mencionó que está abierta a las invitaciones que reciba para llevar la lectura a todas partes, y así de forma itinerante estar en contacto con escuelas, colectivos y organizaciones.
De esta manera es que, aún entre estadísticas poco alentadoras, y la notable preferencia de contenidos virales, de rápido consumo, y por supuesto, de los dispositivos electrónicos, no todo está perdido en cuanto a la lectura.
Gracias al actuar de autoridades, maestros, padres de familia y por supuesto, de aquellos que viven al máximo su amor por los libros y buscan contagiarlo, existe la esperanza de que, tanto generaciones actuales como futuras puedan “perderse” en un mundo de historias ilimitadas y viajes fantásticos, privilegios de los que puede disfrutar cualquier lector.
