Fundaciones y especialistas advierten sobre el incremento de diagnósticos de cáncer en menores y llaman a reforzar la detección temprana y la capacitación médica.
Reynosa, Tam.
El aumento en los diagnósticos de cáncer infantil en Reynosa mantiene en alerta a fundaciones que se encargan de apoyar este sector vulnerable, quienes advierten la necesidad de reforzar la detección temprana y la capacitación médica para mejorar la atención de los menores que padecen esta enfermedad.
Para organizaciones como Voluntad Contra el Cáncer Reynosa–Río Bravo, que brindan acompañamiento a niños con este diagnóstico y apoyo económico a sus familias, la tendencia al alza representa un motivo de preocupación, pues cada vez son más los menores que requieren tratamiento y seguimiento médico.
Julia Azeneth García Gómez, presidenta de la fundación, señaló que en lo que va del 2026 han recibido nuevos casos, lo que confirma que esta enfermedad continúa presente en la población infantil de la región. Aunque no hay estadísticas precisas en lo que respecta al incremento de lo que va del 2026, la entrevistada resaltó que de contar con alrededor de 37 menores canalizados a la fundación, actualmente apoyan a más de 50.

BUSCAN CAPACITAR A ESPECIALISTAS
Ante este panorama de alerta, refieren la importancia de contar con especialistas capacitados. Recientemente se llevó a cabo un taller de capacitación dirigido a médicos generales, pediatras y especialistas médicos, con el objetivo de fortalecer la detección oportuna del cáncer infantil. La actividad fue realizada en conjunto con el Colegio de Pediatría de Tamaulipas y reunió a profesionales de la salud interesados en actualizar sus conocimientos.
García explicó que uno de los principales objetivos de estas capacitaciones es que los médicos puedan identificar de manera temprana los signos y síntomas de la enfermedad, lo que permite que los menores sean canalizados con mayor rapidez a oncología pediátrica.
“Un cáncer detectado a tiempo tiene muchas más probabilidades de curarse. Por eso es importante que los médicos generales y pediatras mantengan actualizados sus conocimientos para sospechar del diagnóstico desde las primeras consultas”, expresó.
La entrevistada destacó que Reynosa cuenta actualmente con especialistas capacitados para atender a menores con cáncer, entre ellos el doctor Jesús Montemayor y la doctora Brenda Chávez, quienes brindan atención dentro del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), además de otros médicos oncólogos que forman parte de los equipos médicos privados de la ciudad.
Sin embargo, señaló que el objetivo principal es que todos los médicos que tienen contacto inicial con los pacientes, como médicos generales, pediatras y urgenciólogos, mantengan actualizados sus conocimientos sobre los signos y síntomas del cáncer infantil, con el fin de detectar oportunamente posibles casos.
Explicó que en muchas ocasiones el primer contacto de un menor con el sistema de salud ocurre en consultorios de medicina general o farmacias, por lo que la capacidad de estos profesionales para sospechar de un posible diagnóstico resulta fundamental para que el niño sea canalizado a tiempo con especialistas.
“Un médico general puede detectar algunos signos o síntomas que generen sospecha de cáncer y remitir al paciente con un pediatra. Posteriormente, el pediatra puede confirmar o descartar esa sospecha y, de ser necesario, canalizar al menor a oncología pediátrica”, explicó.
En ese sentido, subrayó que la atención de un niño con cáncer requiere el trabajo coordinado de distintos especialistas y niveles de atención médica.
“Un niño con cáncer no solamente necesita un especialista, requiere un equipo completo de médicos capacitados que trabajen en conjunto para lograr un diagnóstico y tratamiento oportuno”, puntualizó.
Como parte de estas acciones, la fundación también busca acercar información a médicos que trabajan en consultorios particulares o en farmacias, proporcionándoles material informativo sobre los principales signos y síntomas del cáncer infantil, con el propósito de que puedan identificar posibles casos durante sus consultas.
Rodríguez explicó que aunque el cáncer infantil no es un diagnóstico común, sí existe la posibilidad de que un médico general lo detecte durante la atención cotidiana a pacientes.
“Un médico puede atender a cien niños y quizá uno o dos de ellos presenten algún tipo de cáncer. No es algo frecuente, pero sí ocurre, y cuando se detecta a tiempo se pueden iniciar los tratamientos adecuados para sacar adelante al paciente”, indicó.
Durante este taller, que forma parte de las iniciativas que se impulsan desde esta fundación, especialistas compartieron conocimientos y experiencias con los participantes a través de exposiciones y mesas de trabajo basadas en casos clínicos reales.
Uno de los ejercicios más destacados consistió en analizar estudios de laboratorio y biometrías hemáticas para aprender a interpretar con mayor precisión los resultados y detectar posibles señales de enfermedades graves.
En una de las sesiones, el doctor Jesús Montemayor presentó ejemplos de análisis clínicos en los que, a partir de la revisión detallada de los valores de laboratorio, los médicos podían considerar inicialmente varias enfermedades posibles.
Posteriormente, al analizar con mayor profundidad otros indicadores y estudios complementarios, era posible descartar algunos diagnósticos hasta llegar a la enfermedad más probable, lo que permite iniciar el tratamiento adecuado.
De acuerdo con Rodríguez, este tipo de ejercicios permitió a los médicos fortalecer su capacidad de análisis clínico y comprender la importancia de revisar cuidadosamente cada estudio de laboratorio.
Además de las exposiciones teóricas, los participantes analizaron historias clínicas y discutieron posibles diagnósticos en conjunto, lo que generó un intercambio de conocimientos entre especialistas y médicos de primer contacto.
La presidenta de la fundación señaló que la respuesta por parte de los asistentes fue positiva; sin embargo, consideró que sería importante que más profesionales de la salud pudieran acceder a este tipo de capacitaciones.
“Fue un taller con información muy valiosa y con exposiciones de gran nivel. Nos hubiera gustado que participaran más médicos, porque el conocimiento que se compartió realmente puede marcar la diferencia en la detección temprana del cáncer infantil”, afirmó.

APOYO A FAMILIARES
Además del acompañamiento emocional, la fundación brinda apoyo económico para consultas, estudios médicos especializados, medicamentos, quimioterapias, traslados a otras ciudades y despensas para las familias que enfrentan esta enfermedad.
También entregan kits de internamiento que incluyen artículos de higiene personal, cobijas y juguetes para los menores durante su estancia en hospitales.
Actualmente, la fundación atiende a decenas de niños de Reynosa y municipios cercanos, aunque Julia García reconoció que el incremento de casos hace cada vez más difícil brindar apoyo a todos los pacientes que lo requieren.
“A veces es muy duro ver que algunos niños no logran superar la enfermedad. Convivimos con ellos durante meses o incluso años y llegamos a conocer de cerca sus historias y a sus familias”, expresó.
En la entrevista, García aprovechó para relatar un conmovedor caso que conoció de cerca: a 10 dias de dar a luz, una mujer recibió la noticia de que otro de sus hijos fue diagnosticado con cáncer.
“Ella se encargaba de su chiquito recién nacido y de su hijo que recibió el diagnóstico. Cuando me enteré del caso quise abrazar a la madre”, mencionó.
De esta manera, Julia sostiene que las madres que la fundación apoya son entregadas a sus hijos y son mujeres que buscan salir adelante y enfrentar las circunstancias necesarias.
En lo que va del 2026, la entrevistada indicó que sólo un menor ha tocado la campana para vencer esta enfermedad en Ciudad Victoria, sin embargo en Reynosa aún no se ha presentado un caso de este tipo, aunque la esperanza prevalece.
“Tenemos varios niños que están a nada de concretarlo pero aún no lo logran. También hay que mencionar que esta posibilidad es una vez se cumplen cinco años del tratamiento al que se someten”, explicó.
LLAMADO A LA COMUNIDAD
Ante esta situación, la organización hizo un llamado a la comunidad para apoyar a los menores con cáncer a través de donaciones, campañas de redondeo y participación en actividades de recaudación.
Asimismo, la presidenta de Voluntad Contra el Cáncer invitó a la población a convertirse en donadores de sangre, ya que los menores en tratamiento requieren transfusiones como parte de su proceso médico.
“Donar sangre puede salvar vidas. Nuestros niños la necesitan como parte de su tratamiento y es algo que no se puede fabricar en laboratorio”, señaló.
Finalmente, Rodríguez reiteró la importancia de la detección temprana y pidió a padres de familia, maestros y médicos mantenerse atentos a cualquier síntoma que pudiera alertar sobre la presencia de esta enfermedad.
“El cáncer infantil puede tratarse y muchos niños logran superarlo. Lo importante es detectarlo a tiempo y actuar de manera inmediata”, concluyó.
