En los últimos días, las redes sociales y medios de comunicación han replicado en tono alarmista la noticia de una enfermedad que puede acabar casi de forma instantánea con la vida de los gatos: la panleucopenia viral felina, pero, ¿qué es exactamente? y, ¿es así de agresiva?
Reynosa, Tam.
No es una enfermedad nueva ni desconocida para la medicina veterinaria, sin embargo, ha ganado amplia notoriedad. Se trata de la panleucopenia viral felina.
José Gilberto Aguilar Méndez, Médico Veterinario Zootecnista y Especialista en Felinos, comentó que, existen registros de su presencia desde hace décadas sin embargo en los últimos meses se ha observado un incremento en el número de casos lo que ha generado preocupación entre especialistas en salud felina.
Explicó que se trata de una enfermedad ampliamente conocida: “no es nueva o que no se conozca, han existido casos de esta enfermedad desde hace décadas”.

El especialista indicó que el éxito en la atención depende en gran medida del diagnóstico oportuno y del tratamiento adecuado.
“Últimamente se han incrementado los casos y en nuestro Centro Médico Felino logramos dar tratamiento con una tasa de efectividad mayor al 80 por ciento gracias al empleo de fármacos de alta especialidad, esto en conjunto con la detección y atención temprana son claves de este éxito”, afirmó.
‘ALTAMENTE CONTAGIOSA’
El veterinario explicó que la panleucopenia viral felina es una enfermedad altamente contagiosa y potencialmente mortal causada por el parvovirus felino que afecta a gatos de todas las edades sin importar raza o sexo.
Sin embargo, resulta más agresiva en cachorros y gatos menores de 10 meses quienes pueden fallecer en pocas horas si no reciben atención inmediata.
Esta enfermedad no representa un riesgo para los humanos, sin embargo, puede transmitirse entre gatos de forma directa o indirecta, incluso a través de perros enfermos de parvovirus canino.
El diagnóstico se realiza mediante pruebas rápidas de sangre y heces fecales cuyos resultados se obtienen en menos de 10 minutos lo que permite iniciar el tratamiento de manera inmediata.

SÍNTOMAS Y CUIDADOS
Aguilar Méndez recomendó realizar estas pruebas a todos los gatos que presenten signos de enfermedad digestiva, debilidad, tristeza o decaimiento; así como a aquellos que hayan convivido con un gato enfermo o que haya fallecido recientemente.
Entre los principales signos clínicos se encuentran la disminución de glóbulos blancos, fiebre, vómitos, pérdida de apetito y diarrea.
Destaco que, cuando esta última es sanguinolenta, el pronóstico es grave ya que el periodo de vida del felino puede reducirse a menos de 12 horas si no se atiende como urgencia.
El tratamiento requiere hospitalización inmediata y un manejo integral con antivirales y terapia de soporte, pues “aunque se trate de una enfermedad viral también puede complicarse con infecciones bacterianas secundarias por lo que es necesario el uso de antibióticos”.
El especialista explicó que si el gato logra sobrevivir los primeros siete días con atención médica adecuada el organismo puede eliminar el virus ya que se trata de una enfermedad autolimitada que generalmente no supera una semana.
No obstante, los gatos que se recuperan pueden seguir eliminando el virus durante varias semanas y este puede permanecer en el pelaje por lo que se recomienda el aseo periódico para reducir el riesgo de transmisión.
Aguilar Méndez advirtió que el virus es altamente resistente en el ambiente y puede permanecer activo hasta un año en superficies contaminadas si no se desinfectan adecuadamente.
Por esta razón al fallecer un gato portador no se recomienda sepultarlo sino cremarlo debido a la alta carga viral que puede contaminar el entorno.
El contagio puede darse por contacto directo o indirecto a través de objetos contaminados como camas, platos de agua, areneros, rascadores, cobijas o incluso, la vestimenta de las personas que tuvieron contacto con gatos enfermos.
Sobre las medidas de prevención el especialista destacó la importancia de la desinfección adecuada:“utilizamos antivirales efectivos y de calidad de uso veterinario mismos que ponemos al alcance de los tutores para que desinfecten en casa”, explicó.
SE PUEDE PREVENIR
Finalmente recordó que la panleucopenia viral felina es una enfermedad prevenible mediante la vacunación cuyo esquema debe iniciar a los dos meses de edad con refuerzos posteriores ya que una sola aplicación no es suficiente.
Indicó que la vacuna es accesible con un costo aproximado de 300 pesos y que actualmente se ofrecen descuentos para fomentar la vacunación felina.
Aguilar Méndez hizo un llamado a no confiarse en el caso de gatos que no salen de casa ya que el virus puede ingresar a través de superficies contaminadas o la ropa.
“No seas un tutor antivacunas justificando que tu gato no sale de casa”, advirtió.
Por eso, recomendó no entrar en pánico y seguir las medidas preventivas así como mantener actualizado el esquema de vacunación felina.
