Aunque febrero es considerado el mes del amor porque las personas acentúan las muestras de cariño hacia sus parejas en este periodo, en Reynosa la cifra de divorcios ha ido en aumento en los últimos años, contrastando con el simbolismo romántico de la temporada.
Reynosa, Tam.
Febrero, mes del amor y la amistad, ha puesto en evidencia una problemática que ha llamado la atención de autoridades y ciudadanos: en los últimos años, la cifra de divorcios ha ido en aumento en Reynosa, incluso durante este periodo en el que tradicionalmente se registra un repunte en las uniones matrimoniales.
De acuerdo con datos recabados en la Oficialía Primera del Registro Civil de Reynosa, en lo que va del 2026 se han registrado alrededor de 31 divorcios y 60 matrimonios, lo que refleja que por cada dos matrimonios celebrados en esta ciudad fronteriza, se ha solicitado un divorcio.
En la Segunda Oficialía del Registro Civil de Reynosa, el panorama es aún más marcado, ya que la cifra de divorcios superó a la de matrimonios, al contabilizarse 48 divorcios frente a 38 uniones matrimoniales durante el mismo periodo.
De la estadística de la Primera Oficialía, solo en la primera semana de febrero se registraron aproximadamente 14 divorcios, lo que apunta a que este mes, pese a la celebración de San Valentín, podría superar incluso la cantidad de divorcios registrados durante enero.
Eduardo Herrera Villarreal, oficial primero del Registro Civil en Reynosa, señaló a Hora Cero que para finales de febrero se estima cerrar con alrededor de 40 a 50 divorcios, aún tratándose de un mes con menos días en el calendario.
“También hay que entender que los procesos de divorcio, cuando existen hijos de por medio, se realizan a través de sentencias judiciales, y cuando acuden aquí a la oficialía es únicamente para efectuar el trámite. No quiere decir que el mismo día que deciden divorciarse se concrete el proceso”, puntualizó Herrera Villarreal.
El funcionario indicó que, del total de divorcios que se formalizan en la oficialía, aproximadamente el 80 por ciento corresponde a divorcios incausados, comúnmente conocidos como “divorcios express”, en los que el otro cónyuge no tiene peso sobre la decisión tomada. Este tipo de divorcio se realiza cuando uno de los esposos no está de acuerdo con la separación.
“Esto quiere decir que ya no tienes que avisarle a tu pareja cuando decides separarte. Se trata de un divorcio prácticamente inmediato. Lo que antes implicaba un proceso largo y judicializado, ahora es mucho más práctico, y considero que esto ha influido directamente en el aumento de divorcios. Esto cuando no hay hijos de por medio”, explicó el funcionario.
De lo contrario, el divorcio incausado sí se puede solicitar pero a a través de un juez familiar, ya que es obligatorio proteger el interés de los menores.
Agregó que este repunte en divorcios no es exclusivo del arranque del 2026, sino que se trata de una tendencia que comenzó a observarse desde 2024 y 2025, con un incremento sostenido en los procesos de divorcio.
“Lo que hemos notado es que año con año la cifra sigue aumentando”, añadió.
En este sentido, lo que corresponde al Registro Civil es realizar la anotación correspondiente en los libros de actas de matrimonio, asentando oficialmente la disolución del vínculo conyugal.

¿QUÉ TAN FÁCIL ES DIVORCIARSE EN TAMAULIPAS?
En Tamaulipas, los tipos de divorcio se clasifican en divorcio voluntario judicial, que se realiza cuando ambos cónyuges están de acuerdo, pero existen hijos menores de edad o bienes que repartir, por lo que se requiere un convenio regulador que incluya custodia, pensión alimenticia y régimen de visitas, mismo que debe ser presentado ante un juez.
Por otro lado, existe el divorcio administrativo, que se lleva a cabo ante el Registro Civil cuando ambas partes están de acuerdo, no existen hijos menores de edad o bienes, y la sociedad conyugal ya ha sido liquidada. Este trámite tiene un costo aproximado de 4 mil 106 pesos mexicanos según las nuevas tarifas para este 2026.
Asimismo, se encuentra el divorcio incausado, mediante el cual uno de los cónyuges puede solicitar la disolución del matrimonio sin necesidad de expresar una causa y sin que la otra parte esté de acuerdo con la decisión, modalidad que suele presentarse cuando no existe consenso entre la pareja.
En Tamaulipas, fue en junio de 2015 cuando el Congreso del Estado aprobó reformas al Código Civil para incluir la figura del divorcio incausado, permitiendo la disolución del matrimonio sin necesidad de señalar motivos ante la autoridad judicial.
Sin embargo, esta figura jurídica tuvo su origen a nivel nacional con la reforma publicada el 3 de octubre de 2008 en la entonces Gaceta Oficial del Distrito Federal, donde se estableció el divorcio incausado, también conocido como “divorcio express”
Con ello, se dejó atrás el sistema de divorcio necesario, en el que se exigía acreditar una causal específica mediante pruebas, así como el divorcio por mutuo consentimiento, dando paso a la modalidad de divorcio por declaración unilateral de la voluntad.
ALARMA EN EL RESTO DE TAMAULIPAS
De acuerdo con el más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2024 se registraron aproximadamente 12 mil 549 matrimonios civiles frente a 8 mil 313 divorcios en Tamaulipas.
Asimismo, la entidad fue considerada entre las que presentan un menor índice de uniones matrimoniales, mientras que la cifra de divorcios continúa en ascenso, reduciéndose cada vez más la diferencia entre ambos indicadores.

ANTES ERA MÁS DIFÍCIL DIVORCIARSE
Angélica Almanza, abogada en Reynosa, señaló que con el paso de los años se han logrado avances legislativos significativos para agilizar los procesos de divorcio, los cuales anteriormente podían ser largos, costosos e incluso negados, aún cuando existieran causas graves como la violencia intrafamiliar.
“Hemos avanzado mucho. Antes existía el llamado ‘divorcio necesario’, que era un proceso sumamente complejo y, en algunos casos, ni siquiera se concretaba el divorcio”, explicó.
Recordó que, en casos de violencia de género, había situaciones en las que los jueces negaban la disolución del matrimonio, obligando legalmente a las mujeres a permanecer en una unión que no deseaban y en las que eran vulneradas.
“En aquel entonces, el Código Civil contemplaba 21 causales, y la persona tenía que demostrar cuál aplicaba a su caso, describiendo con detalle la violencia sufrida. Aun así, había resoluciones en contra”, relató.
Entre las causales más comunes se encontraban la violencia física o psicológica, el abandono del hogar por más de seis meses, las adicciones y la negativa a proporcionar alimentos.
Este proceso implicaba pruebas, testigos, audiencias y la intervención directa de un juez, lo que representaba un mayor tiempo de resolución y un costo elevado al requerir el respaldo de abogados.
“Hoy, con el divorcio incausado, ya no se te puede negar el divorcio ni obligarte a continuar en una relación. Antes incluso se tenía que esperar un año para volver a intentarlo”, señaló.
Finalmente, la abogada consideró que el incremento de divorcios comenzó a notarse con mayor fuerza tras la pandemia de COVID-19, periodo en el que muchas parejas, al verse obligadas a convivir de manera constante, identificaron conflictos, aumentó la violencia doméstica y se replantearon la continuidad de sus relaciones.
Mientras febrero continúa siendo promovido como el mes del amor, en Reynosa las cifras reflejan una realidad distinta, donde cada vez más parejas optan por poner fin a su matrimonio. El contraste entre los festejos románticos y el aumento de divorcios abre el debate sobre la transformación de las relaciones de pareja.
