La cancelación de visas de turista a personas bajo investigación por presunto fraude migratorio ha generado incertidumbre entre miles de familias que cruzan diariamente hacia Estados Unidos por los puentes internacionales de Tamaulipas. Aunque hasta ahora no existe una política de revocación masiva por el simple hecho de tener hijos nacidos en territorio estadounidense, el endurecimiento de la vigilancia migratoria, las propuestas impulsadas en Texas contra el llamado turismo de parto y la desinformación en redes sociales han provocado temor entre quienes poseen una visa B1/B2
Reynosa, Tam.
En las últimas semanas, la supuesta cancelación de visas de turista bajo investigación por autoridades estadounidenses fronterizas ha generado incertidumbre entre los que cruzan cotidianamente los puentes internacionales debido al temor a perder el permiso para ingresar de manera legal al vecino país del norte.
Las propuestas realizadas por Brian Harrison sobre el endurecimiento de las leyes contra el llamado “turismo de parto”, incrementan la inquietud en residentes de ciudades como Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo, donde miles de personas utilizan su visa de turista como parte de su vida cotidiana. Algunos cruzan para realizar compras, otros a consultas médicas, visitan familiares o simplemente pasan el fin de semana del otro lado de la frontera.
Sin embargo, el temor comenzó a instalarse luego de que en redes sociales empezaran a circular testimonios sobre personas a quienes presuntamente les fue cancelada su visa durante revisiones migratorias, particularmente en casos relacionados con hijos nacidos en hospitales estadounidenses.
En grupos de Facebook y videos publicados en TikTok comenzaron a multiplicarse historias que advertían sobre supuestas cancelaciones masivas, generando un efecto inmediato entre la población fronteriza.
En Reynosa, incluso comerciantes y usuarios frecuentes de los puentes internacionales aseguran haber notado una disminución en el número de personas que deciden cruzar hacia Texas por miedo a enfrentar una revisión migratoria.
Aunque muchas de estas publicaciones carecen de contexto o presentan información incompleta, la preocupación no surge de la nada.
En los últimos meses el gobierno estadounidense ha reforzado investigaciones relacionadas con posibles esquemas de fraude migratorio vinculados al llamado turismo de parto o turismo de nacimiento, una práctica mediante la cual mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.

¿Por qué están investigando?
De acuerdo con Anthony Matulewicz, abogado de migración en Estados Unidos, las autoridades estadounidenses no están enfocando sus investigaciones en el nacimiento de un menor dentro del territorio estadounidense, sino en determinar si durante la obtención de la visa o durante el ingreso al país existió algún tipo de fraude.
Es decir, el punto central de las investigaciones consiste en establecer si el visitante ocultó el verdadero propósito de su viaje al solicitar la visa o al ser entrevistado por un oficial migratorio.
La diferencia parece mínima, pero jurídicamente cambia completamente el escenario. Si una persona obtuvo una visa de turista manifestando que viajaría por vacaciones o compras, cuando en realidad su objetivo exclusivo era permanecer en Estados Unidos hasta el nacimiento de su hijo, las autoridades podrían considerar que existió una representación falsa o un fraude migratorio.
En cambio, el simple hecho de tener un hijo nacido en Estados Unidos no constituye, por sí solo, una causa automática para perder la visa.
Ese punto ha sido reiterado por diversos especialistas en migración, quienes advierten que la desinformación difundida en redes sociales ha provocado que muchas familias crean erróneamente que cualquier antecedente relacionado con un nacimiento en Estados Unidos implica la cancelación inmediata de su documento migratorio.
Matulewicz, con más de dos décadas de experiencia en materia migratoria, fue enfático al señalar que hasta el momento no existe evidencia de que el gobierno estadounidense esté revocando visas B1/B2 únicamente porque una persona tenga un hijo nacido en ese país.
“Lo que van a tratar de hacer es ver si en algún momento se cometió algún fraude para quitarte la visa. Lo que van a revisar es si tú venías con la intención de que naciera tu hijo en Estados Unidos y nunca se lo dijiste al oficial migratorio. Si encuentran que hubo una representación falsa, entonces pueden argumentar que existió fraude”, explicó.
Matulewicz sostiene que la diferencia es fundamental, pues aclaró que no se trata de castigar el nacimiento de un menor en territorio estadounidense, sino de investigar si durante el trámite de la visa o durante el ingreso al país se ocultó el verdadero motivo del viaje.
“El problema no es que tengas un hijo americano. El problema es si hubo fraude”.

La información que comenzó a circular
Parte de la incertidumbre también aumentó por una serie de recomendaciones difundidas entre usuarios de redes sociales y despachos migratorios.
En ellas se explica que las personas que tuvieron hijos en Estados Unidos deben conservar toda la documentación relacionada con aquel nacimiento.
Entre los documentos recomendados se encuentran los comprobantes de pago del hospital y del médico tratante, evidencia de que no existieron adeudos hospitalarios, constancias que acrediten que el parto fue cubierto con recursos propios y documentos que demuestren que nunca se solicitó asistencia económica al gobierno estadounidense.
También se recomienda conservar registros de entrada y salida del país, ya que el cumplimiento del tiempo autorizado de permanencia representa otro elemento importante cuando las autoridades revisan el historial migratorio de una persona.
La lógica detrás de estas recomendaciones es sencilla: si en algún momento el gobierno estadounidense decide revisar un caso, la documentación puede ayudar a demostrar que el visitante cumplió con las condiciones bajo las cuales le fue otorgada la visa.

El papel de la ayuda gubernamental
Uno de los aspectos que más preocupa a los especialistas es el uso de programas de asistencia pública durante el nacimiento del menor.
De acuerdo con abogados migratorios, cuando una persona solicita apoyo gubernamental para cubrir gastos médicos, normalmente proporciona una dirección dentro de Estados Unidos y firma documentación oficial.
Esa información podría ser utilizada posteriormente por las autoridades para argumentar que existía la intención de residir en el país o que hubo inconsistencias entre la condición migratoria declarada y las acciones realizadas durante la estancia.
No significa que todos los casos sean iguales, ya que cada expediente es analizado individualmente y depende de los antecedentes particulares de cada persona.
La propuesta que encendió el debate
Mientras la incertidumbre crece entre la población fronteriza, en Texas el discurso político también comenzó a endurecerse.
El representante republicano Brian Harrison, exfuncionario del Departamento de Salud y Servicios Humanos durante la administración de Donald Trump y actual legislador estatal, aseguró que las acciones emprendidas por el gobernador de Texas Greg Abbott para investigar posibles redes de turismo de nacimiento representan apenas el primer paso.
A través de sus redes sociales afirmó que ahora es necesario convocar a una sesión especial del Congreso de Texas para aprobar medidas mucho más severas.
Entre ellas propone convertir el turismo de parto en un delito grave y que Texas deje de expedir actas de nacimiento a hijos de personas que no sean ciudadanas estadounidenses.
Las declaraciones del legislador rápidamente provocaron reacciones tanto de organizaciones defensoras de migrantes como de especialistas en derecho constitucional, quienes consideran que una medida de esa naturaleza enfrentaría importantes desafíos legales por la protección que actualmente otorga la Enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos respecto a la ciudadanía por nacimiento.
No obstante, el discurso político ha sido suficiente para alimentar aún más la incertidumbre en la frontera.

El turismo médico sí está permitido… con límites
Uno de los aspectos que más llama la atención del abogado de migración Anthony Matulewicz, es que el propio Departamento de Estado estadounidense reconoce que la visa de turista puede utilizarse para recibir tratamiento médico.
Categoría dentro de la cual, históricamente también se ha considerado el nacimiento de un bebé. Sin embargo, la propia autoridad migratoria establece una limitante importante. Viajar exclusivamente para dar a luz en Estados Unidos con el propósito de obtener la ciudadanía estadounidense para el menor no constituye un uso permitido de la visa de turista.
Para Matulewicz, esa es precisamente la línea jurídica sobre la que actualmente trabajan las autoridades migratorias.
“El turismo médico está permitido. Lo dice el propio Departamento de Estado. Lo que no está permitido es utilizar la visa exclusivamente para venir a obtener la ciudadanía del hijo”.
El foco está en el fraude
El especialista considera que las investigaciones buscarán identificar principalmente situaciones como:
• Personas que ocultaron el verdadero motivo del viaje.
• Solicitantes que mintieron durante la entrevista consular.
• Casos donde se utilizaron programas de asistencia pública para cubrir gastos médicos.
• Personas que dejaron cuentas hospitalarias sin pagar.
• Visitantes que permanecieron más tiempo del autorizado.
En cambio, quienes ingresaron legalmente, pagaron todos sus gastos y respetaron las condiciones de su estancia difícilmente encajarían dentro de esos supuestos.
“Si alguien obtuvo su visa legalmente, pagó el hospital, nunca pidió ayuda del gobierno y nunca mintió, simplemente no veo cómo puedan sostener un caso de fraude”.
Ayuda del gobierno puede convertirse en un problema
Uno de los puntos que más preocupa al abogado es el uso de programas públicos para cubrir el nacimiento de un menor.
Explicó que, cuando una persona solicita apoyo gubernamental, normalmente firma documentos oficiales y proporciona un domicilio dentro de Estados Unidos.
“Ese tipo de documentos pueden ser utilizados posteriormente para argumentar que la persona realmente estaba viviendo en Estados Unidos o que existía una intención distinta a la declarada”.
Por ello considera que muchos de los casos revisados por las autoridades podrían enfocarse precisamente en ese tipo de antecedentes y no necesariamente en el nacimiento del menor.
Investigaciones apuntan principalmente hacia China
Matulewicz también pidió poner el debate en contexto.
Asegura que buena parte de las acciones emprendidas por el gobierno estadounidense tienen su origen en redes organizadas que durante años operaron principalmente en China.
Según explicó, diversas empresas ofrecían paquetes completos para obtener una visa de turista, viajar a Estados Unidos, hospedarse durante el embarazo y regresar posteriormente a su país de origen.
“El gran escándalo realmente no ha sido con la gente de la frontera. Ha sido con empresas que operaban en China promoviendo el turismo de nacimiento”.
Incluso recordó que el propio gobierno estadounidense ha realizado operativos contra organizaciones dedicadas a facilitar este tipo de viajes.
Por ello considera que la percepción de que las autoridades están enfocadas específicamente en los residentes de la frontera norte mexicana no corresponde completamente con la realidad.
-¿Pueden quitar una visa sin motivo?
El abogado reconoce que el gobierno estadounidense posee amplias facultades para revocar una visa.
Sin embargo, explicó que una cancelación completamente arbitraria también podría ser impugnada mediante recursos legales.
“Si una persona nunca cometió fraude y aún así le cancelan la visa únicamente porque tiene un hijo nacido en Estados Unidos, podría existir la posibilidad de cuestionar esa decisión mediante acciones legales”.
No obstante, también reconoce que litigar un caso de este tipo suele ser complejo.
-¿Habrá cancelaciones masivas?
Sobre la principal preocupación de miles de fronterizos, Matulewicz prefiere mantener cautela.
“No me sorprendería que hubiera un endurecimiento de las revisiones. Lo que todavía no sabemos es qué tan agresivo será”.
Considera que la administración estadounidense continuará impulsando medidas migratorias más estrictas, aunque insiste en que cualquier acción deberá sustentarse jurídicamente.
Mientras tanto, recomienda evitar decisiones precipitadas.
“Si alguien no tiene necesidad de viajar en este momento, quizá pueda esperar a que exista mayor claridad. Pero tampoco hay elementos para afirmar que todas las personas con hijos estadounidenses van a perder su visa”, precisó.
Un debate que apenas comienza
Las propuestas impulsadas por Brian Harrison todavía no forman parte de la legislación estadounidense.
Hasta ahora, Texas únicamente ordenó investigar posibles esquemas de turismo de parto y coordinar acciones con autoridades federales.
La criminalización de esta práctica, así como la propuesta para dejar de expedir actas de nacimiento a hijos de personas que no sean ciudadanas estadounidenses, siguen siendo iniciativas políticas que deberán recorrer un largo proceso legislativo y, eventualmente, enfrentar importantes desafíos constitucionales.
Mientras ese debate continúa, el impacto inmediato ya se percibe en la frontera.
En Reynosa, la incertidumbre ha comenzado a modificar el comportamiento de algunos usuarios de los puentes internacionales. El temor a perder una visa obtenida durante años ha provocado que muchas personas prefieran aplazar viajes que antes realizaban de manera habitual, aún cuando no exista una disposición oficial que ordene la cancelación automática de estos documentos.
Para especialistas, el principal riesgo en este momento no es únicamente el endurecimiento de las políticas migratorias, sino también la desinformación.
En una región donde miles de familias mantienen vínculos cotidianos con Estados Unidos, cualquier cambio en la política migratoria repercute de manera inmediata en la economía, el comercio y la movilidad de la población.
Por ello, abogados consultados recomiendan mantenerse informados a través de fuentes oficiales, conservar toda la documentación relacionada con ingresos anteriores a Estados Unidos y, en caso de enfrentar una revisión migratoria o una eventual revocación de visa, buscar asesoría legal especializada antes de asumir que el caso está perdido.

Revocación de visas por turismo de parto aplica en violaciones al permiso migratorio
Jaime Jiménez
Reynosa, Tam.
La revocación de visas de turista para mujeres que dieron a luz en Estados Unidos ocurre cuando existen violaciones a las condiciones del permiso migratorio o se incurre en fraude, explicó la abogada especialista en temas migratorios, Beatriz Barajas.
La litigante señaló que, aunque en los últimos días resurgió la polémica por el reforzamiento de medidas contra el llamado turismo de parto, las disposiciones que permiten cancelar una visa por estos motivos han existido desde hace años.
Precisó que una mujer con visa de turista puede dar a luz en Estados Unidos siempre que respete las condiciones de su estancia, no exceda el tiempo autorizado, cubra los gastos médicos y no solicite apoyos públicos destinados a residentes.
Barajas indicó que las principales causas por las que una visa puede ser revocada son permanecer más tiempo del permitido, mentir sobre el motivo del viaje o utilizar información falsa para acceder a programas de asistencia gubernamental.
Explicó que, por ejemplo, una persona que asegura ingresar al país para realizar compras o hacer turismo, cuando en realidad viaja para internarse en un hospital y dar a luz, puede enfrentar consecuencias migratorias por proporcionar información falsa a las autoridades.
Asimismo, advirtió que también existen casos en los que algunas personas utilizan direcciones de familiares o conocidos en Texas para solicitar apoyos públicos, lo que genera inconsistencias con los registros migratorios y puede derivar en la cancelación de la visa.
La especialista aclaró que los bebés nacidos en territorio estadounidense continúan obteniendo la ciudadanía por nacimiento, pese a los intentos del actual gobierno por limitar ese beneficio para hijos de personas con visas de no inmigrante.
Respecto a la situación en Reynosa, comentó que durante el último mes su despacho no ha recibido casos de madres a quienes les hayan retirado la visa por este motivo, aunque reconoció que en años recientes sí han atendido personas con problemas durante renovaciones o al momento de cruzar la frontera.
Finalmente, exhortó a quienes cuentan con visa de turista a informarse sobre las reglas migratorias y utilizar correctamente este documento, al recordar que se trata de un beneficio otorgado por el gobierno de Estados Unidos cuyo incumplimiento puede derivar en su revocación.
