A sus 23 años, Scott ha construido una propuesta musical que va más allá del entretenimiento y se adentra en el terreno de la experiencia personal, la introspección y la resiliencia emocional.
Su carrera, aún en desarrollo, se sostiene sobre una convicción clara: la música es una extensión de la vida misma y una herramienta capaz de generar vínculos profundos con quienes la escuchan.
De esta manera es que Scott, quien vio la luz por primera vez en Reynosa, Tamaulipas, considera, desde una mirada cultural, que la música forma parte esencial de la identidad colectiva.
“Siento que la música y el arte están siempre presentes en la vida de todos, pero más en la de nosotros los mexicanos, porque es algo que lo traemos en la sangre”, expresó. Ese acercamiento temprano se vio reforzado por clases de teatro musical durante su infancia, aunque en ese momento no imaginaba que ese camino desembocará en una carrera artística formal.
LA MÚSICA, EN SERIO
Antes de pensarse como intérprete, Scott se asumió como escritora, pues desde muy joven comenzó a crear poemas e historias que, con el tiempo, se transformaron en letras de canciones.
Sin embargo, lo que siempre supo es que quería interpretar sus canciones: “No quiero que nadie más cante mi música más que yo, porque sé el sentido que le estoy dando a mi escritura”, enfatizó.
La decisión de tomarse la música en serio llegó alrededor de los 18 años, cuando eligió darle vida a sus textos a través de su propia voz; para Scott, escribir canciones no es un ejercicio de ficción, sino un proceso íntimo que nace de experiencias reales.
“Yo tengo que vivir mis canciones”, afirmó, con la convicción de que esa honestidad es lo que permite que las letras conecten con otras personas, logrando un vínculo con el público se ha convertido en uno de sus motores principales.
Scott ha recibido mensajes de oyentes que se identifican profundamente con sus canciones y que comparten fragmentos de su propia historia a partir de ellas.
“Que alguien te diga ‘me identifiqué con tu canción’ y te cuente su vida, para mí eso ya es un logro, es saber que estás entrando al corazón y a la mente de quien te escucha”, apuntó.
PERSEVERANCIA
En un entorno donde persiste la idea de que no se vive del arte, Scott ofrece una visión distinta, pues considera que la música, como cualquier otra profesión, implica trabajo, estrategia y constancia.
“La música es como cualquier carrera, al principio hay que batallar, pero todo está en cómo te sepas vender y en cómo tengas segmentado a tu público”, explicó.
En ese proceso creativo trabaja de manera constante con el compositor Milo Doval, originario de Ciudad de México, a quien describe como su principal aliado artístico. Juntos desarrollan canciones a partir de vivencias personales, en sesiones intensas que pueden extenderse durante horas.
“Llego y le digo: ‘traigo este problema, vamos a escribir’, y nos quedamos toda la noche hasta que sale la canción”, relató.

AMOR, SALUD MENTAL Y POP
Musicalmente, Scott se desenvuelve dentro del pop, un género que considera amplio y flexible, capaz de fusionarse con otros estilos, y define su música como cambiante y emocional, marcada por su personalidad y por una constante exploración.
Amor, desamor, resiliencia, empoderamiento y aprendizaje son algunos de los ejes que atraviesan sus letras.
“No veo los problemas como problemas, sino como enseñanzas”, filosofía que también se refleja en su obra.
Entre sus canciones más representativas se encuentra “Sobrio”, un tema que ha tenido un impacto significativo tanto para la artista como para su audiencia.
Platicó que fue escrita durante la preparatoria y pasó por distintas transformaciones hasta adquirir su forma actual; en un inicio, la letra abordaba era la idea de huir de una relación dañina, utilizando la metáfora de una “salida de emergencia”, pero con el paso del tiempo y la madurez personal, el tema evolucionó hacia una reflexión sobre las adicciones y las luchas internas que éstas generan dentro de una relación.
Platicó que inicialmente fue escrita como una forma de desahogo emocional, sin intención de publicarla, pero posteriormente decidió lanzarla.
Aceptó que “Sobrio” obtuvo una respuesta inesperada, y el tema acumula cerca de 40 mil reproducciones en Spotify en menos de dos meses, sin una campaña de promoción formal.
Hasta el momento, Scott ha lanzado tres sencillos oficiales: “Fuckboy”, “Hall” y “Sobrio”, y su siguiente proyecto es su primer álbum, “Insomnio”, previsto para este año.
Comentó que, el disco está inspirado en el 2025, un periodo que describe como emocionalmente intenso y aborda las distintas emociones que emergen durante la madrugada: la euforia, la tristeza, el desamor, la introspección y la confusión.
“Fue un año lleno de catarsis, donde todo recaía en la noche, no podía dormir y sentía que avanzaba pero no sabía para dónde”, explicó.
Posterior al lanzamiento de “Insomnio”, Scott planea presentar “Culpa”, una canción que gira en torno al autosabotaje y a la manera en que la mente puede convertirse en el principal obstáculo personal.
También refleja su interés por visibilizar la importancia de la salud mental, un aspecto que considera fundamental para sostener una carrera artística.
En un medio donde la exposición pública conlleva críticas constantes, Scott ha aprendido a establecer límites.
“Si la mente no está bien, el cuerpo no funciona”, afirmó, señalando que hoy delega la gestión de comentarios y se apoya en su equipo para evitar “engancharse” emocionalmente con opiniones negativas.
Asimismo, subraya la importancia de contar con un círculo social y laboral sólido.
MÁS ALLÁ DE LA MÚSICA
En el ámbito escénico, se ha presentado en la feria local y en distintos espacios culturales, además de participar en Astral, un proyecto que busca crear un entorno seguro para artistas de distintos géneros en Reynosa.
Aunque algunos eventos no se concretaron por cuestiones organizativas, la artista asegura que el 2026 será un año clave, con un tour nacional que combinará música y emprendimiento.
Scott piensa en grande y la música no es lo único de su interés, pues también ha desarrollado diversos emprendimientos que forman parte de su identidad de marca. Entre ellos se encuentra una fondita de comida coreana, que ha tenido buena aceptación y planea expandirse a Ciudad Victoria y Coahuila.
Además, este 2026 relanzará su marca de maquillaje, que anteriormente logró vender su primer producto en su totalidad durante la primera semana.
La nueva línea incluirá productos pensados también para hombres, con el objetivo de romper estigmas en torno al uso del maquillaje.
Scott expresó un mensaje de gratitud hacia quienes han formado parte y acompañado su proceso: “Doy un gran agradecimiento a todos los que me han apoyado, incluso en momentos muy oscuros de mi vida”.
También destacó la importancia de fortalecer la salud mental, cuidar el entorno personal y no perder de vista la identidad propia.
“Siempre va a haber críticas, pero lo importante es tener claro quién eres y para dónde vas”, concluyó.
