Los resultados de PISA 2025 colocaron nuevamente bajo la lupa el desempeño de estudiantes mexicanos en matemáticas, lectura y ciencias; aunque las cifras muestran retos importantes, representantes advierten que las dificultades educativas no son nuevas y llaman a evitar interpretaciones alarmistas.
Reynosa, Tam.
Los resultados de la prueba PISA 2025 volvieron a generar preocupación sobre el desempeño académico de los estudiantes mexicanos, particularmente en matemáticas y comprensión lectora, luego de que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) diera a conocer los resultados de la evaluación internacional.
México se ubicó por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE en las tres áreas evaluadas: matemáticas, lectura y ciencias.
De acuerdo con los resultados publicados el pasado 8 de septiembre, los estudiantes mexicanos obtuvieron un promedio de 388 puntos en matemáticas, 408 en lectura y 414 en ciencias, mientras que los promedios de la OCDE fueron de 463, 461 y 482 puntos, respectivamente.
Aunque las cifras han sido retomadas en distintos espacios como una señal de rezago educativo, los propios resultados muestran un panorama que requiere ser analizado más allá de una sola cifra o de una comparación directa con otros países.

¿QUÉ ES PISA?
El Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, conocido como PISA por sus siglas en inglés, es una evaluación coordinada por la OCDE que busca conocer qué saben y qué pueden hacer estudiantes de alrededor de 15 años.
A diferencia de un examen escolar tradicional, PISA no pretende calificar a cada alumno ni determinar si aprobó o reprobó una materia.
La evaluación busca conocer qué tan capaces son los jóvenes de utilizar sus conocimientos para resolver problemas, pensar críticamente y comunicarse de manera efectiva, además de recopilar información sobre el entorno en el que estudian.
México participa en esta evaluación desde el año 2000 y ha formado parte de todas sus ediciones.
Para PISA 2025 participaron 91 países con más de 760 mil estudiantes a nivel internacional.
En el caso de México, la evaluación fue respondida por 7 mil 843 estudiantes de 297 escuelas.
La prueba aplicada en 2025 tuvo como área principal las ciencias, mientras que matemáticas y lectura fueron consideradas áreas secundarias. También incorporó una evaluación relacionada con el aprendizaje en el mundo digital y la resolución de problemas mediante herramientas digitales.

MATEMÁTICAS, UNO DE LOS PRINCIPALES RETOS
Uno de los resultados que más atención ha recibido corresponde al área de matemáticas.
México obtuvo 388 puntos, frente a los 463 puntos del promedio de la OCDE.
En lectura, México obtuvo 408 puntos, mientras que el promedio de la OCDE fue de 461.
La mitad de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel 2 de competencia lectora, frente al 69 por ciento del promedio de los países de la organización.
En este nivel, los estudiantes pueden identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, localizar información a partir de determinados criterios y reflexionar sobre el propósito y la forma de un texto cuando reciben orientación.
Sin embargo, la proporción de estudiantes mexicanos que se encuentra por debajo de ese nivel también aumentó respecto a 2015.
La OCDE registró un incremento de ocho puntos porcentuales en la proporción de alumnos con bajo desempeño en lectura entre 2015 y 2025.

CIENCIAS, ÁREA PRINCIPAL DE LA EVALUACIÓN
Aunque matemáticas y lectura han concentrado buena parte de la atención pública, PISA 2025 tuvo como área principal las ciencias.
México obtuvo 414 puntos, frente a un promedio de 482 puntos entre los países de la OCDE.
Sin embargo, a diferencia de matemáticas y lectura, la OCDE señala que el desempeño de México en ciencias se mantuvo relativamente estable respecto a evaluaciones anteriores, con variaciones que no fueron estadísticamente significativas.
En esta área, alrededor de la mitad de los estudiantes mexicanos alcanzó al menos el nivel 2, mientras que el promedio de la OCDE fue de 74 por ciento.
LOS RESULTADOS NO SON EXCLUSIVOS DE MÉXICO
Otro elemento que ha quedado fuera de algunas de las interpretaciones posteriores a la publicación de PISA es que la disminución del desempeño no se presentó únicamente en México.
La OCDE reportó que en 2025 los países miembros registraron sus promedios más bajos históricos en matemáticas y lectura.
Entre 2015 y 2025, el promedio de lectura de los países de la OCDE disminuyó 28 puntos, mientras que matemáticas cayó 22 puntos.
Esto coloca los resultados mexicanos dentro de un contexto internacional de dificultades en el aprendizaje que también han afectado a otros sistemas educativos.
EL DESEMPEÑO MEXICANO A TRAVÉS DEL TIEMPO
Los resultados actuales tampoco representan el primer momento en que México se encuentra por debajo del promedio de la OCDE.
El propio historial de PISA muestra que las dificultades en matemáticas y lectura se han presentado durante diferentes ediciones de la evaluación.
En matemáticas, el desempeño mexicano ya había disminuido antes de la pandemia, mientras que los resultados de 2025 muestran una nueva reducción respecto a 2022.
Entre 2022 y 2025, el puntaje mexicano cayó siete puntos en matemáticas, mientras que en lectura disminuyó también siete puntos, aunque este último cambio no fue estadísticamente significativo.
Por ello, los resultados no permiten atribuir por sí solos la situación actual a un único acontecimiento, como la pandemia de Covid-19.
Es precisamente este punto el que representantes de padres de familia consideran importante para evitar que las cifras sean interpretadas como una crisis surgida recientemente.
LLAMAN A NO GENERAR ALARMISMO
Marco Elejarza Yáñez, asesor de la Asociación Nacional de Padres de Familia, señaló que las dificultades en el sistema educativo mexicano son anteriores a la pandemia y a los resultados de la evaluación más reciente.
Desde su perspectiva, la difusión de las cifras generó preocupación entre las familias debido a la manera en que algunos medios y redes sociales presentaron los resultados.
“Esto viene desde mucho antes de la pandemia”, sostuvo.
El representante consideró que el país sí enfrenta pendientes en materia educativa, particularmente en áreas como matemáticas y español, pero rechazó que los resultados deban interpretarse como una señal de que todo el sistema educativo se encuentra en las mismas condiciones.
A su juicio, la información debe ser analizada tomando en cuenta la trayectoria de México en evaluaciones anteriores y las condiciones particulares de las escuelas.
“NO ESTAMOS DESCUBRIENDO NADA NUEVO”
Elejarza Yáñez sostuvo que los resultados de PISA no revelan una problemática desconocida para padres de familia, docentes y autoridades educativas.
“No nos está diciendo nada nuevo”, afirmó al referirse a las dificultades que nuevamente quedaron reflejadas en la evaluación.
El representante señaló que desde hace años la Asociación Nacional de Padres de Familia ha manifestado preocupaciones relacionadas con el desempeño de los estudiantes y con distintos aspectos del sistema educativo.
En este sentido, consideró que el debate no debería centrarse únicamente en los resultados de una evaluación internacional, sino en las acciones que puedan realizarse para mejorar las áreas donde existen dificultades.
PANDEMIA NO SERÍA EL ORIGEN DEL REZAGO
Una de las interpretaciones que Yáñez rechazó fue atribuir el rezago educativo principalmente a la pandemia.
Aunque el cierre de escuelas y la interrupción de las clases presenciales representaron una alteración importante para los sistemas educativos, sostuvo que los problemas de aprendizaje ya estaban presentes desde antes.
“Esto viene mucho antes de la pandemia”, reiteró.
Los datos históricos de PISA coinciden en que las dificultades en matemáticas no comenzaron después de 2020. Antes de la emergencia sanitaria, México ya registraba resultados inferiores a los de años anteriores en esta materia.
Por ello, para el representante de padres de familia, hablar únicamente de las consecuencias de la pandemia dejaría fuera otros factores relacionados con la evolución del sistema educativo.
CUESTIONA CAMBIOS EN EL SISTEMA EDUCATIVO
Durante la entrevista, el representante también cuestionó algunas de las modificaciones que se han realizado en el sistema educativo mexicano durante los últimos años.
Entre los aspectos que señaló se encuentran los contenidos de los libros de texto, la enseñanza de materias básicas y los mecanismos de evaluación de los estudiantes.
Consideró que materias como español y matemáticas deberían mantener un papel central dentro de la formación académica y cuestionó que algunos alumnos puedan avanzar de grado sin haber consolidado determinados conocimientos.
De acuerdo con su postura, esto representa un problema porque las dificultades de aprendizaje pueden acumularse conforme el estudiante avanza dentro del sistema.
DOCENTES, ENTRE LOS FACTORES A CONSIDERAR
El representante también pidió evitar que los resultados de PISA sean utilizados para responsabilizar de manera generalizada a los maestros.
Reconoció que existen docentes que requieren mayor capacitación, pero también defendió el trabajo de quienes, desde las aulas, continúan atendiendo las necesidades de sus alumnos.
“Hay muchos muy buenos maestros, excelentes maestros y hay otros que sí requieren más capacitación”, señaló.
La propia información presentada por la OCDE incluye indicadores relacionados con la percepción de los estudiantes sobre sus docentes.
En México, más de ocho de cada diez estudiantes señalaron que sus profesores muestran interés por su aprendizaje durante las clases de ciencias, mientras que una proporción similar indicó recibir apoyo adicional cuando lo necesita.
UN LLAMADO A PONER LOS RESULTADOS EN CONTEXTO
Para Elejarza Yáñez, la preocupación por el desempeño educativo debe existir, pero no debe convertirse en alarma generalizada.
El representante consideró que los resultados deben servir para identificar las áreas que necesitan fortalecerse y no para generar una percepción de fracaso absoluto del sistema educativo.
“Estamos dando pasos hacia adelante y pasos hacia atrás”, expresó.
En su opinión, México ha mantenido durante años dificultades que deben atenderse, pero también ha logrado avances y cuenta con docentes, padres de familia y comunidades escolares que trabajan para mejorar el aprendizaje.
En este sentido, el entrevistado dijo que el mensaje para las familias de México debe ser precisamente ese: conocer los resultados, reconocer las áreas pendientes y evitar que la información sea utilizada para generar temor.
“Que no se dejen llevar, que no se dejen guiar por asuntos políticos”, expresó.
