Trastorna inseguridad actividades entre la comunidad de Reynosa; reporta Canaco que reducción en vida social nocturna por temor entre clientes afecta horarios de servicio, causa cierres definitivos y hasta negativa de repartidores a entregas en zonas de alto riesgo.
Reynosa, Tam.
Las cortinas metálicas bajan antes de tiempo. Los estacionamientos lucen vacíos después del anochecer y algunos locales permanecen cerrados durante semanas en su parte frontal con un letrero que dice “Se renta”o “Nos Cambiamos”. El incremento en delitos de alto impacto han comenzado a modificar no solo la percepción de seguridad; también impacta la dinámica económica de una ciudad que históricamente ha vivido del comercio y del tránsito fronterizo.
La violencia no solamente ha impactado en los comercios; también ha dejado secuelas en las familias y los pequeños empresarios que viven con desconfianza constante a denunciar por temor a represalias. En esta ciudad fronteriza de Tamaulipas colindante con el Valle de Texas, los comercios dejaron de ser extraordinarios para convertirse en parte de la rutina.
Empresarios locales adheridos a la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) aseguran que la inseguridad ha generado una afectación directa en las ventas, el flujo de visitantes y la permanencia de negocios en distintos sectores de la ciudad. Aunque reconocen que Reynosa mantiene actividad económica y turística, admiten que los hechos violentos han deteriorado la confianza de consumidores y viajeros.
La ciudad fronteriza, considerada uno de los principales puntos de cruce hacia Estados Unidos, enfrenta además el impacto de los mensajes y advertencias que circulan fuera de Tamaulipas. Versiones sobre bloqueos, enfrentamientos y situaciones de riesgo provocan que algunos turistas y viajeros opten por rutas alternas para evitar ingresar al municipio.
Para el comercio organizado, señala Gildardo López Hinojosa, presidente de la Canaco, que el daño no solo ocurre cuando se registra un hecho violento. También aparece después, cuando los clientes dejan de acudir a determinadas zonas por temor.
Las cortinas metálicas de los negocios bajan antes del anochecer, no se han registrado apagones, se trata de los delitos de alto impacto que ha cambiado la manera de trabajar, vender y sobrevivir en esta ciudad.
Negocios ubicados cerca de sectores donde se han reportado enfrentamientos o situaciones de inseguridad han tenido que cerrar temporalmente o, en algunos casos, abandonar definitivamente el lugar. La recuperación suele ser lenta y costosa.
De acuerdo con Gildardo López, comerciantes locales, actualmente cerca del 10 por ciento de los establecimientos han cerrado sus puertas por diversos factores relacionados con la operación diaria, entre ellos los altos costos, pagos de servicios, cobros gubernamentales y la inseguridad.
Muchos propietarios optan por reubicarse hacia sectores considerados más seguros o con mayor flujo de personas. Sin embargo, el proceso puede tomar meses y representa pérdidas económicas importantes.
“Tú sabes que todos los hechos de violencia repercuten en todos los ciudadanos, desde la casa habitación hasta un comercio y, una ciudad de paso de turistas que somos nosotros hacia el vecino país de los Estados Unidos, nos perjudica mucho. Lo que se menciona en Victoria o en Monterrey de que no cruces por Reynosa, que no vengas a Reynosa, que en están todos los hechos de violencia todo el día y toda la noche son cosas son alarmantes, no todas son ciertas ni te puedo decir que son hechos aislados porque sí nos ha estado afectando mucho la inseguridad en los comercios”, dijo el presidente de Canaco.
A la problemática se suma el incremento en robos a comercios. Empresarios señalaron que la incidencia delictiva aumentó considerablemente durante los últimos meses. Tan solo en un grupo de negocios monitoreados por comerciantes organizados, los robos pasaron de 19 a 33 casos de febrero a marzo de 2026; mientras que comparado con el mismo periodo del año anterior en 2025, el aumento ronda el 150 por ciento, según datos proporcionados por la Cámara de Comercio.
En el primer trimestre de 2026, Reynosa concentró el 43 por ciento de los robos a comercios en Tamaulipas a lo que se mantienen 144 carpetas de investigación por parte de la Fiscalía local. Luego de un inicio de año moderado, las cifras se dispararon al pasar de 33 casos en febrero a 71 en marzo, un repunte mensual cercano al 115 por ciento que afecta severamente la economía local.
La situación ya fue planteada ante autoridades estatales y corporaciones de seguridad. Comerciantes han solicitado mayor presencia policial, incremento de patrullajes y una reacción más rápida ante reportes de asalto.
Aunque reconocen que existe una mejor comunicación con mandos recientes de la Guardia Estatal, empresarios consideran que la estrategia de seguridad todavía resulta insuficiente para contener los delitos que afectan directamente a pequeños y medianos negocios.
Pese al panorama, comerciantes insisten en que Reynosa no es la ciudad caótica que muchas veces se describe desde el exterior. Señalan que, aunque la violencia existe y representa una preocupación real, la actividad comercial continúa y miles de ciudadanos mantienen su rutina diaria.
Sin embargo, detrás de cada cortina cerrada hay una historia de incertidumbre. Familias que dependen de un negocio, empleados que temen perder su trabajo y empresarios que todos los días apuestan por mantenerse abiertos en una ciudad donde la economía también libra su propia batalla contra la inseguridad.
“La delegación estatal de los comerciantes en el estado Tamaulipas la tiene en este momento en Matamoros, está buscando que sea Reynosa la voz hacia el delegado del seguro social, ahorita no ha habido movimientos, no ha habido incrementos. La cuestión es que si cierra un negocio y un empleo que estaba en el seguro social, lo deja dos o tres meses para cuando lo da de baja por la actividad de ese negocio o mientras el empleado consigue otro trabajo donde estar y volver a reactivar su seguro social”, explica Gildardo López.

REYNOSA, EPICENTRO DE LA VIOLENCIA EN TAMAULIPAS
Entre patrullajes permanentes, bloqueos carreteros que se observan esporádicamente, enfrentamientos armados y el hallazgo de fosas clandestinas, Reynosa se ha convertido en el principal foco rojo de seguridad en Tamaulipas. La ciudad fronteriza, una de las más importantes económicamente para el estado, concentra actualmente el 60 por ciento de los delitos de alto impacto.
La cifra fue reconocida por el secretario general de Gobierno, Héctor Joel Villegas González, durante su comparecencia ante el Congreso del Estado, donde admitió que gran parte de los homicidios dolosos registrados en Tamaulipas ocurren precisamente en Reynosa.
El diagnóstico expuesto por el funcionario retrata una ciudad marcada por una violencia persistente que ha modificado la vida cotidiana de miles de habitantes y que mantiene elevados niveles de percepción de inseguridad entre la población.
La comparecencia ocurrió en medio de un contexto particularmente complejo para Reynosa, donde durante los últimos meses se han registrado enfrentamientos entre grupos armados, persecuciones, bloqueos con vehículos incendiados y ataques directos contra infraestructura de seguridad.
Uno de los episodios más recientes ocurrió en abril de 2026, luego de la captura de un objetivo prioritario de las autoridades, situación que desató una ola de violencia en distintos puntos de la ciudad y sobre la carretera ribereña.
Las jornadas de violencia incluyeron incendios de vehículos, bloqueos carreteros y daños a cámaras de video vigilancia del sistema C5, generando temor entre automovilistas y habitantes de colonias cercanas.
En esta ciudad de tránsito para los empresarios, vacacionistas y migrantes, también se han intensificado las labores de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, quienes recientemente localizaron una nueva zona de exterminio en la colonia Puerta Sur, según versiones del colectivo Amor por los Desaparecidos de Tamaulipas dirigido por Edith González Treviño.
En el lugar fueron hallados restos óseos calcinados correspondientes, presuntamente, de al menos 14 personas, situación que volvió a colocar a la ciudad en el centro de la crisis humanitaria relacionada con desapariciones forzadas en el norte del país.
La combinación entre violencia armada, desapariciones y homicidios ha provocado que la percepción ciudadana de inseguridad permanezca en niveles críticos. Actualmente, de cada diez habitantes de Reynosa, al menos ocho consideran insegura la ciudad.
Durante su intervención ante diputados locales, Villegas González reconoció que Reynosa representa uno de los mayores desafíos en materia de seguridad para el gobierno estatal.
Como parte de las acciones anunciadas, el secretario informó sobre la instalación de nuevas bases de seguridad en sectores considerados estratégicos, entre ellos áreas cercanas al Centro Cultural Reynosa y zonas próximas a la laguna La Escondida.
Además, adelantó que se contempla incrementar la presencia de fuerzas especiales en la ciudad y crear una célula especializada para la búsqueda de personas desaparecidas en la zona norte del estado. La medida busca atender el incremento de casos de desaparición y fortalecer la capacidad de respuesta institucional frente a una problemática que ha crecido en los últimos años.
Otro de los ejes de la estrategia estatal será el fortalecimiento de las llamadas “estaciones seguras”, puntos de vigilancia instalados a lo largo de la frontera tamaulipeca. De acuerdo con el funcionario, estas estaciones estarán distribuidas aproximadamente cada 25 kilómetros desde Matamoros hasta Nuevo Laredo, con presencia permanente de elementos estatales.
La intención, explicó, es reforzar el monitoreo carretero y reducir la capacidad de operación de grupos criminales en corredores estratégicos de movilidad.
El secretario también recordó que recientemente dos elementos de la Guardia Estatal murieron en Reynosa durante hechos violentos, mientras continúan abiertas las investigaciones correspondientes en coordinación con la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJT).
Sin embargo, más allá del despliegue operativo y la presencia policial, el funcionario reconoció otro obstáculo que complica el combate a la delincuencia: la falta de denuncias. Villegas González señaló que muchos procesos judiciales fracasan debido a que ciudadanos y comerciantes afectados por delitos no presentan o no ratifican formalmente las denuncias.
“Muchas personas detenidas recuperan su libertad por falta de denuncias o pruebas suficientes”, admitió.
La declaración refleja una problemática recurrente en ciudades golpeadas por la violencia: el miedo de las víctimas a denunciar.
Empresarios, comerciantes y ciudadanos enfrentan frecuentemente extorsiones, robos o amenazas que, en numerosos casos, no son reportados formalmente ante las autoridades por temor a represalias o desconfianza en las instituciones.
Mientras el gobierno estatal busca reforzar su estrategia de seguridad, Reynosa continúa enfrentando una realidad compleja donde la violencia ha dejado de ser un hecho aislado para convertirse en parte de la cotidianidad.
Los convoyes militares, las alertas en redes sociales, los bloqueos repentinos y los operativos armados forman parte del panorama urbano de una ciudad que, pese a su importancia económica y estratégica, continúa atrapada entre el crecimiento fronterizo y la presión de la delincuencia organizada.

REFUERZAN OPERATIVOS ANTE DELITOS DE ALTO IMPACTO
Con patrullajes coordinados entre fuerzas federales, estatales y corporaciones municipales, inició en Reynosa el denominado operativo mixto de seguridad, una estrategia que busca reforzar la vigilancia y atender los reportes de emergencia en distintos sectores de la ciudad.
El despliegue de la Base de Operaciones Interinstitucionales, reunió a elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Guardia Estatal, Policía Investigadora y Tránsito Municipal para realizar recorridos preventivos y presencia operativa de manera aleatoria y por tiempo indefinido.
Las autoridades señalaron que el objetivo principal es inhibir delitos del fuero común y de alto impacto, además de fortalecer la estrategia de seguridad en una de las ciudades con mayores índices delictivos en Tamaulipas.
Durante el arranque del operativo, el subteniente de caballería Michel Alejandro Rodríguez hizo un llamado a la ciudadanía para colaborar con las autoridades mediante reportes y denuncias.
“Es muy importante que la ciudadanía nos apoye reportando actos delictivos, sospechas de que puedan realizar acciones indebidas, llamando al 911 o una denuncia anónima al 089”, expresó.
De acuerdo con la estrategia anunciada, los elementos de las distintas corporaciones recorrerán la ciudad en conjunto, atendiendo reportes de emergencia y reaccionando ante cualquier situación sospechosa o ilícita detectada durante los patrullajes.
Las autoridades precisaron que, en caso de detectarse alguna irregularidad o delito, será la corporación competente la encargada de intervenir dependiendo del tipo de infracción o hecho delictivo.
La operativa forma parte de una estrategia estatal implementada en diferentes municipios de Tamaulipas y, según las autoridades, opera de manera independiente al llamado “Operativo Enjambre”, desplegado en otras regiones del país.
La presencia de unidades militares y policiacas comenzó a observarse desde temprana hora en distintos puntos de Reynosa, donde los convoyes realizaron recorridos por avenidas principales, colonias y sectores considerados prioritarios en materia de seguridad.
El inicio de estas Bases de Operaciones Interinstitucionales ocurre en un contexto de reforzamiento de acciones de seguridad en Reynosa, ciudad que recientemente ha registrado episodios de violencia relacionados con enfrentamientos armados, bloqueos y hechos delictivos de alto impacto.
La exigencia ciudadana, sin embargo, sigue siendo la misma: recuperar la tranquilidad en una de las ciudades más importantes del norte del país donde al caer las noche las familias se resguardan por su seguridad y los comercios cierran sus cortinas para continuar su rutina al día siguiente.
