A mediados de la quincena de mayo, en Reynosa se registró un destape predestinado en pro de la senadora Maki Ortiz Domínguez, como virtual candidata a gobernadora de Tamaulipas.
El evento, como es la tradición en los partidos políticos que tiene “con queso para las entomadas”, fue bullicioso y el pretexto para la inauguración de la oficina de la senadora, para atención a la ciudadanía.
Por tanto, la reunión también tuvo el muy evidente objetivo de mostrar el músculo político del Verde Ecologista, lo que implica exhibir ante propios y extraños que en la elección de junio del 2028, los del Verde no serán espectadores sino protagonistas.
Mientras tanto van armando su estructura, lo mismo en Reynosa que en los municipios aledaños, aunque el Oráculo todavía no arroja señales de cómo le va ir a la senadora en Matamoros, Valle Hermoso, San Fernando, Nuevo Laredo, Cd. Victoria, Mante, Altamira, Madero y Tampico.
En los antes dichos municipios regularmente del año 2016 a la fecha, pelean por los votos el Morena y el PAN, y que el Verde o más bien Maki Ortiz se meta enmedio de ellos y levante una buena cosecha de votos, no será una tarea sencilla y por lo mismo de fácil ejecución.
Pero la senadora es persistente, porque la derrota electoral que sufrió en junio del 2024 llevando de pareja a Eugenio Hernández Flores, no la desmoralizó toda vez que de todas formas llegó al Senado por la vía plurinominal.
En conclusión, el Verde por Tamaulipas, de antemano se puede decir que ya tiene candidata para gobernadora, y así lo dieron a entender Manuel Muñoz Cano, dirigente estatal y Karen Castrejón del nacional, ante la algarabía de la asistencia a la inauguración de la oficina de atención ciudadana de la senadora Maki Ortiz.
¿Y LOS ASPIRANTES A LA PRESIDENCIA MUNICIPAL?
Ellos se comportaron discretos, bien sabían que el predestape de Maki no aceptaba competencia por los reflectores, y por tal circunstancia pasaron desapercibidos.
Ya vendrá su tiempo para la promoción, pero por lo pronto están en busca del posicionamiento Eduardo López Arias, Héctor Olivares Zavala y Geovanny Barrios Moreno, entre otros, y si Maki advierte que con ninguno de ellos llegaría a la esquina, entonces entraría en forma emergente con la estructura municipal que bien saben operarla los mencionados aspirantes, y a la senadora le serviría como entrenamiento para el 2028.
Pero por lo pronto mueve sus peones para que adquieran forma de caballo, y participen en junio del 2027, ya bien como candidato a presidente municipal o a diputado local o federal.
Nomás que no será miel sobre hojuelas esa operación política, porque donde sufra lo que sería su segunda derrota electoral prácticamente la convertiría en una candidata sin interés en la elección para gobernador en junio del 2028.
Es mucho el riesgo, nomás que si gana sonarán las alarmas en el Morena, y postulará como candidato o candidata a gobernador, con mucho detenimiento porque enfrente tendrá a una candidata y al Verde crecidos anímica y electoralmente.
LA INSEGURIDAD
Es un tema que ya parece insoluble y más lo será cuando vemos a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en actitud de defensora pública en aras de salvaguardar la soberanía nacional.
En ambos casos muy justificado el posicionamiento, el pelo en la sopa es que el defendido que es el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es indefendible, al menos en la forma que pretende mantenerlo en suelo mexicano la presidenta Sheinbaum.
Y es que según la opinión de diversos juristas, a Rocha Moya pretende el gobierno de EUA mediante un juicio de extradición, cuya formalidad prevé que primero soliciten la detención provisional con fines de extradición de Rocha Moya y otros.
Una vez capturados le avisan a EUA y tienen un plazo de 60 días para ocurrir con las pruebas con las que le dan soporte a su petición de extradición. Luego el juez, tras examinarlas resolverá si procede o no la extradición, cuya resolución la notificará a la Secretaría de Relaciones Exteriores, que es la autoridad final que acordará enviar el “paquete” solicitado.
Así de simple está el asunto, pero la presidenta Sheinbaum se metió en un berenjenal al aferrarse a la postura de que mientras no presenten pruebas, Rocha Moya y acompañantes no serán extraditados.
Entre tanto, dos de ellos, el secretario de Seguridad Pública y el de Finanzas, por motivos ignorados optaron por entregarse, mientras Rocha Moya se amarra al lado protector de la presidenta.
Y por eso hoy brotan especulaciones como hongos tras la lluvia.¿Deverás es mucha la amistad o compromiso como para que la presidenta juegue a las contras al gobierno norteamericano?.
Una versión se atribuye a la “recomendación” de Andrés Manuel López Obrador de no entregarlo y mejor juzgarlo en México, que para tal cosa ya han de estar armando la correspondiente carpeta de investigación y de ahí a un juez para que Rocha Moya sea puesto a su disposición y lógico juzgarlo en casa, con las ventajas que eso implicaría para el gobernador con licencia de Sinaloa.
La anterior jugada obviamente será como patada en el hígado de Trump, que se da por descontado habrá reacción y se percibe que en perjuicio de los mexicanos.
No se vale ser así, pues habrá muchos perjudicados, incluso el Morena que ya tiene un descendente 34% de aprobación, y ya es de suponer que seguirá el descenso si el pueblo se ve afectado, porque la presidenta Sheinbaum le tiró esquina a su cuate Rubén Rocha Moya.
Y hasta la próxima.
