En lo que va del 2026, ha crecido una preocupación: las ventas tanto en el comercio formal como informal han disminuido hasta un 50%. Lo que parecía ser sólo una problemática por la conocida ‘cuesta de enero’ se ha extendido hasta el mes de marzo, pues el comercio continúa registrando bajas en sus ventas.
Reynosa, Tam.
Desde el arranque del año, la economía en Reynosa se ha convertido en un tema recurrente entre comerciantes y ciudadanos. Ante la situación económica que enfrentan muchas familias, los reynosenses han optado por priorizar la compra de productos de primera necesidad, lo que ha impactado directamente en el comercio local, tanto formal como informal, que reporta una disminución considerable en sus ventas.
A esta problemática se suma un factor que ha cobrado cada vez mayor relevancia: el crecimiento de las compras digitales. Las plataformas de comercio en línea y servicios de entrega a domicilio se han posicionado como una alternativa frecuente para los consumidores, quienes buscan ahorrar en gastos como transporte público o gasolina.
Esta tendencia ha provocado que muchos negocios locales pierdan competitividad frente a empresas que operan a través de estas plataformas, dejando en segundo plano a establecimientos tradicionales que dependen del flujo físico de clientes.
Álvaro Padilla, administrador de Paseo Reynosa, una plaza comercial ubicada sobre la calle Peatonal Hidalgo, en el primer cuadro de la ciudad, señaló que la caída en las ventas ha sido una constante que genera preocupación entre los comerciantes.
“Te puedo decir que en el último año ha sido una preocupación constante. Vemos que la gente ya no considera atractivo salir a comprar, y la actividad comercial ha sido bastante baja desde las inundaciones del 27 de marzo del año pasado, cuando muchas familias perdieron parte de su patrimonio y limitaron sus gastos a lo esencial”, expresó.
En su caso particular, comentó que uno de sus negocios ubicado en Plaza Real ha registrado una disminución de hasta el 40 por ciento en sus ventas durante el último año.
Padilla explicó que una de las principales razones fue el cierre temporal del complejo de Cinemex Plaza Real, el cual permaneció sin operar hasta su reciente reapertura el pasado 22 de marzo. Esta situación redujo significativamente la afluencia de visitantes en la zona.
“Antes tenía ventas hasta las 9 o 9:30 de la noche; y en los últimos meses a las 6 de la tarde ya no hay gente, porque lo que hacía atractivo ese punto era el cine. Ahora no sabemos si realmente se va a reactivar”, comentó.
Además, destacó que el crecimiento de las compras en línea ha impactado directamente en los negocios físicos, ya que cada vez más personas adquieren productos como ropa, calzado o alimentos desde sus hogares a través de aplicaciones digitales.
El entrevistado refirió que existe un reto creciente en el hecho de convencer a los ciudadanos de salir de sus hogares para realizar compras (cuando no son de primera necesidad) y que visiten la zona centro de la ciudad o otros centros comerciales con los que cuenta Reynosa, con el propósito de activar el comercio.

COMERCIO REGISTRA ESTANCAMIENTO
Para Roberto Cruz, director general de la Cámara Nacional de Comercio en Reynosa, el inicio de 2026 ha estado marcado por un estancamiento en el crecimiento del sector, acompañado de una reducción en el número de empleos debido al cierre de empresas locales.
Indicó que durante el primer bimestre del año, el comercio formal no ha logrado recuperarse, registrando caídas en ventas de hasta un 50 por ciento, lo que ha encendido alertas entre los empresarios.
“El costo operativo para las empresas ha aumentado de manera considerable y las ventas están estancadas; no hay incremento en el consumo”, señaló.
Explicó que, si bien esta situación responde a un contexto económico nacional, en Reynosa se ve agravada por su condición de ciudad fronteriza, donde factores externos impactan directamente en la economía local.
Uno de estos factores ha sido el cambio en políticas arancelarias en Estados Unidos, particularmente en el comercio electrónico. Anteriormente, las compras menores a 800 dólares podían ingresar sin aranceles y con trámites simplificados, lo que facilitaba la operación de muchas empresas.
“Este esquema cambió a finales del año pasado. Ahora esas importaciones tienen un arancel del 25 por ciento y requieren procesos más complejos, lo que encarece significativamente los envíos”, explicó.
Esta modificación ha afectado principalmente a empresas dedicadas a la logística de plataformas digitales, varias de las cuales han dejado de operar en la ciudad al volverse inviable su modelo de negocio.
El impacto, dijo, se traslada directamente al consumo de las familias, quienes priorizan gastos esenciales como alimentación, salud y servicios, dejando en segundo plano las compras no indispensables.
“Esta semana atestiguamos el cierre de dos negocios en el centro de la ciudad, uno de ellos una franquicia de calzado importante, Innova. El incremento en costos operativos y en las rentas ha sido determinante para que muchos establecimientos bajen sus cortinas”, agregó.
Sin embargo, también señaló que existe un equilibrio parcial, ya que continúan abriéndose nuevas inversiones, lo que refleja que aún hay confianza en el desarrollo económico de la ciudad, incluso cuando la situación se encuentra crítica.
RENTAS POR LOS CIELOS
Uno de los principales retos para los comerciantes es el alto costo de las rentas, especialmente en zonas estratégicas como el primer cuadro de la ciudad.
En la calle Peatonal Hidalgo, los locales comerciales pueden alcanzar rentas de entre 50 y 60 mil pesos mensuales, mientras que espacios más amplios pueden superar los 100 mil pesos, dependiendo de su tamaño y ubicación.
Roberto Cruz indicó que estos costos eran sostenibles en años anteriores, cuando existía mayor flujo de personas y una dinámica comercial más activa en el centro de Reynosa; sin embargo, en el contexto actual resultan cada vez más difíciles de cubrir.
“Es necesario que los propietarios de locales ajusten los precios de renta, de lo contrario el centro de la ciudad va a seguir perdiendo asistentes y cada vez será más difícil encontrar quién quiera ocupar esos espacios”, advirtió.
Respecto a la caída en ventas, señaló que desde enero se han registrado disminuciones constantes de hasta el 50 por ciento, con ligeros repuntes en fechas específicas como el 14 de febrero, que no han sido suficientes para recuperar la actividad comercial.
Esta situación, explicó, podría derivar en un aumento de la informalidad, ya que muchos negocios formales no logran sostener los costos operativos y optan por esquemas menos regulados.

COMERCIO INFORMAL
Sin embargo, para el comercio informal este 2026 también continúa siendo un reto ante la disminución de sus ventas entre un 40 y 50%, específicamente en quienes se ubican en el primer cuadro de la ciudad.
Héctor Regalado Juárez, dirigente de la Unión de Comerciantes Ambulantes y Comercios en Pequeño, informó que en los primeros meses la situación se ha tornado complicada para el sector informal, quienes incluso en festividades como San Valentín no han alcanzado las expectativas esperadas en comparación con años anteriores.
Regalado Juárez mencionó que, en meses como febrero, donde la percepción de inseguridad creció en la ciudad por situaciones particulares registradas este mes, las ventas se vieron afectadas debido a la disminución de visitantes en la zona centro de la ciudad.
Aunque la afluencia de visitantes se ha recuperado en el último mes, la situación continúa siendo preocupante, pues las ventas permanecen a la baja.
Más allá de los vendedores que se dedican a la venta de alimentos como aguas frescas, elotes o frituras, las ofertas de comerciantes informales en la Peatonal Hidalgo parecen no ser atractivas para los ciudadanos.

COMPRAS EN LÍNEA GANAN TERRENO
Otro de los factores que influye en el estancamiento del comercio es el cambio en los hábitos de consumo, donde las compras en línea han ganado terreno de forma acelerada.
De acuerdo con estimaciones del sector, entre el 25 y 28 por ciento de los consumidores ya realiza compras a través de plataformas digitales, lo que representa un impacto directo en las ventas de negocios que no han migrado a estos canales.
Ante ello, la Cámara de Comercio ha impulsado estrategias de digitalización para que las empresas locales puedan adaptarse a esta nueva dinámica y no quedar rezagadas.
“Las empresas que no se integren al entorno digital están perdiendo una oportunidad importante. La digitalización no es el futuro, es el presente”, puntualizó Roberto Cruz.
Si bien recientes ajustes arancelarios han reducido la competencia de productos importados de bajo costo, especialmente provenientes de Asia, el comercio local aún enfrenta el reto de adaptarse a un mercado cada vez más digitalizado.
En medio de este panorama, el comercio en Reynosa se mantiene en una etapa de incertidumbre, donde la recuperación dependerá tanto de factores económicos como de la capacidad de adaptación de los negocios ante los nuevos hábitos de consumo.
