Cada 10 de septiembre el mundo recuerda la urgencia de evitar que las personas atenten contra su vida; el suicidio es una problemática de salud pública que crece en América, y en México deja cifras alarmantes, por lo que gobierno, organismos e instituciones educativas se unen para generar conciencia.
Muchas veces, las personas enfrentan diversas batallas desde su interior, y aunque aparentemente no hay nada que las preocupe o las haga padecer, llevan cargas muy pesadas en silencio, lo que lamentablemente deriva en que atenten contra su propia vida.
Por ello es que el 10 de septiembre de cada año, desde el 2003 se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, gracias a la iniciativa de la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Su objetivo es claro: visibilizar una problemática que cada año cobra más de 700 mil vidas en el planeta y que, con intervenciones adecuadas, puede prevenirse.

NORTEAMÉRICA Y MÉXICO: CIFRAS A LA ALZA
Mientras en la mayoría de las regiones del mundo las tasas de suicidio han disminuido, en el continente americano ocurre lo contrario; la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que desde el año dos mil las muertes por esta causa han aumentado un 17 por ciento, siendo la única zona con un incremento constante.
En el 2021, más de 100 mil personas fallecieron debido a esto en el continente americano, siendo América del Norte en donde se concentra gran parte de este aumento.
Para enfrentar esta realidad, la OPS lanzó una nueva estrategia que busca eliminar barreras como el escaso acceso a servicios comunitarios de salud mental, la falta de coordinación interinstitucional y el estigma que rodea a quienes viven con ideas suicidas.
El plan se alinea con los lineamientos de la OMS, los cuales son: restringir medios letales, promover una cobertura mediática responsable, fortalecer la educación socioemocional en adolescentes y garantizar atención oportuna a las personas en riesgo.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que durante el 2024 se registraron 8 mil 856 defunciones por suicidio en personas de 10 años y más, lo que equivale a una tasa de 6.8 por cada 100 mil habitantes.
Las diferencias entre géneros son notorias, pues mientras en hombres la tasa asciende a 11.2 por cada 100 mil, en mujeres es de 2.6.
En cuanto a la edad, el grupo de 30 a 44 años es el que presenta la incidencia más alta (10.7), seguido por el de 15 a 29 años (10.2).
Chihuahua, Yucatán y Aguascalientes encabezan la lista de entidades con mayores tasas, con 16.4, 16.2 y 14.3 respectivamente; mientras que Tamaulipas reporta 6.8, ubicándose entre los diez más bajos del país.
LISTÓN AMARILLO, SÍMBOLO DE ESPERANZA
El emblema de esta causa es un listón amarillo, cuyo origen se remonta a 1994, cuando Mike Emme, un joven estadounidense, a quienes familiares y amigos lo describieron como un ser alegre, amable y amante de la mecánica, se quitó la vida.
Era muy conocido por su gran aprecio a su auto, un Mustang color amarillo, el cual obtuvo en muy malas condiciones, pero con dedicación y paciencia logró restaurar; debido a esto, fue que se convirtió en símbolo de su memoria.
Durante su funeral, amigos y familiares distribuyeron cintas amarillas con mensajes de apoyo y números de contacto para quienes enfrentaran una crisis, y fue a raíz de esto que nació el programa Yellow Ribbon, que pronto se expandió como un recordatorio de que siempre hay una alternativa.

APOYO DESDE VARIAS TRINCHERAS
Para evitar la incidencia de casos y apoyar a quienes lo requieran, desde varios frentes se han emprendido diversas acciones de sensibilización.
Por ejemplo, la Clínica Hospital Reynosa “Dr. Baudelio Villanueva Martínez” impartió charlas en la Escuela de Medicina de la Universidad México Americana del Norte, A.C. (UMAN), en donde se abordaron aspectos como la alimentación, higiene del sueño y ejercicio físico como factores clave para la salud mental.
Por su parte, los alumnos de Psicología de dicha universidad por su parte, realizaron actividades conmemorativas, como lo fueron, un mural de mensajes de apoyo y entrega de volantes, en los que, además de mostrarse información sobre las dudas más comunes, se puso al alcance de las personas la Línea de la Vida, disponible en el número 800 911 2000, servicio que atiende a personas en crisis y ofrece acompañamiento emocional las 24 horas del día.
Además, en la explanada de la institución educativa, se realizó la actividad denominada la “silla vacía”, lo que sirvió como espacio de reflexión colectiva para generar conciencia sobre la importancia de pedir ayuda y compartir emociones.
De igual manera, en el Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) de Reynosa, 60 personas privadas de la libertad participaron en dinámicas de prevención y reforzamiento de la salud mental, destacando la importancia de la atención psicológica.
Esto como parte de la Jornada Nacional de Salud Pública y teniendo como objetivo sensibilizar sobre la importancia de identificar señales de alerta, ofrecer contención emocional y garantizar el acceso a profesionales de la salud.
LA IMPORTANCIA DE LA FAMILIA
La psicóloga general, Lizeth Olivares subrayó que el suicidio responde a una combinación de factores sociales y personales, entre los que puden encontrarse la violencia, el bullying, las carencias económicas, disfunción familiar, depresión, la ansiedad o las rupturas afectivas.
“La depresión es una de las principales causas de suicidio y puede deberse a varias causas, de ahí la importancia de estar atentos a los cambios de estado de ánimo de quienes nos rodean”, destacó.
Agregó que la familia juega un papel determinante, ya que un entorno violento o con poca comunicación se puede incrementar el riesgo de un suicidio; de ahí la importancia de brindar un ambiente confortable y que existan las condiciones comunicativas adecuadas.
Agregó que, en casos de intento previo, la atención psicológica y, cuando es necesario, el tratamiento farmacológico resultan esenciales.
“Cuándo ya hubo un intento suicida se recomienda terapia psicológica, el especialista otorgará psicoterapia y hay algunos casos en los que se recomienda tratamiento farmacológico”, añadió.
La prevención del suicidio requiere el compromiso de toda la sociedad en su conjunto; además, hablar del tema con responsabilidad, derribar mitos y brindar apoyo a quienes lo necesitan, son pasos fundamentales para salvar vidas.
