En la era digital impulsada por la Inteligencia Artificial, emergen nuevas modalidades de fraude que combinan ingenio tecnológico con manipulación emocional y económica. Dos vectores preocupantes están en auge: la creación comercial de personas falsas mediante IA, y la clonación de voz para estafas.
Creación de personas falsas con IA y monetización fraudulenta
El uso de herramientas generadoras de imágenes ha permitido a estafadores fabricar identidades digitales, completas con rostros creados por Inteligencia Artificial. Raúl Olivo, catedrático experto en IA, expuso un caso paradigmático que ocurrió en India: un exnovio utilizó imágenes generadas para fingir que una influencer llamada Babydoll Archi formaba parte de la industria del entretenimiento para adultos. Esto le generó ingresos mediante suscripciones por valor de millones de rupias, hasta que fue denunciado y detenido.
“Estas personas falsas no solo engañan a individuos particulares, sino que permiten montar campañas masivas de publicidad engañosa, promociones falsas, y estafas de tipo “phishing”, donde la credibilidad se finge mediante rostros convincentes generados por IA”, dijo.
Por otro lado, declaró que recientemente en redes sociales, algunos usuarios han mostrado la forma en que generan dinero a costa de crear personas falsas con una identidad totalmente falsa y crean perfiles de plataformas como “OnlyFans” donde otras personas pagan por ver cierto contenido sin saber que es creado por otra persona.
“Lo ideal es que ellos, en los perfiles de usuario declararan que es contenido generado por IA, pero muchos no lo hacen para hacer creer que es una persona real y jugar con la fantasía de otros, es ahí donde se le puede considerar un fraude”, añadió.
Así también recordó que esta situación es similar a la que se vivía hace algunos años con los videojuegos en línea, donde menores de edad llegaban a interactuar con otros usuarios sin saber que su compañero de juego era una persona mayor y se veían expuestos a un tipo de acoso.
Clonación de voz: cuando una voz conocida se vuelve amenaza
La clonación de voz es una técnica de deep fake que permite recrear la voz de una persona usando apenas segundos de audio. Raúl Olivo, aseguró que a partir de unas cuantas frases se pueden imitar tono, emoción, acento y timbre con fidelidad sorprendente, lo que puede llegar a ser una gran amenaza si es utilizado para malas prácticas.
“Hace algunos años era muy difícil tener acceso a herramientas que te permitieran realizar la clonación de voz y crear rostros, hoy en día existen aplicaciones al alcance de todos que en segundos te permiten realizar estas acciones y en manos equivocadas puede ser muy peligroso”, comentó Olivo.
El mecanismo del fraude
El entrevistado expuso que el modus operandi es sistemático, ya que obtienen grabaciones (desde redes sociales o llamadas), generan un clon de voz por IA y luego realizan llamadas urgentes (afirmando emergencias familiares o corporativas) para presionar a la víctima. Con frecuencia acompañan el engaño con correos falsos y herramientas como suplantación de número (caller ID spoofing).
“Recientemente es algo que utilizan para las llamadas de extorsión, a veces puede que nos digan que tienen a un familiar secuestrado y estén utilizando una voz muy parecida, esto sumándole el impacto emocional que genera, puede hacernos caer en la extorsión”, comentó.

Recomendaciones
Cabe mencionar que al estar en redes sociales todos están expuestos a ser víctimas de estos fraudes y que al manejar nuestras redes como públicas las probabilidades aumentan dado a que cualquiera puede obtener la información que se publica.
Raúl Olivo recomendó que para evitar ser víctimas de clonación de voz o algún tipo de fraude, lo mejor es conservar las redes sociales de manera privada y solo con personas conocidas, y aunque no brinda una seguridad garantizada, lo cierto es que la probabilidades disminuyen.
Otra de las recomendaciones que hizo el experto, es que las personas deben tener más iniciativa sobre la educación digital y ser conscientes que están expuestos a estas situaciones, ya que esto les permitirá estar más alerta cuando se presenten estas situaciones.

Por último, concluyó en que el fraude mediante IA no solo persigue un objetivo económico, ya que distorsiona la verdad, erosiona la confianza digital y genera daño emocional grave. Clonar la voz de un ser querido moribundo o fabricar un rostro digital para engañar, son actos que trascienden lo legal y se adentran en lo profundamente humano.
Las instituciones, individuos y plataformas digitales enfrentan un paisaje en el que las fronteras entre lo verdadero y lo falsificado se borran. Desactivar este riesgo exige una estrategia múltiple: leyes claras, soluciones tecnológicas robustas, responsabilidad de proveedores de IA y la ciudadanía más alerta.
