La cofradía de la raqueta

Ramiro Ascencio Nevárez -hoy detenido en Estados Unidos por formar parte de una red de sobornos al interior de la UAT-, era mucho más que el simple piloto personal del rector Enrique Etienne Pérez del Río. Crónicas periodísticas demuestran que es amigo cercano del primer círculo de poder en el pasado sexenio, especialmente de Egidio Torre López, padre del ex gobernador Egidio Torre Cantú.

El capitán Ramiro Ascencio Nevárez no sólo era el piloto personal y hombre de todas las confianzas del rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Enrique Etienne Pérez del Río, también es un amigo cercano del círculo del poder durante el sexenio encabezado por Egidio Torre Cantú.
Testimonios y fotografías obtenidas por Hora Cero revelan que Ascencio Nevárez, quien hoy purga una condena de 15 meses de prisión en una cárcel de Texas por su participación en una red de sobornos que traficaba con contratos de la UAT, goza de la amistad de Egidio Torre López, padre del ex gobernador Egidio Torre Cantú, y otros ex funcionarios de su administración.
El pegamento que unía esta amistad es la práctica del tenis, un deporte al que el actual detenido es asiduo y, según personas que lo conocen, bastante habilidoso en su desempeño.
El gusto por el tenis es compartido por Torre López, quien es el propietario de la llamada Quinta Ana María, A.C., ubicada en el kilómetro 2.5 de la carretera Ciudad Victoria-Mante, en la capital del Estado.
Este complejo que cuenta con alberca, juegos infantiles y canchas de tenis se convirtió en uno de los espacios favoritos para la realización de diversos campeonatos de tenis patrocinados por el Instituto Tamaulipeco del Deporte (ITD), en el tiempo en que fue encabezado por Enrique de la Garza Ferrer.
Uno de los torneos que más se publicitó en los medios locales fue el llamado “Raquetas de Madera”, organizado en agosto de 2015 precisamente por Ascencio Nevárez con apoyo del ITD y el padre del ex gobernador del Estado.
Las crónicas periodistas cuentan que la segunda edición de este torneo tuvo como ganadores a la pareja conformada por César Rogel y Francisco Salazar, quienes vencieron al equipo de Ramiro Ascencio Nevárez y Pascual Ruiz.
El resultado de ese partido fue 6 juegos a tres en un encuentro que se disputó en un sólo set.
En su mensaje a los presentes, el entonces director del deporte en Tamaulipas agradeció el apoyo que el padre del gobernador le dio a su amigo Ascencio Nevárez para la organización de esta competencia.
“Es emotivo ver que sigan practicando el tenis y agradezco al doctor Egidio Torre López que nos facilite las instalaciones de este Club La Quinta. El trabajo en equipo siempre nos va dar excelentes resultados tal y como siempre nos lo ha expresado el gobernador del Estado, Egidio Torre Cantú”, dijo.
Llama la atención que este torneo de tenis fue ampliamente cubierto por medios locales y portales de Internet de Ciudad Victoria, donde incluso se publicó un boletín que reseña el evento y resalta “el compromiso con el deporte” de los organizadores, Torre López y el ITD.
Sin embargo, no se aclara si este comunicado fue elaborado por alguna dependencia pública o por los mismos organizadores del torneo, y si la publicación del mismo fue una inserción pagada.
Al revisar las reseñas se resalta la presencia como invitado de honor del rector de la UAT, Enrique Etienne Pérez del Río, quien participa tanto en la ceremonia del primer saque como la entrega de los trofeos a los ganadores de la competencia.
Hora Cero reveló que una investigación conjunta realizada por los departamentos de Justicia, Migración y Aduanas, Seguridad Interna y el Servicio de Impuestos de los Estados Unidos, dio como resultado el arresto y sentencia de seis personas -tres mexicanos y tres norteamericanos-, quienes por medio de la entrega de más de dos millones de dólares en sobornos, traficaron con contratos de servicios de la UAT y del gobierno de Tamaulipas.
Los documentos del Departamento de Justicia norteamericano, de los cuales Hora Cero tiene copias, revelan que el encargado de negociar y recibir los pagos para desviar los recursos de la universidad era precisamente el capitán Ascencio Nevárez, quien fue detenido en marzo del 2016 en McAllen, Texas, con más de 300 mil dólares en efectivo.
El 27 de mayo pasado fue condenado a 15 meses de prisión y el decomiso de sus propiedades en Estados Unidos, tal como lo señala la causa penal M-16-0252 en poder de Hora Cero.
Las investigaciones de las autoridades norteamericanas revelaron que a cambio de los sobornos en dólares, los funcionarios de la UAT otorgaron millonarios contratos para el mantenimiento de la flota aérea de la Universidad a las empresas norteamericanas Hunt Panam Aviation, ubicada en el aeropuerto de Brownsville, y Trinity Aerospace, con domicilio en el número 19603 Sapphire Circle de Magnolia, Texas.
Los documentos informan que ya están detenidos Kamta Ramnarine, gerente general de Hunt Panam Aviation y Daniel Pérez, empleado de la empresa; además de Douglas Ray, socio de Trinity Aerospace. Se espera que estas personas sean sentenciadas en estos días.
Los acuerdos logrados entre los detenidos y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, de los cuales Hora Cero tiene copias, cuentan la historia de cómo éstas y otras personas al interior de la Universidad Autónoma de Tamaulipas operaron una red de sobornos y asignación ilegal de contratos públicos para el mantenimiento del avión Beechcraft King Air, matrícula XC-UAT, y una avioneta tipo Cessna con la matrícula XB-DCJ, propiedad de la Universidad.
“Como parte de su acuerdo de culpabilidad, Nevárez admitió que mientras fue empleado de una universidad pública mexicana, aceptó sobornos de Ramnarine y Pérez a cambio de realizar ciertas acciones para asistir a su compañía a ganar negocios con la Universidad.
“Nevárez también aceptó que conspiró con Ramnarine, Pérez y otras personas para ‘lavar’ los recursos del negocio de los sobornos”, citan los documentos en inglés.
Los documentos de la causa criminal M-16-0252 de la Corte del distrito sur de Texas, revelan que entre los años 2012 y 2016, Ascencio era el responsable del mantenimiento del avión Beechcraft King Air propiedad de la UAT.
El gobierno norteamericano indicó que entre el 2012 y mayo del 2015 el piloto se vio involucrado en transacciones monetarias ilegales con los ejecutivos de las empresas Hunt Panam Aviation y Trinity Aerospace para conseguir los contratos de servicios aéreos con la Universidad Autónoma de Tamaulipas, siempre por cantidades superiores a los 10 mil dólares.
Los depósitos de estos sobornos se hacían en una cuenta a nombre del piloto, misma que está radicada en una institución bancaria ubicada en el Valle de Texas.
Además, revela la causa criminal, Ascencio y sus cómplices crearon un esquema de comisiones falsas con las que esperaban “lavar” los recursos procedentes de los sobornos entregados.
Llama la atención que mientras desarrollaba estas ilegales actividades que lo mantienen en la cárcel, Ascencio Nevárez gozaba de los favores y la amistad tanto de su patrón, Enrique Etienne Pérez del Río, como del padre del ahora ex gobernador de Tamaulipas.

El refugio en McAllen del rector de la UAT

Registros del Condado de Hidalgo arrojan que el rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Enrique Etienne Pérez del Río, es propietario junto con su esposa Felicia, de una casa ubicada una envidiable zona de McAllen, con un valor de 3 millones 699 mil 900 pesos.

Por Gerardo Ramos Minor
McAllen, Tx.

En el número 1109 sur de la calle Primera del fraccionamiento The Meadows, -considerado una de las mejores locaciones para vivir en la ciudad de McAllen-, se encuentra una vivienda con 250 metros cuadrados de construcción que, entre otros beneficios, cuenta con porche, dos patios y hasta alberca.
La ubicación es privilegiada y está a una cuadra del Expressway 83, a un kilómetro y medio de los mejores hospitales de la ciudad y a menos de tres de La Plaza Mall, el Club de Golf de McAllen y el aeropuerto internacional de esa ciudad.
Los propietarios de esta vivienda, registrada ante el Condado de Hidalgo con el número 301636 con un valor comercial de 184 mil 995 dólares (3 millones 699 mil 900 pesos), son Felicia y su esposo Enrique Etienne Pérez del Río, rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT).
Registros oficiales del Condado de Hidalgo a los que Hora Cero tuvo acceso, revelaron que el Etienne Pérez del Río y su esposa son propietarios de esta vivienda desde el 2014, el mismo año en que asumió su cargo al frente de la Universidad después de haber ocupado la titularidad de la Secretaría de Finanzas de la institución por espacio de tres años.
Los documentos indican que el rector y su esposa son dueños al 100 por ciento de la casa, pues no tienen ningún adeudo o hipoteca sobre la propiedad.
De hecho el valor original de la propiedad, construida en 1976, era de 62 mil 150 dólares (1 millón 243 mil pesos), pero Etienne Pérez del Río ha invertido más del doble de su valor, 122 mil 845 dólares (2 millones 456 mil 900 pesos) en mejorarla.
Por fuera la casa no se ve demasiado ostentosa, sus techos de teja y fachada de ladrillo es similar a los de los vecinos del fraccionamiento.
Sin embargo una vista aérea muestra lo amplia que es la vivienda y las cómodas instalaciones que ofrece a sus propietarios entre las que se encuentra un patio de considerables dimensiones y una alberca.
Personas consultadas por Hora Cero revelaron que los viajes del rector y su esposa a la propiedad son constantes durante los fines de semana, y en muchas ocasiones vienen acompañados por su familia.
Incluso se mencionó que para llegar a McAllen el rector utiliza el avión Beechkraft King Air de ocho plazas, con un valor aproximado de casi 900 mil dólares propiedad de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
El uso de esta aeronave, que cada vez que es utilizada le cuesta a la institución alrededor de 70 mil pesos, ha pasado casi desapercibido para la comunidad estudiantil ya que ni el rector o alguna otra autoridad de la UAT informa del destino, pasajeros y motivo del viaje para el que usan el avión.
Esto quedó demostrado después de que se presentó una solicitud de información pública para obtener las copias de los planes de vuelo nacionales e internacionales correspondientes al período de enero de 2015 a agosto de 2016 donde se especifique el origen, destino y lista de pasajeros de los aviones Beechkraft King Air Matrícula XC-UAT, y la avioneta Cessna Matrícula XB-DCJ, ambos propiedad de la UAT.
En respuesta a la petición se obtuvo un oficio dirigido a César Abraham Ramírez Rosas, titular de la Unidad de Transparencia y Acceso a la Información de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, y firmado por Enrique Canales González, director de la Secretaría de Administración de la UAT, quien revela que no existe información relativa a los planes de vuelo de dichas aeronaves.
Alegando varios artículos del Reglamento de Control Patrimonial, el funcionario indicó que “no existe cuerpo normativo que otorgue atribución o imponga obligación alguna que constriña a la Dirección de Control Patrimonial a elaborar registro alguno que contenga datos asimilables a planes de vuelo (sic.)”.
Además se proporcionó a Hora Cero la copia de un acta levantada a las 11:00 horas del 13 de septiembre de 2016 donde Ramírez Rosas detalla su visita al aeropuerto “Pedro J. Méndez” de Ciudad Victoria, lugar que resguarda los dos aviones propiedad de la Universidad.
En el acta el funcionario confirma que los dos aparatos se encuentran en el hangar de la UAT y relata su entrevista con “el operador de las aeronaves”.
Tras explicarle el motivo de su visita el funcionario ingresó a los aviones, donde no encontró ningún documento que configurara los planes de vuelo.
Tras ello el funcionario indicó que el “operador” le informó que esos informes “se solicitan vía telefónica, por lo que no se cuenta con registro alguno relativo de los planes de vuelo de las aeronaves”.
Ante ello queda confirmado que el uso de estos aparatos y quienes se benefician con su servicio queda a la completa discreción de pocas personas, quienes utilizan dichos aviones sin darle explicaciones a nadie.