‘Ya no pienso regresar a EU’

Ante la amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de deportar a ocho millones de mexicanos, existen organismos que jugarán un rol fundamental para ayudar a los connacionales en la frontera. Representantes de estos organismos hablan del escenario que se avecina con una posible crisis humanitaria.

En la Unión Americana ya se habla de redadas al por mayor para repatriar a personas ilegales. Esa fue una de las principales promesas de campaña de su mandatario. De acuerdo con expertos en materia migratoria se habla de cientos de miles de personas para el primer año de gobierno.
Ese fenómeno podría desencadenar una serie de problemas para poder atender a un número elevado de población flotante en la frontera norte del país.
Especialistas en derechos humanos afirman que una devolución multitudinaria de indocumentados de Estados Unidos también originaría caos social y hasta violencia en México.
Es por eso que en el programa Cuarto de Guerra, que se transmite los miércoles, a través de MasMusic 90.9 FM y en las plataformas de Hora Cero y Facebook Live, se abordó el tema “Repatriación de Migrantes, ¿Reynosa está preparada para recibirlos?”.
Panelistas invitados como Edith Hinojosa, presidenta del Patronato de la Casa del Migrante; Héctor Silva, director del albergue Senda de Vida; Angeles Caballero, del Departamento de Derechos Humanos y Migración del Refugio Senda de Vida; Gustavo Leal, Tercer Visitador General de Derechos Humanos en Tamaulipas y Clara Zamarripa Ríos, representante de la Cruz Roja Mexicana, discutieron sobre el asunto y analizaron la problemática a fondo:
> El plan de Trump ya empezó y se han acelerado las repatriaciones. ¿Cómo prepararse en Tamaulipas y específicamente en Reynosa?
“Creo que debemos trabajar como ya lo hemos venido haciendo en las casas de migrantes. Tenemos mucho tiempo como asociaciones civiles. Estamos preparados en lo que respecta a la ubicación y logística a la espera de deportaciones masivas.
“Sin embargo, no nos daremos abasto para tantísima gente que se espera. Nosotros podemos albergar hasta 120 migrantes bien acomodados. En colchonetas hemos instalado hasta 300 de ellos en un lapso de dos noches, pero claro que si se viene una repatriación así como de la que se está hablando pienso que tenemos que unir esfuerzos todas las autoridades para ver los medios de cómo vamos a darles solución”, manifiesta Edith Hinojosa.
Por su parte, Héctor Silva, quien maneja el otro refugio que existe en Reynosa para los migrantes, dice que están capacitados ante la determinación del gobierno estadounidense de deportar a tanta gente, pero reconoce que hace falta expandir el cupo, de 200 a 400 personas inicialmente.
“No voy a decir que estamos listos, pero sí en acción”, refiere.

PREDOMINA PSICOSIS
Agentes migratorios se encuentran haciendo redadas en diversos Estados del país. Estados Unidos afirma que deporta a 500 migrantes diarios a México, las casas de ayuda explican que esas cifras son falsas, pero también reconocen que la oleada aún no llega con fuerza.
“Considero que las deportaciones se siguen dando. Un número mayor queda por lo pronto en un paréntesis, pero estamos preparados. Los medios de comunicación están transmitiendo cosas muy impactantes sobre las medidas tan drásticas que se están tomando.
“Ahorita el flujo no ha aumentado del todo, pero la cuestión de Estados Unidos que se ha anunciado es una realidad”. agrega Angeles Caballero, también de Senda de Vida.
Actualmente el flujo de repatriados mexicanos por la frontera de Reynosa oscila entre los 60 y 100, pero las amenazas de Trump podrían saturar los centros humanitarios.
“No sabemos, a nosotros no nos avisan cuántos deportados nos van a mandar. Ya tuvimos una reunión con el Instituto Nacional de Migración (INM), para hacer ese acercamiento y estar preparados.
En materia de derechos humanos las garantías individuales de los indocumentados son proclives a ser vulneradas entre más gente sea regresada a territorio nacional.
“En sí este grupo de personas lleva ya violaciones en su perjuicio desde que vienen de Estados Unidos, y lo que hacemos nosotros es tratar de supervisar que ya no ocurra esto, que las autoridades cumplan con su trabajo y sobre todo proporcionarles la asistencia que necesitan”, declara Gustavo Leal.
El visitador en Derechos Humanos considera que se deben hacer gestiones ante las secretarías estatales y municipios para pedir apoyos si los lugares donde llegan los migrantes son rebasados, para apoyarlos en refugio, comida y transporte hacia sus sitios de origen.
Se hablaba de 54 trabajadores de cocina con hasta 20 años de antigüedad que fueron despedidos en un estadio de Los Angeles, California, y los expertos en el tema consideran que el temor es generalizado.
“Es una terquedad de aventar gente que está trabajando y en sus pensamientos está el deseo de tener una vida mejor. Es una lástima ver un país tan próspero en esa posición”, abunda el director de Senda de Vida.

FALTA INFRAESTRUCTURA
Sin tapujos los representantes de los centros de apoyo a migrantes en Reynosa aceptan que falta espacio para poder atender a miles o millones de mexicanos que serían devueltos.
“Aquí no se trata de buenas causas, sino de compromisos que se puedan palpar, porque no se puede quedar una población flotante con las características de los
migrantes en cualquier ciudad, porque esto conlleva una serie de cuestiones de infraestructura, de caos, desempleo, desorden social, delincuencia.
“Las necesidades de los deportados son más que un pasaje. Hay personas que tienen muchos años viviendo en Estados Unidos y cuando regresan a sus lugares de origen se enfrentan a un entorno social, psicológico. No se trata de llevarlos, sino de proponer otras cosas cuando lleguen a sus comunidades, para que puedan tener una fuente de empleo”, ilustra la representante del Departamento de Derechos Humanos y Migración del Refugio Senda de Vida.
> ¿Pero qué va a pasar en la frontera?
“Creo que las personas que están de manera irregular en Estados Unidos saben y están conscientes de que en cualquier momento pueden ser deportados. Aquí el problema es que muchos ya no tienen raíces ni familiares en México y cuando llegan aquí se enfrentan a un conflicto, porque ellos lo que quieren es regresarse a la Unión Americana”, indica Edith Hinojosa.
Lo cierto es que el trabajo que muchas de las personas deportadas desempeñan en Estados Unidos no cualquiera lo va a ir a hacer, según coinciden los panelistas.
Consideran que deben concretarse las iniciativas donde se están buscando programas para darles trabajo a los mexicanos repatriados de Estados Unidos.

DE VIVA VOZ
No obstante, un porcentaje de migrantes está diciendo que se va a quedar a vivir en Reynosa y buscará trabajo aquí, según se recopiló de algunos testimonios, como el de Jorge Luis Zamudio, quien trabajaba en el Estado de Virginia, Estados Unidos.
“Me pienso establecer aquí, a laborar y hacer mi vida. Ya no estoy considerando volver”, comenta.
Por su lado, Emanuel Pacheco, nativo de la Ciudad de Guatemala, fue deportado en diciembre del año anterior. Aunque cruzó la frontera de manera ilegal no encontró un trabajo, pues a raíz de la llegada de Trump a la presidencia muchas empresas endurecieron las medidas contra los ilegales.
“Aunque vengo de Centroamérica, aquí en Reynosa le estoy haciendo la lucha. Espero conseguir un trabajo aquí en la frontera para ayudar a mi familia, porque mi país es de escasos recursos. Ya no pienso regresar a Estados Unidos, porque Donald Trump tiene amenazados a todos los migrantes; por el racismo y el desempleo”, señala.
Johny Mauricio, de nacionalidad hondureña, fustiga las propuestas del presidente estadounidense de sacar a los inmigrantes y vislumbra que esto puede causar una guerra civil.
Fue deportado de Arkansas, donde trabajó como empleado de la construcción, lavaplatos y en una empacadora de pollo.
“Nosotros escuchamos los comentarios de estas personas que fueron deportadas de Estados Unidos con un dolor. Dicen que no tienen otra alternativa y se van a quedar en Reynosa. Y queda la incógnita de lo que va a pasar, porque muchos de ellos han dejado a sus familiares, a sus esposas e hijos en la Unión Americana.
“Por eso estamos capacitándonos y uniéndonos como organismo para poder ayudarlos con un empleo para que empiecen una nueva vida, porque entre Estados Unidos y México, para ellos es una gran diferencia”, expresa Héctor Silva.
Gustavo Leal, de Derechos Humanos, coincide en que a las personas que se van a quedar en la frontera se les pueda conseguir un medio de subsistencia y ahí sí, insiste, deben participar otros rubros del gobierno.
“Sí va a ser un problema de entrada, porque muchos de los recursos federales no se han bajado y se está batallando. Se requiere hacer una acción, porque es muy probable que ya se vengan estas deportaciones masivas. Debemos prepararnos para lo inimaginable”, avisora.

¿Y EL PRESUPUESTO?
Y mientras en las casas de migrantes muchas veces no se tienen los recursos para darles de comer, contradictoriamente el gobierno mexicano ha erogado mil millones de pesos para las presentaciones consulares en Estados Unidos, cuando este dinero se requiere más en suelo nacional.
Sobre las ideas se menciona la de crear una bolsa de trabajo, de un fideicomiso recortando el presupuesto de los partidos políticos, pero los panelistas concuerdan que, del dicho al hecho, hay mucha distancia.
Por su parte, Clara Zamarripa, de la Cruz Roja en Reynosa expresa en qué consiste el apoyo que está brindando la institución a las personas que son deportadas.
“El año pasado tuvimos 3 mil consultas gratuitas a migrantes y medicamentos. Como institución estamos para ayudar no nada más a migrantes, pero ahorita es importante que se unan todas las organizaciones, porque tenemos que trabajar en equipo, para ayudar a estas personas.
“Ahorita estamos haciendo la logística y lamentablemente no sabemos qué vaya a pasar, por lo que nos encontramos revisando con cuantos voluntarios vamos a contar y en donde los podremos albergar, en caso de que Senda de Vida y la Casa del Migrante se llenaran y lo vamos a estar comunicando. Pareciera que nunca iba a pasar algo así, pero para nosotros es algo nuevo y tenemos que estar listos”. remarca.
Al final, los invitados a Cuarto de Guerra mostraron su interés de que los migrantes indocumentados que sean repatriados por el gobierno de Trump sean atendidos y que puedan recibir el refugio que necesitan.
Ya han habido reuniones con mandos militares, del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes (ITM), y refugios, para ver de qué manera se van a coordinar.
También existen planes de que las personas repatriadas sean escoltadas hasta los límites de la entidad, pero la realidad es que son solamente pláticas, pero la necesidad primordial es garantizar a los mexicanos que regresan por Estados Unidos su seguridad.
Para poder observar el programa completo puede visitarlo en el sitio de horacero.com.mx, Hora Cero Web en Facebook o la plataforma de YouTube buscando Cuarto de Guerra/Hora Cero.